CUANTAS ALEGRIAS NOS DAN LAS REDES SOCIALES…. ¡CUANDO SE UTILIZAN BIEN!, por José Muñoz Torres

Cuando empecé a escribir este blog, gracias al ánimo y ayuda que me dieron mi mujer y mis hijas, tuve presente y me acordé (ya lo he dicho muchas veces), -y me acuerdo-, de mi abuela Josefa sentada en el «poyete» de la puerta de mi casa, a la hora en que empezaba a atardecer en las largas tardes de verano, en las que de vez en cuando, «corría un poco al aire» y las familias salían a «tomar el fresco». Y allí sentados los dos, ella me iba contando la historia que, quizás su abuela, le había contado a ella. Los vecinos, que pasaban a «recogerse» a su casa, la saludaban afectuosamente: -«A ver que cosas le va a contar al nieto, hermana Josefa» y ella, correspondiendo al saludo y sin adentrarse en explicaciones, les decía: –«¡Que le voy a contar..! cosas de antes para que no se olviden».

Mis padres, Victor («Pernales») y María, en la puerta de nuestra casa y el «poyete» del que este blog copió el nombre.

En la anterior foto, mis padres, en una pose , con un ritual de tradición muy marcado (mi madre «cogida» al brazo de mi padre, de «bracete»), están delante de la puerta de su casa y en ella la puerta principal, con el «poyete» del que tanto hablo y que para alguna gente ya es el sobrenombre de este blog. ( En la plazoleta de detrás de la casa a la que se accedía por un estrecho pasaje entre nuestra casa y la cuadra y pajar de la casa de Rafael «Milla», -que en la actualidad es una atrayente floristería-, había una puerta o «portailla», como la llamábamos, por donde pasábamos al pequeño patio de la casa). En otros pueblos el «poyete» o «poyo», como el que vemos en la siguiente fotografía, se ponía al lado de la puerta pegada a la pared, sobre una acera medio desempedrada, brindando descanso a algunos caminantes que, con sus mochilas al hombro, recorren con nostalgia muchos pueblos de esa España que se va abandonando ( «vaciada», le llaman algunos aunque la verdad es que siguen llenos de muchas historias y recuerdos).

Casa de un pueblo de la Alcarria con un poyo o poyete al lado de la puerta (Fuente: blogalfaro.Diccionario alcarreno de José María Alfaro Roca)

Banco de piedra testigo mudo y callado de muchas historias contadas en los descansos del día a día (Fuente: RGB Stock)

En esos pueblos siguen esperando y temiendo que alguna mano interesada le busque sitio en jardines apacibles de sus casas bien cuidadas, donde ya las historias que se contaban los que en ellos se sentaban, no tendrán sentido alguno. Otros pueblos, sin embargo, como Villarta de San Juan han sido siempre «modernos» o mejor dicho han estado y siguen estando casi siempre haciéndose, unas veces buscando la comodidad de las cosas y casas modernas y otras, -y no pocas-, porque guerras no buscadas entre gentes que vinieron de otros lugares o paises, arruinaron nuestas antiguas y sencillas viviendas quemando hasta sus cimientos. En el Diccionario de Madoz se hace referencia a un paseo que se había construido, después de la guerra de la Independencia, desde la carretera hasta la iglesia parroquial bordeado de árboles y entre ellos unos bancos de piedra que han permanecido hasta el último arreglo del Paseo de la Iglesia. [En uno de ellos, el más cercano a la antigua talabarteria de Felipe, «el cojo», tomaba asiento diario el conocido «Pascualín», del cual, siendo él ya mayor, fuí padrino de bautizo que efectuó don Manuel López de la Nieta porque era la única forma fácil de que pudiera «tener los papeles en regla» para recibir una «ayudeja» económica ].

