EL ARQUITECTO SEBASTIAN DE AZCUAGA EN VILLARTA(II). LAS “COSAS DE PALACIO IBAN DESPACIO”, por José Muñoz Torres

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Villarta según el grabado de Domingo de Aguirre (Fuente: BNE9

A pesar de todas la afirmaciones del arquitecto Sebastian de Azcuaga de haber tramitado todos los dibujos y planos para ser presentados en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en consulta practicada a la citada academia se me contesta que no hay constancia en sus  archivos de ningun dibujo o plano sobre la reparación de la Iglesia Parroquial de Villaharta (Villarta) de San Juan.  Es por ello que la única forma de seguir el desarrollo de esta obra es la de revisar los documentos que aparecen en el legajo 294 que hemos venido citando reiteradamente en nuesro “poyete” anterior. No debemos obviar el hecho del gran trabajo que el arquitecto Azcuaga tiene entre manos en aquel momento. No obstante, el 17 de noviembre de mil ochocientos quince, vuelve a remitir otro informe en relación con las obras de la Iglesia de Villarta y que no es otra cosa que el estado de la iglesia que ya había remitido el año anterior.

“Relación del estado en que se halla la fabrica material de la Iglesia Parroquial de la Villa de Villarta, de los reparos que son necesrios hacer y cuanto ascenderá su costo:
Habiendome transferido a la villa de Villarta en virtud de orden de S.A.R. el Serenísimo Señor Infante Don Carlos María que se me comunicó con fecha de 20 en octubre del año próximo pasado para reconocer la Iglesia Parroquial de dicha villa verifique el reconocimiento y su estado es como sigue:
 Las paredes principales de la Iglesia, Capilla, Sacristía y torre se hallan en buen estado; las del cuarto trastero en estado de ruina, las bovedas de la iglesia en buen estado, las de la capilla arruinadas; los tejados de la iglesia, capilla, sacristía y cuarto trastero enteramente quitados; los altares, coro, púlpito y puertas enteramente demolidas. Hallandose en este estado el edificio he formado los diseños adjuntos que presento, unos en el ser y estado que en el día de hoy se halla el edificio y otros  con los reparos que se deben hacer para habilitar dicha parroquia, que son el de construir  nuevos tejados con sus armaduras, hacer dos coros, uno alto y otro bajo, variar la puerta entrada, cerrar otra, hacer tres altares nuevos, suprimir la capilla haciendo en ella la sacristía, demoler el cuarto trastero  y hacerlo en la sacristia vieja, abrir algunas ventanas, construir púlpito y confesionarios, todos los reparos referidos y demas que se demuestran en dichos diseños, su coste importa noventa y siete mil reales y a fin de evitar mayores gastos se deberán construir los tejados a la mayor brevedad pues de lo contrario perecerán las bovedas. Madrid diez y siete de Noviembre de mil ochocientos y quince= Sebastian de Azcuaga.”

Pero “las cosas de Palacio siguen yendo despacio” y asi el 17 de febrero de 1816 se escribe al arquitecto Azcuaga para comunicarle la recepción de su escrito del 17 de noviembre de 1815 y requiriendole con urgencia el coste de la reparación del tejado. Sin embargo en esa misma fecha hay un registro de la Secretaria del Gran Prior  dirigido a “Don Domingo Azcuaga, arquitecto del Gran Priorato” [Hemos de pensar que en este periodo se están produciendo cambios de personal en los espacios administrativos o de Secretaria del Priorato y equivoquen el nombre del Arquitecto, a pesar de que en algúna otra en que se cita con ese nombre el propio arquitecto remarca el de Sebastián]En el último escrito citado la Secretaría delPriorato certifica que “presenta los dos diseños que ha formado relativos el uno al estado actual en que en el día de hoy se halla la Iglesia Parroquial de Villarta el cual va señalado con el nº 1 Y el otro corresponde a los reparos que se necesitan hacer en ella con el nº2″. en el mismo sentido pero con fecha 8 de marzo de 1816 se remite escrito al aparejador de Alcazar, Don Joaquín Francisco Pérez.

Esta vez, parece que las obras a realizar, van en serio, al menos eso parece desprenderse de la nota remitida por la Secretaria de Cámara del Gran Prior al administrador de las Tercias de Villarta:

” Habiendo graduado Don Domingo Azcuaga [siguen equivocando el nombre a pesar de, -como veremos-, que el propio arquitecto vuelve a remarcar su nombre verdadero] Arquitecto del Gran Prior el costo de 29.000 reales de vellón para la construcción de las armaduras y tejados de la Iglesia Parroquial de esa villa como mas urgentes para evitar mayores gastos de retrasar el todo de las obras; ha acordado S.A. el Serenísimo Infante Don Carlos María, mi augusto amo, se realice la mencionada construcción de las armaduras y tejados de la Iglesia según lo permitan los fondos de esa Administración de su cargo. Y en este concepto se lo comunico a Vm. de Real Orden de S.A. para que teniendolo entendido y a proporcion de que haya fondos en esa administración se hagan las obras referidas y intervenidas por Vm. en la forma acostumbrada verifique el pago con arreglo a las listas semanales que se le presenten autorizadas convenientemente, a cuyo fin con estas fechas doy aviso de ello al aparejador Don Joaquin Francisco Pérez para su noticia y gobierno.=Dios guarde= Madrid 8 de Marzo de 1816= Al Señor Administrador de Tercias de la villa de Villarta. 

Sin embargo la documentación de que disponemos en la actualidad nos lleva al ¡21 de enero de 1818! en el cual el Arquitecto Azcuaga pasa al Secretario de Cámara del Gran Prior, Don Antonio María de Izquierdo, los materiales que se necesitan para dar comienzao a la obra. El material que se relaciona es el siguiente:

Razón de la madera, clavazon y teja, que se necesita para cubrir los tejados de la Iglesia de Villarta.
150 Maderos de a 8 enterizos, de suficiente cuerpo de 16 pies de largo de buena calidad para pares.[Se trata de un madero sin serrar  que tiene diez y seis pies de largo, nueves dedos por tabla y por el canto 7. (El pie equivalía a 27’86 cms.)
20 Medios maderos de a 6 enterizos de 9 pies para idem.
8 tercias de a 30 pies enterizos para sacar hileras, estribos, soleras y tirantes.
123 docenas de tablas de ripia [Cada una de las piezas alargadas que se colocan en hileras solapadas, para impermeabilizar una cubierta o una pared.]
8000 clavos de chilla [Clavo de fuste con forma piramidal, de unos 60 mm (21/2 pulgadas) de longitud, empleado para unir tablas de chilla. También llamado clavo chillón]. 
100 clavos de a tercia de largo que se llaman estaquillas [Las estaquillas son clavos largos de a pie hacia arriba. El de a tercia tenía una longitud de 21 dedos ( 36’56 cms.)].
700 clavos belotes [ Clavo como los anteriores de doce dedos (20’90 cms.)]
11000 tejas
24 maderos de a 8 enterizos para el coro.
10 medias viguetas de a 12 pies para entramados.[Madero que tiene doce pies de largo, una cuarta de tabla y una xesma de canto
Todo lo demas que haga falta asi de maderas para andamios, yeso y demás, se puede acopiar, segun vaya haciendo falta.
Herramientas
3 Garruchas buenas
6 Tiros de esparto
2 Maromillas de cáñamo
4 Piquetas
4 Azadones
2 palas de hierro
2 batideras
Algunos cubos y espuertas
[Las definiciones que hemos empleado se han sacado del Diccionaio de las nobles artes para instrucción de los aficionados y uso de los profesores. Se trata de una edición de 1788 y por tanto muy ajustada a la época que estamos analizando]

A la vista de estos datos se le envia nota, con fecha 23 de abril de 1º818, a Don Isidro de la Helguera, comerciante de Aranjuez para que se le comunique a la secretaria del Gran Prior si en los almacenes de dicho sitio de Aranjuez las hay de las clases que se piden y sus respectivos precios y si hay posibilidad de conducirlas a Villarta y el coste de este traslado. El 19 de mayo, El secretario Don Antonio María Izquierdo, se pone en contacto con el comerciante de Aranjuez para decirle que:

“Estando convenido el precio a que se ha de pagar a Don Manuel Segundo Martínez, la madera necesaria para la Iglesia de Villaharta contenida en la lista que le tengo remitida, se ha servido S.A. mandarme noticiarlo s Vm, a fin de que disponga lo conveniente a su conducción  con dirección a don Josef Lucas Moyano, administrador de tercias de Villaharta por medio de vinateros de Valdepeñas o conductores de carbon, segun a Vm. mejor parezca, acompañado carta de aviso a dicho Adminstrador; y habiendo precedido el mas exquisito cuidado en escoger lo mejor que haya en el almacen.
Lo que comunico a Vm de Real Orden del Sr. Infante, mi amo, para que por su parte concurra a que tengan cumplido efecto la Real determinación de S.A. y espero que me de aviso de la remesa  luego que se verifique, incluyendo la cuenta de gastos que en ella hubiese invertido, para disponer su reintegro.= Dios guarde a Vm. muchos años. = Madrid 19 de mayo de 1818= Antonio Maria Izquierdo.