Villarta de San Juan. Fotografía aérea de los años sesenta. Fragmento ( Fuente: Ayuntamiento de Villarta)

1.Ermita de la Virgen de la Paz 2. Plaza de la Ermita 3. Plaza del Ayuntamiento. 4. Casino (antiguo Pósito municipal) 5.Ayuntamiento y torre del reloj 6. Plaza del Cura o del Altillo 7. Calle de la Tercia. 8. Calle de Postas 9. Calle del Altillo 10. Casa y corrales de las «Davisas» 11. Calle del Dr. Díaz-Pavón (Antiguamente calle de Alcázar) 12. Solar en el que se construiría después el Cine Negrillo 13. Paseo de la Iglesia 14. Báscula Municipal 15. Calle Cervantes (Antigua calle Real o camino real: «la carretera») 16. Plaza del 2 de mayo (Plaza de «Cocinera») 17. Calle de Ntra. Sra. de la Paz (Antiguamente de Lugarnuevo o Camino de Argamasilla) 18-19 Eras y Fábrica de los Islas 20. Plaza de Postas. La linea en rojo es la calle del Monte (Antiguamente callejuela que va desde el camino real al camino del monte).

La linea en rojo que hemos señalado en la fotografía anterior es el recorrido, desde su inicio, de la calle del Monte hasta su encuentro con la plaza de «Cocinera», la del dos de Mayo, aunque luego sigue hasta que se encuentra al salir del pueblo con el camino que va a los antiguos montes. Esta calle es centro de una parte importante de mi vida; partía desde la carretera justo enfrente de la antigua ermita de la Virgen de la Paz; a la derecha, la primera casa era la de José Menchero ( Pepe, «el del ojo») y a continuación la de Rafael Isla que continuaba hasta un pequeño pasaje por el que se accedía a la «plazoleta»; a continuación la casa de mis padres y el comercio («el comercio de Faustino«); a continuación estaba la pequeña casa de la Inocenta (dos pequeñas habitaciones y un patio); junto a ella la traspuesta [En los lugares el corral, puerta y oficinas (otras instalaciones) que están detrás de la casa. Diccionario de la Lengua Castellana de 1832] de la casa de Pedro Roncero («Periquillo»), cuya entrada principal estaba en la calle de la Cárcel ( Posteriormente llamada de Calvo Sotelo y en la actualidad calle de la Torre. Esta calle parte desde la plaza del Ayuntamiento hasta la plaza del 2 de Mayo); siguiendo se encontraba la traspuesta de la casa de Justo y María Jiménez ,«la Perejila» (hace tiempo que fue derribada y en la actualidad solo existe el solar vallado de la misma) y después de ella se encontraba la casa de la tia Sebastiana (donde encontraban acomodo o pensión, a veces, algunas de las maestras), en cuya puerta, en los veranos, se reunían los vecinos «a tomar el fresco». El lado izquierdo de la calle comenzaba con la gran casona de David Serrano (la conocida como casa de las «Davisas», actualmente discoteca y bar, con entrada principal por la «carretera» o calle Cervantes). Adosada a la casa de los dueños se encontraban las habitaciones de los encargados y una portada que, cuando empedraron la calle, y rebajado el firme, se tapió. Esta portada daba acceso a los que vivían en la casa, que disponía de un gran jardín ( aún quedan plantas de aquel jardín); aunque lo que no recuerdo, a pesar de haber nacido en esa casa y vivir en ella algunos años, es si se utilizaba de entrada para los vehículos de los dueños. Parte de la zona contigua fue cedida para la instalación del primer cuartel de la Guardia Civil, hasta la actual calle de Cristo Rey que, evidentemente, en un principio se llamó calle del Cuartel. Esta parte, es decir el cuartel, fue utilizado posteriormente como sede de la Hermandad Sindical de Labradores y Ganaderos y en el piso de arriba se estableció la sede de F.E., Frente de Juventudes, O.J.E. etc.