El día 20 de mayo del 1818 contesta el comerciante de Aranjuez, Isidoro de la Helguera quedando de acuerdo  en utilizar el viaje de vuelta de los carros de Valdepeñas y las carretas del carbon, a los que les dará carta de pago para el Administrador de Tercias de Villaharta. Al mismo tiempo el Secretario de Cámara, con fecha 22 del mismo mes y año lo pone en conocimiento del Administrador de Tercias indicándole que las maderas se custodien en la iglesia y la clavazón y demas efectos en la casa de Tercia. Pero evidentemente la logística de aquello momentos era muy complicada y así el citado Isidoro de la Helguera escribe desde Aranjuez el 14 de junio de 1818, al Secretario de Cámara, Ilmo. Sr. Don Antonio  Maria Izquierdo:

“Sin embargo de lo que le dije a V.S.I, en mi ultimo aviso relativo a las diligencias que había practicado y quedaba practicando para la remisión de las maderas a Villarta por medio de carretería de retorno nada he podido  conseguir a pesar de mis diligencias. Carreterias a la Mancha estan pasando diariamente por este punto, pero todas con dirección a cargar carbón al Monte de Santa Cruz de la Zarza, distante seis leguas de aquí quienes dice que no pueden cargar hasta no cumplir sus contratos en Agosto o Septiembre proximo; a mayor abundamiento  teniendo noticia que por el Puerto de Azeca distante cuatro leguas  pasaban algunas carreterias de los MOntes de Guadalerzas con carbon para esa pasé en persona  a dicho Puerto y con efecto traté con el dueño de unas 21 carretas quien exigía un porte tan excesivo que de ningún modo pude convenir. El resultado es que hasta los citados meses de Agosto y Septiembre no había carretería de retorno de quienes se pueda tirar algun partido ventajoso en la baja de portes, pero considerando yo que la obra podía ser urgente y que este tiempo es el mas oportuno para las obras he pedido precios a los carreteros de ese sitio que trafican en este ramo y me han pedido por último los que constan por la adjuta nota que incluyo para que en presencia de ella  se sirva V.S.I. darme las ordenes que tenga a bien. = Dios guarde  a V.S.I. muchos años= Aranjuez 14 de Junio de 1818= Isidoro de la Helguera= Al Ilmo. Sr. Don Antonio María Izquierdo”

Los precios que indican son los siguientes: Por cada pie de tercia a 4 reales; Por cada uno de madero a 1 real y por cada docena de tabla a 15 reales. Sin embargo dos días mas tarde, desde la Secretaria de Cámara se le responde que

“Habiendo contratado con Alfonso Gallego portador de la presente la conducción de toda la madera destinada para la Iglesia de Villarta, lo aviso a Vm. en contestación a su oficio de 14 del corriente, previniendole de Real Orden del Señor Infante, mi amo, que tan luego como se presente el citado Gallego, disponga Vm.  que se gradue por maestros inteligentes el peso de toda la madera; y tomada la competente razón asi del peso, como de las piezas de maderas y tablas que s ehayan de remitir las entregue a  dicho Alfonso Gallego el correspondiente recibo expresivo de numero de arrobas tablas, palos y sus clases; lo que verificado se comunicará a la Secretaría de mi cargo para disponer el conveniente abono de conduccion y demas gastos.= Dios guarde a Vm muchos años. = Madrid 17 de junio de 1818. Antonio María Izquierdo  

El cruce de oficios entre la Secretaria del Gran Prior y las distintas personas ocupadas en el asunto ( Administrador de Tercias, el arquitecto, el almacen de maderas, etc.) es interminable, pero que poco a poco van empezando a soluciones. El dueño de las maderas de Aranjuez, se vuelve a poner en contacto con la Secretaría de Cámara del Gran Prior , con fecha 17 de junio y le comenta  que

“con fecha de 14 del corriente dije a V.S.I las diligencias que había practicado para la remisión de la madera y que hasta aquel día nada había podido conseguir; pero ahora digo a V.S.I. que antes de ayer se me han presentado dos vecinos de Urda dueños de 26 carretas que han pasado con carbon para esa con quienes he ajustado el cargamento de dichas 26 carretas a un precio bastante mas moderado de lo que querían los carreteros de este sitio. Dichas carretas deben estar aqui a cargar el Domingo y Lunes próximo y verificado les dare carta de porte para el Administrador  de Villarta, el resto de madera que quede juzgo podrán cargarlo de siete a ocho carretas y los expresados carreteros me han asegurado que lo cargaran a la vuelta de viaje que vendrán con carbón a este sitio y cunado esto no se verificase aprovecharé la primera ocasion que se presente para su remisión. Todo lo que servirá a V.S.I. de gobierno.= Dios guarde a V.S.I. muchos años= Aranjuez 17 de junio de 1818= Isidoro de la Helguera = Al Ilmo. Señor Don  Antonio María Izquierdo.”.

Nuevamente, con fecha 19 de junio se reiteran las instrucciones del Señor Infante sobre la necesidad de que se graduen las arrobas de peso de toda la madera y que tomada, por el citado Isidoro de la Helguera, razón de lo estimado se entregue toda la madera al vecino de Urda Alfonso Gallego, teniendo en cuenta los plazos de envio. Sin embargo, en este asunto siempre van surgiendo cosillas de tal manera que puesto Helguera en contacto con el dueño de la madera Don Manuel Segundo Martinez quien advierte que nunca “había visto ni estaba en costumbre” el pesar la madera para su conducción  por arrobas y si por pies porque de otra suerte era casi impracticable y además operación algo larga. Nuevamente se entra en discusión y al final se acuerda que “ había de cargar en cada carreta diez maderos de de a ocho enterizos  de dieciseis pies de largo (4’46 metros de largo) graduando la demas madera por este mismo orden pagondole por su conducción a dicho Villarta a razón de 120 reales por cada carreta”. De esta forma se cargaron el día 19 las 14 carretas de que estaba encargado el citado Gallego, estimando, para cumplir los requisitos del Gran Prior que cada una de las carretas llevaría un peso aproximado de 60 arrobas. En este primer envio según nota adjunta se dice:

“Nota de la madera que con fecha de 19 del corriente ha conducido el carretillero Alfonso Gallego, vecino de Urda para entregar en Villarta a Don Josef Lucas Moreno Moyano, administrador de la Tercia de la misma villa= A saber:  100 maderos de a 8 enterizos de 16 pies; 20 medios maderos de a 6 enterizos de 9 pies; 10 medias viguetas de a 12 pies y 20 docenas de tablas de ripia. = Aranjuez 21 de junio de 1818.

El 27 de junio, el Administrador de Tercia de Villarta, certifica que ha recibido catorce carretas de madera para la obra de la Iglesia y la ha acomodado siguiendo las indicaciones referidas. En esta certificación comunica que les ha faltado seis docenas de tablas de ripia. Esta anomalia y el pago no completo que se hace a través de varios administrdores de Tercia, conduce a que durante más de un mes esté sin resolver el tema de la conducción. Es así por lo que dentro del legajo 294 se habra una carpeta especial con el título de Incidencias sobre conducir la madera para la Parroquial de Villarta desde el Real Sitio de Aranjuez. El 14 de julio el citado carretero Alfonso Gallego da por terminado el transporte de todo el material que hemos reseñado anteriormente ( clavazon, aparejos y otros enseres) que quedan custodiados en la Casa de Tercia de la villa bajo el control de Josef Lucas Moreno Moyano, su Administrador.