Foto tomada en el jardín de la casa de las «Davisas». La fecha es de 1953 aproximadamente y en ella aparezco ( de izqda. a derecha) con las fuerzas de «Orden Público»: Dionisio Muñoz García-Antón, el Pregonero, Antonio Rodriguez Meco, el alguacil , Isidro Muñoz García-Anton (hermano de Dionisio), jefe de la policia municipal y Eugenio Isla Molina, policia municipal (Desconocemos el nombre del que está de paisano [Fuente: Archivo Personal]

Cruzando la calle del cuartel nos encontrábamos, con el corral y bodega de José Menchero Moreno, el ya citado y conocido como Pepe, «el del ojo» y como parte del mismo, una no muy grande habitación que en los programas de festejos se anunciaba como «Fabricación de géneros de punto: Angelita, Lola, Paca y Dª Mari». Mas abajo la casa de la tia Dolores y a continuación la casa y panaderia de Cándido Zamora, «el panaderillo». A continuación, creo recodar que había una vivienda en la que malvivía una familia numerosa venida de Ciudad Real( ¿quizás desterrados? y una librería donde Manolo, «el sacristán», «compaginaba» (hacer compatible dos cosas o dos ocupaciones. RAE) el tiempo libre de su oficio de sacristán con la venta de material religioso y papelería. A continuación se encontraba la casa de Juanfran y la casa de Sacramento Serrano (la madre de Cele y José, el «pulga«), y ahí, en ese punto, llegabamos a la plaza de «cocinera».

Año 1971. Casa ya medio derruida de «Cocinera», mote con el que es conocida la plaza del 2 de Mayo. (Fuente: Villarta de San Juan: Historia de un pueblo y su gente)

Y muchos de los que hayáis aguantado leyendo hasta aquí, os preguntaréis: ¿Y qué tiene que ver todo esto con el título ese de «Cuántas alegrías nos dan las redes sociales…. ¡Cuando se utilizan bien!». Y os tengo que dar la razón porque hay un dicho que dice «no hay que confundir la velocidad con el tocino» porque lo cierto es que hasta ahora no he hablado nada de redes sociales ni la alegría que puede dar usarlas bien. Y es que me falta dar unos breves datos que sirvan para relacionar todo esto.

Dionisio, el pregonero, como funcionario del Ayuntamiento requiriendo la firma de la madrina en un matrimonio

En los tiempos a los que me estoy refiriendo no sé qué hubieran pensado nuestras gentes si hubiésemos hablado de redes sociales. Alguien podría haber sacado a la luz las redes de pescar y en cuanto a la otra palabra no hubiera faltado quien hubiese creido que hablaban de política y la verdad es que no eran tiempos apropiados para ello ( sobre todo si aparecía lo de «sociales» ). Y sin embargo, sí que en aquella época se utilizaban muy a menudo algo parecido a redes sociales para transmitir opiniones, pareceres, quejas, … pero claro, eran redes inalámbricas y además de poco alcance. Me estoy refiriendo a las reuniones o conversaciones que se tenían en las noches de verano: a media luz, a media voz y con cuidado de que no apareciese el individuo del que pudieramos estar hablando. Porque en esas reuniones se hablaba de todos los cotilleos, chismes, chismorreos y rumores de los que se tuviesen noticia en el pueblo y para cosas oficiales e importantes estaba Dionisio, «el pregonero» ( Funcionario del Ayuntamiento. Su título oficial era Vox Pública y en su gorra de plato se identificaba como V.P. ) En cualquier caso todo lo que se hablaba en esas reuniones tenían tres condiciones no escritas: que no estuviese presente la persona de quien se hablaba, que el que lo decía es que simplemente lo había oído, es decir, no era el primer conocedor de la noticia y la tercera condición era que no se podía divulgar fuera de esa reunión porque era secreto y porque «no había que dar tres cuartos al pregonero«[que como ya hemos dicho era el funcionario municipal que se encargaba de difundir de viva voz las noticias importantes (bandos municipales, leyes, dictámenes reales… ) que afectaban a los ciudadanos.Era común que éstos también realizasen, por encargo de particulares que se lo solicitaban, la divulgación de cualquier tipo de noticias (bodas, bautizos, fallecimientos, ventas de terrenos…), tras percibir por ese trabajo una remuneración que solía ser de unas monedas de un cuarto, el precio que se decía en el dicho era de tres monedas de a cuarto. ALFRED LÓPEZ. Ya está el listo que todo lo sabe]