Concluidas todas las incidencias sobre la conducción de maderas desde Aranjuez y estando de acuerdo en los precios pactados, el Secretario de Cámara del Gran Prior, remite oficio al arquitecto Don Sebastian de Azcuaga para que comience las obras de la Iglesia una vez haya nombrado aparejador de las mismas y demás previsiones facultativas. El oficio, escrito en Madrid a 28 de julio de 1818 dice así:

Hallándose ya  concluido el acopio y reunión de la madera y demas efectos señalados por Vm. en oficio de 24 de enero del año corriente, como necesario para laobra de la Parroquial de Villaharta, se ha servido resolver el Señor Infante, mi amo, que se de principio a la obra desde luego en conformidad  a los diseños  que Vm. ha formado y remitido a esta Secretaría de mi cargo con su oficio de 17 de noviembre de 1815. En consecuencia quiere S.A. R. que trasladándose Vm. lo mas pronto posible a la Villa de Villarta, y poniéndose de acuerdo con el Administrador Don José Lucas Moreno Moyano, a quien se habilitará inmediatamente con fondos proporcionados y con Don Pablo Gómez, nombrado por S.A. para la intervención de cuentas y quer tenga las funciones de sobrestante [Capataz encargado del personal de la obra] de dicha obra disponga Vm. lo conveniente a su mejor dirección con arreglo a los diseños citados, nombrado por vuestro Aparejador a sujeto inteligente y de su confianza, que corra con su ejecución bajo las instrucciones y reglas mas oportunas para la mayor economía, prontas operaciones y acierto de la obra; y escogiendo los operarios más proporcionados a estas tres cualidades. Asi mismo ha resuelto S.A. que tome Vm. exactas medidas de las Mesas de Altar, tabernáculo y cuadros que se hayan de colocar en los altares; y que concluidas las pase a mi poder, para tomar la determinacion que parezca mas conveniente. Lo que de Real Orden de S.A. comunico a Vm. para su inteligencia y cumplimiento en la parte que le toca y que entablando la obra en los términos prescritos, me remita la cuenta de sus dietas y gastos de viaje que le será satisfecho según parezca haberse acostumbrado. Al propio tiempo vino S.A. en nombrar a Don Pablo Gómez para que ejerza las funciones de sobrestante de dicha obra llevando cuenta y razón separada asi de todos los materiales con la mas prolija distinción de sus clases, pesos y medidas de cada una, carros de piedra y demas que necesiten particular expresión, como de los operarios y listas semanales de jornales y otros gastos; y recogiendo recibos de los sujetos que perciban cantidades de maravedies por suministros de efectos, para que sirva todo de documento justificativo de las cuentas de la obra que han de ser examinadas por la Contaduría General de S.A.
Y a fin de que no se carezca de los fondos necesarios se ha servido mandar S.A. que Don Diego García del Moral, administrador de la Villa de Madridejos, ponga en poder de Vm. la cantidad de veinte reales de vellón de que le dará Vm. el correspondiente recibo, cuidando de llevar cuenta separada de la inversión de esta suma y demas que se empleen en las obras de la Iglesia. = Todo lo que comunico a Vm. de Real orden de S.A.  previniéndole que poniéndose de acuerdo con Don Pablo Gómez y Don Sebastían de Azcuaga, disponga lo conveniente a que se plantee desde luego la ejecución de la obra vigilando hasta su conclusión por la mayor economía en los gastos y el mas exacto desempeño de las Reales disposiciones del Sr. Infante. =Dios guarde a vm. muchos años= Madrid a 28 de julio de 1818= Don Antonio María Izquierdo.

De este escrito se remiten copias al arquitecto y al Administrador de la Tercia de Villarta, Don José Lucas Moreno Moyano. Días despues se le comunica al Administrador de Tercias de Madridejos, Don Diego García del Moral que le remita en tres o cuatro días la cantidad de veinte mil reales de vellón, al administrador de Villarta. De igual forma el Vicario General, Francisco López Pastor,  se pone en contacto con el aparejador Don Joaquín Francisco Perez, vecino de Alcázar, para que preste sus servicios al arquitecto Azcuaga. Al mismo tiempo se comunica a ciertos deudores del Gran Prior que pongan a disposición del arquitecto Azcuaga el material que les solicite con indicación expresa de que tipo de material y cantidades, concretamente con Don Joaquin Villar, vecino de la villa de Alcázar que estará encargado de poner a disposición del arquitecto la cantidad necesaria de tirantes, elegidos por el mismo arquitecto y puestos por cuenta del citado Villar a pie de obra en Villarta, además de veinte mil reales a disposición del Administrador de Tercias de Villarta. El citado Villar contesta afirmativamente  al Secretario del Sr. Infante diciendole:

… en el momento redoble mi eficacia para cumplir una orden toda llena de benignidad tan repetida en mi favor  y para ello estoy reuniendo cuanto dinero me sea posible que pondré en toda esta semana en poder de dicho administrdor, asegurando a V.S.I. que por mi causa no ha de retrasarse un momento obra tan importante, pues vendiendo cual voy vendiendo el ganado ,e asegura también salir con brevedad de un crédito que no deja de atormentar mi espíritu. Si para la construcción de la Iglesia pudiesen aprovechar quinientos o setecientos tirantes  nuevos de la mejor calidad y limpieza los tengo almacenados y prontamente los ofrezco como también su conducción…” = Alcázar de San Juan a tres de agosto de 1818= Joaquín Villar.

El arquitecto Sebastian de Azcuaga en oficio  al Secretario de Cámara del Sr. Infante, de fecha 11 de agosto de 1818, le comenta entre otras cosas que el miércoles anterior  ( día 5 de agosto) ha ido

“..a la villa de Herencia a buscar operarios, me trasladé desde allí  a Alcazar de San Juan , a ver si existía alguna madera y herramientas pertenecientes a S.A.  y habiendome presentado al Administrador Don Tomás Cano(…) me enseñó varias vigas enterizas y aserradizas, que han sido de un cuarto de herramienta que se demolió (…) y hallándome en la necesidad de dicha madera a causa de estar podridas las vigas de aire que tenía la Iglesía e igualmente sus soleras y necesitar tambien para andamios tablones y demas determiné inmediatamente buscar carruajes para conducir dicha madera a esta obra por esta razón no hace falta la madera que ha ofrecido el citado Don Joaquin Villar. En cuanto a la obra se hallan trabajando dos maestros carpinteros con dos oficiales; dos albañiles cada uno con su ayudante y amasador y diez peones y trato de buscar otro albañil(…) en el día de ayer  se hizo una hornada de yeso y se está haciendo ladrillo y teja. El yeso se ha ajustado a 2 reales la fanega, el ladrillo a 10 reales el cien, la teja a 13 reales el cien y la baldosa a 20 reales… = Sebastian de Azcuaga= Al Ilmo. Sr. Don  Antonio María Izquierdo.” [Las cuadrillas de albañiles las había suministrado el Prior de Madridejos Don Francisco Pastor, una era de dicho pueblo de Madridejos y la otra de Consuegra]

El 15 de agosto el arquitecto Azcuaga remite al Secretario de Cámara del Sr. Infante la relación de material que se ha traido de Alcázar. La nota es:

Razón de los enseres o herramientas que ha entregado Don Joaquín Pérez, aparejador Jubilado a Don Sebastian de Azcuaga y quedan en poder del Administrador Don Lucas Moyano para la obra de la Iglesia de Villarta.
Cuatro azadones viejos
Dos batideras viejas
Un barrón de cantera
Tres cubos viejos
Herrajes para dos cubos muy usados
Un martillo de empedrar
Una paleta para introducir lechadas en la cantería
Veinte y cuatro chapas de terrajas, sin madera, requemadas
Una trocola de madera con asa de hierrro pequeña
Dos poleas de madera sin asas
Dos ruedas de madera para carretillas muy usadas
Dos cruces pequeñas de hierro con veletas y otra mayor tambien de hierro
Dos asientos de balanza de madera con cadenas de hierro pero  sin pie ni cruz  = Villarta 15 de Agosto de 1818= Sebastian de Azcuaga
Razón de las maderas que se han traido desde Alcázar de San Juan para la obra de la Iglesia y eran de S.A.
Cinco vigas de tercia de 45 pies de largo
Dos vigas de tercia de 36 pies de largo
Cinco vigas de tercia de 33 pies
Una viga de media vara por tercia de 15 pies de largo.
Una viga de tercia de 15 pies de largo
Trece sexmas de 24 pies de largo.
Cuatro aserradizos que llaman tirantes de 12 pies
Seis trozos o pedazos de aserradizos.= Villarta 15 de agosto de 1818= Sebastían de Azcuaga= Nota: Toda esta madera tiene bastante desperdicio por hallarse carcomida por los extremos.