Primitiva «red social»: «El cuchicheo [Hablar en voz baja o muy cerca del oído de alguien, con la intención de que no se enteren el resto de las personas que están presentes. [Fuente: Blogs de opinion-20Minutos. Texto: RAE]

Así que la reunión, -después de dar las buenas noches de costumbre-, se podía empezar diciendo: «Esta mañana en el mercado estaban hablando menganica y fulanica del hombre de la María, la de …. y lo estaban poniendo como hoja de perejil…» Es decir lo estaban poniendo verde, verde, a mas no poder. Ahí se estaba utilizando una red social (La «red social» podía llamarse Mercado, tienda, peluquería, etc. la ventaja que tenía la citada red es que siempre tenía cobertura y no había que pagar nada). Y el caso es que esas mismas redes podían tratar un tema que interesase. Por ejemplo: «¿oye me puedes dar la receta del adobo ese que me explicastes? es que me da la impresión de que me faltaba algo», o «A ver si te pasas mañana por mi casa y me ayudas a escribirle una carta al chico que está en la mili que el pobre pensará que nos hemos olvidado de él»…. Genéricamente, esa red social podía llamarse el «de boca en boca» [Como dice Niña Pastori en una canción: «De boca en boca van, de boca en boca van, saltando los rumores. Anda y dime que es mentira que tu no tienes dos corazones»] y cuando se utilizaba bien se podía estar hablando, -sin coste alguno-, hasta «las tantas» de la noche.

Ahora las cosas han cambiado y las redes sociales están metidas en eso que llamamos internet mediante el cual llegamos a los tuiter, guasap, istagran, feisbú (antes que se me adelante la Real Academía he españolizado esas palabras extranjeras) , etc. con una rápidez pasmosa y con la certeza de que puede llegar a miles de personas en un instante, aunque hay que tener mucho cuidado de no meter datos que puedan traernos malas consecuencias: número de cuentas corrientes, D.N.I., o la contraseñas bajo la que ocultas tu nombre, etc. etc. Una cosa más para hilvanar todo este relato: cuando yo hablaba de mi barrio de antes lo hacía con varias intenciones: Primero relacionar qué gente vivíamos allí, para recordarselos a otros que no los conocieron, sobre todo a aquellos que a partir del año 1960 empezaron a irse de Villarta. Porque llegó un momento en que a aquellas reuniones, al fresco, cada vez iban menos personas y había menos alegría y los pocos que iban, noche tras noche, iban dando el «parte» de los últimos villarteros que habían emigrado, que se habían ido: «Ayer pasé por casa de… -ya no me acuerdo-, y me dijeron que estaban haciendo las maletas pues le había salido un trabajo en una fábrica de figuras de porcelona que estaban ampliando el negocio que fundaron hace unos años.. Creo que se llama Lladró o algo parecido. Así que pasado mañana cogemos el tren en Alcázar y nos vamos a Valencia, pues el pueblo al que vamos, Almácera, está muy cerca de Valencia; otra noche la noticia era: «Esta mañana hemos recibido una carta de mi hijo diciendo que están muy bien, que tienen una buena casa con agua corriente y water y que ya no tienen que ir al barranco para hacer sus necesidades. Vamos que están muy contentos». Y poco a poco se fué dejando de salir al fresco porque además en la radio, a esas horas había un programa de canciones dedicadas, creo que era en radio Intercontinental ( que lo había copiado de Radio Andorra) y en el que de pronto se oía: «Para Dionisio, el chico del pregonero, desde Villarta para que no se olvide de nosotros: Madrecita, de Antonio Machin». Y además ya empezaba a verse la televisión. Ya no se oían los cantos de los gañanes cuando partían con su yunta al campo a arar, ya poco a poco se iban olvidando las caras y los nombres de los que se iban….