Finalmente con fecha 25 de agosto se registra escrito de Contaduría del Priorato que servía Don Ambrosio de Plazaola en donde se daba a conocer y se reconocia la cuenta presentada por el Portero de Cámara del Gran Prior, Don Juan de Santiago, acerca de los envios de clavazón, maderas cortadas y otro material para las obras de la Iglesia Parroquial de Villarta. Decía la nota que el carretero Alfonso Gallego, vecino de Urda había entregado al Administrador de Tercias  de Villarta tres banastas con el siguiente material:

“Ocho mil clavos de chilla, cuatro asadones grandes, cuatro piquetas, dos palas de hierro, dos batideras grandes, tres garruchas grandes, cinco arrobas de clavos bellotes y dos arrobas y cuartilla de clavos de a tercia. Por separado se enviaba: dos maromillas de cáñamo, una de 36 varas y la otra de 30 varas, seis tiros de esparto y dos docenas de espuertas medianas y chicas”.

Este proceso largo de papeleo y acopio de suministros con todas las dificultades de logistica y contratas de operarios, en esta  primera fase, de albañiles y carpinteros  se puede dar por cerrada una larga etapa que se inició en 1l año 1814 y que según certifica el propio arquitecto, Sebastian de Azcuaga, culmina con el inicio oficial de las obras de reparación el día  4 de agosto de 1816, es decir cuatro años después de que se decidiera emprender las obras de reparación de la Iglesia Parroquial de Villarta de San Juan. En el próximo “poyete” expondremos todas las circunstancias de la obra en si con la aparición del pintor de Cámara de S.M. Zacarias González Velazquez que será el pintor elegido para realizar los tres cuadros del altar mayor, dándose la circunstancia de ser este mismo pintor el autor del cuadro de la Inmaculada Concepción de la Iglesia Parroquial de Herencia, que se realizó poco después que los de Villarta y de cuya instalación en la citada iglesia se ha celebrado hace muy poco el 2º Centenario. Nos queda por relatar la parte más importante de estas obras y al mismo tiempo de celebrar su segundo centenario , también sería el momento de dolernos por la desaparición de todas las obras con motivo de la guerra civil, aunque no perdemos la esperanza de que tantos los cuadros como alguna imagen estén depositadas en los sótanos de algún museo, esperando que alguien pueda identificarlas. Cerramos este “poyete” con la certificación del arquitecto Sebastian de Azcuaga exponiendo al Secretario de Cámara de S.A. el Gran Prior de la situación del proyecto de reedificación de la Iglesia de Villarta.

“Ilmo. Señor: Para el cumplimiento de las Ordenes de S.A.R. que Su Señoría Ilustrísima (S.S.I.) me comunica con fecha de 28 de julio proximo pasado , a fin de dar principio a las obras de la Iglesia Parroquial de Villarta, me traslade inmediatamente a dicho pueblo; di aviso a varios operarios, y se dio principio a la referida obra el día 4 de agosto, empleándose en él tres maestros albañiles con su ayudante y amasador ; dos Maestros carpinteros, cada uno con su oficial y varios peones; se les arregló los jornales, a los maestros albañiles a 14 reales, a los ayudantes, a 9, a los amasadores a 8, a los demás peones a 6 reales; a los maestros carpinteros a 17 y a los oficiales a 12 reales. Habiendo ordenado todo en esta forma y encargado a uno de los albañiles, llamado Benigno Román, vecino de Consuegra, el cuidado como de aparejador, con el aumento de 2 reales más de jornal por dicho encargo, enterándole de todo lo que había de hacer, dándole algunos diseños para la ejecución, traté de trasladarme a esta pero deseando dejar todo arreglado me fue preciso tratar de ajuste para ventanas y puertas, cancel, confesionarios, púlpito, cajonería de la sacristía, asientos del coro bajo y tarimas; por parecerme que esto saldría muy caro si se hacía a jornal y tambien si se remitían de esta Corte; con cuyo motivo hice el ajuste con los mismos carpinteros, RAmón MOreno y Santiago Ximénez que tienen sus talleres en la villa de Herencia para que lo ejecutasen, asi que acaben las armaduras de los tejados  y demás, siempre que S.S.Ilustrísima aprobase el ajuste; que para cuyo fin acompaño el adjunto papel de  precios que son en lo que nos convenimos, por ser equitativos. También tomé las dimensiones para la formación de los altares, los que ejecutados en esta, pongo en manos de S.S.I. El uno para la mesa de altar mayor con su tabernáculo y el otro que debe servir para los dos altares coraterales variando de imagen. Soy de dictamen. Ilmo Señor, que detrás del altar mayor se coloque el cuadro de la Orden, San Juan Bautista; en uno de los  coraterales un divino Señor con Nuestra Señora de la Soledad al pie de la cruz  y en el otro otra imagen que a S.S.I. le pareciese bien. Acompaño tambien las medidas de los cuadros e igualmente el certificado de los días que he empleado en la comisión a fin de que si S.S.I. tiene  a bien mande se me abone la expresada cantidad.
Es cuanto se me ocurre hacer presente a S.S.I. sobre dicha obra por ahora quedando me al cuidado de dar parte de todo lo demas que ocurra. = Dios guarde a S.S. Ilma. muchos años. Madrid, 10 de setiembre de 1818= Sebastian de Azcuaga= Al ilmo. Señor Don Antonio María Izquierdo.