Y asi fue pasando el tiempo. Unos se fueron a Almácera, otros a pueblos cercanos de Madrid: Leganés o Vallecas,.. otros a pueblos de Barcelona o Valencia y otros muchos al extanjero: Francia, Suiza, Alemania, … Más de ochocientas personas dejaron Villarta y forjaron su vida viviendo otras fiestas, con otras costumbres, en trabajos que tuvieron que aprender con prisas, … Poco a poco, pudieron ir «cogiendo» algunos dias de vacaciones para las «Paces», para ver sus casas que habían dejado al cuidado de algún familiar para que de vez en cuando le echase un vistazo,… Y el tiempo fué asentando posos, recuerdos, tradiciones, … y nuevas vidas fueron surgiendo, conviviendo en pueblos en que los chicos empezaban a vivir en nuevos lugares, con otras lenguas que fueron aprendiendo con esfuerzo, con otras fiestas que iban disfrutando mientras a sus padres, en ciertas fechas de enero, se les llenaban los ojos de lágrimas y no dejaban de hablar entre ahogos y llantos de una hoguera, de muchos cohetes, de un Virgen, mientras los hijos para suavizar un poco la tensión decían: » Ya están aquí otro año las «Paces». y después de toda esta larga explicación llegamos a la conclusión.

A todos nos ha salido ya un móvil en la mano; andando, sentado, en tu casa o fuera de ella, estos cada vez más sofisticados aparatejos se han convertido para bien o para mal en algo necesario, imprescindible, casí diría que en amigos inseparables. Y bien a través de feisbu, tuiter, guasap o istagran el móvil nos apabulla [Hacer que una persona se sienta impotente o confusa, demostrando superioridad frente a ella o asediándola con problemas, preguntas, etc.]; nos sobrecarga con noticias, con rumores, con chismorreos, con cosas curiosas; nos indigna con ofensas, calumnias, mentiras; nos… y también, como no, ¡Nos alegra, nos hace felices al ver como noticias sencillas, útiles, compartibles, nos hacen llegar a descubrir historias entrañables, en que los ascendientes de unos y otras, convivieron y vivieron momentos buenos y malos! Y esa alegría que dos personas tuvieron, merecen la pena el contenido de este largo «poyete», para explicar un acontecimiento sencillo a través de esas redes sociales, que a pesar del mal uso que algunos le dan, sirven para tantas cosas buenas que en este tiempo tanto echamos en falta.

Los caminos de Istagram, -o de cualquier red social-, son sorprendentes y los resultados encontrados, buscando en ellos, pueden llegar a ser un motivo para encontrar el origen de una historia con una raiz común. Las casualidades llegan a ser fuente de encuentros curiosos. Y este es un de esos casos. María José, mi hija, es una enamorada de la fotografía como parte del arte, y en su cuenta de Istagran [mariajomcam] aparecen muchas fotografias, entre ellas muchas de nuestro pueblo: Villarta de San Juan. Y en su utilización encuentra otros usuarios como es nostosatelier[Nostos Atelier Mireia+Raúl] un sitio web de arte y humanidades y taller de Estudios Visuales y Artesania. Diseñamos Papelería Consciente inspirada en Arte. [Me perdonáis que me pierda en este mundo de las redes sociales, en el que reconozco ser un analfabeto] pero el caso es que, en ambas cuentas, encuentran, una y otra, cosas que les interesan o al menos que les son interesantes y se establece un flujo o visitas más o menos frecuentes. Mireia observa que en la cuenta de mariajomcam hay muchas fotos referidas a Villarta («He visto que tienes muchas cosas de Villarta…»). sorprendida pregunta por este hecho a María José quien le contesta: «-Si, es que yo soy de Villarta». Mireia contesta: «-Yo soy de Almácera. Pero mi padre nacio en Villarta. Soy hija de Dionisio Muñoz Illescas y mis abuelos se llaman Dionisio Muñoz Gómez-Lobo y mi abuela María Luisa Illescas Molina….«. No creo que el resto de conversación sea fundamental para lo que estamos contando pero ambas están emocionadas por ese casual encuentro. Y los móviles y las redes empiezan a funcionar de hijas a padres o de hijas a abuelos. ¡Que cosas tiene el mundo!. Y el abuelo de Mireia, recibe la noticia con emoción y en un instante y en breves palabras vuelve a su vida de Villarta, recuerda a la familia de Maria José, los cita los nombra ¡Como no me voy a acordar!Ahora después de tanto embrollo de escrito si puede entenderse mejor el título de este «Poyete»: ¡Cuantas alegrias nos pueden dar las redes sociales, cuando se utilizan bien!

Las imágenes anteriores son de las cuentas de Mireia y María José causantes de este «poyete». Con motivo de unas fiestas de Almácera y acompañando al grupo Alborea estuve en aquella villa hermana de Villarta y siempre recordaré la alegría de los villarteros de Almásera al vernos allí.

Este reencuentro a traves de las redes, que significa mucho, pues es un reencuentro especial con unas raices comunes más o menos lejanas que deben dejarse rebuscar, que tenemos el deber de sacarlas a la luz, para dar fe de cuanto dejaron atrás todos los que se fueron de Villarta, cuantas largas y profundas heridas han tenido que sufrir y hasta tal punto dificiles de cerrar que sus descendientes a pesar de las distancias, del tiempo pasado, de no poder conocer y sentir ese pueblo donde parte de su familia nació, sienten emoción al compartir con otros villarteros todo lo que sus familiares le habían contado. Quizás cuando sus abuelos hayan tenido noticia de todo esto habrán vuelto a sentir esa profunda emoción que durante tantos años han sentido cuando contaban a sus nietos sus historias de Villarta, sus «paces», sus lugares de niños, sus quizás cortos paseos por aquel viejo puente, pero desde luego paseos de enamorados, sin poder pensar que su vidas les alejaría de todo eso pero no su recuerdo y a la vista está que felices pueden hacernos esos pequeños móviles que nos traen a la mente historias que nunca se han olvidado pero hemos sido capaces que los nuestros las hagan suyas.

Entrada a Almássera con la indicación de población hermanada con Villarta de San Juan

Inauguración de la calle dedicada a Almássera en Villarta

El alcalde de Almássera junto al concejal de festejos de Villarta en las fiestas de Almássera con asistencia del Grupo Alborea de Villarta ( Aproximadamente año 1984)

Inauguración de las fiestas de las «Paces» con asistencia de villarteros de Almássera

Villarteros de Almássera en la playa de Alboraya

Intentaremos buscar mas datos sobre aquellos que en la década de los sesenta del siglo pasado dejaron Villarta, no sólo a Almássera sino a tantas y tantas partes desde no dejaron de pensar en su pueblo y dejaron la simiente de sus vidas en él a todos sus descendientes.

José Muñoz Torres, Cronista oficial


2 respuestas a “CUANTAS ALEGRIAS NOS DAN LAS REDES SOCIALES…. ¡CUANDO SE UTILIZAN BIEN!, por José Muñoz Torres

  1. Hola Pepe, como siempre he leído con mucho interés tu Poyete. Me reconozco en muchas de las situaciones que describes y me gusta, a la vez que me produce cierta nostalgia. Muchas gracias y sigue escribiendo , tus lectores te lo agradecemos. Un abrazo.

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