Perdido todo traza o restos de esta obra y cualquier cosa que pudiera tener relación con la situación de la Iglesia en aquellos momentos, creo que es muy interesante transcribir exactamente cual fue el acuerdo que el arquitecto director de las obras, el citado Sebastián de Azcuaga, remitia a S.A. el Gran Prior para su aprobación. Decía así:

Convenio que hicieron los Maestros Carpinteros, Ramón Moreno y Santiago Ximenez, vecinos de la Villa de Herencia, con el Arquitecto Don Sebastián de Azcuaga, para la ejecución de la spuertas, ventanas, cancel, cajonería, púlpito, asientos del coro bajo, siempre que fuese aprobado por el Secretario de Cámara del Señor Infante, el Ilustrísimo Señor Don Antonio María Izquierdo; y es como sigue:
1º Las puertas principales de dos hojas con sus postigos moldeadas al haz de fuera y enrasado de fino por dentro, de suficiente grueso a 15 reales cada pie superficial (cuadrado).
2º Un cancel de dos hojas con dos postigos a los lados moldado por los dos lados a 14 reales el pie.
3º La puerta del costado, moldado por los dos lados a 14 reales el pie.
4º Las puertas pequeñas y ventanas moldadas a un haz a 10 reales cada pie. Todo puesto en la obra y fijado pero sin otro herraje.
5º Un púlpito poligonal de seis lados con su tornavoz, pero sin escalera, en 480 reales.
6º Una cajonería corrida, de 15 pies de largo, para la sacristía, con 6 cajones , pero sin herraje, todo en 930 reales.
7º Por los asientos del coro bajo, corrido todo alrededor  con la figura de la pared, con pie y cuarto de salida o asiento, con un bracero en cada lado o extremoen 400 reales todo.
8º Dos confesionarios con sus tarimas alrededor de tres pies en cuatro y siete de alto, con cornisa y guardapolvo, a 450 reales cada uno.
9º Las tarimas de altares a 100 reales cada una de los coraterales y la sacristía y el altar mayor 1150 reales.
10º Por cada cerco para las ventanas circulares con dos rebajos y dos bastidores uno para la red de alambre y otro para la vidriera a 200 reales.
Todo con la condición de ser de buenas maderas y bien construido. En Villarta a 18 de Agosto de 1818.

La cuenta de honorarios que presentaban el arquitectos por los trabajos antes reseñados ascendían a 50 reales al día, incluyendo todos los gastos de manutención, carruajes y demás  por un total 1200 reales.

Quedan  por ver las modificaciones que se fueron produciendo a lo largo de la obra, asi como quienes iban a ser los que iban a poner el dinero para esa obra apareciendo la figura del Arzobispo de Toledo, Ilmo. Señor Luis de Borbón, Cardenal de Scala Arzobispo de Toledo. En otro “poyete” más daremos por finalizada la transcripción del proceso de reedificación  y puesta al dia de nuestra Vieja Iglesia ( ahora nuevamente reedificada) de Santa María. Al mismo tiempo añadiremos un significado de algunos elementos que se citan, cosas que no se hicieron asi como de los nuevos ornamentos y vasos sagrados que se compraron  para el culto. Y las fotos que podamos que hoy vamos atrasadillos y no esta el día para andar en el “Poyete” por muy en primavera que estemos

José Muñoz Torres, Cronista oficial

 

 

 

 

 


2 respuestas a “EL ARQUITECTO SEBASTIAN DE AZCUAGA EN VILLARTA(II). LAS “COSAS DE PALACIO IBAN DESPACIO”, por José Muñoz Torres

  1. Qué “poyete”, Pepe, para mí es un gran poyo de los de casa de quintería grande. Cuantos datos y al mínimo detalle. Me ha gustado mucho. Muchas gracias.

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