REBUSCANDO EN LOS ARCHIVOS (Historias de cuando terminó la guerra de la Independencia en Villarta), por José Muñoz Torres.

La historia de Villarta de San Juan, su vida de andar por casa, al igual que la de otros muchos pueblos, no ha supuesto nunca algo para tomar en cuenta, a la hora de hablar, no ya de la Historia de España, sino incluso de un territorio mucho más pequeño y cercano como puede ser nuestra Mancha o incluso más pequeño aún como nuestro Campo de San Juan. Y no es que reivindique una importancia que quizás no nos corresponda, sino que, muy posiblemente, no nos hemos nunca ¿atrevido? a ponderar lo poco bueno que tengamos o al menos reclamar lo poco que puede pertenecernos. Para los que nos asomamos a la Historia buscando noticias que nos puedan afectar o que, para bien o mal, nos hayan afectado hemos dejado pasar los años por archivos sin que nos atreviesemos a tocar ninguno de sus papeles. Alguien podía decir: “¿y qué te importa a tí lo que dicen esos papeles?” y en poco tiempo la tranquilidad y el sosiego vuelve a hacernos insistir en nuevas preguntas: “¿ qué ganas con ello?”. Pero rapidamente olvidas esas preguntas y sigues buscando, husmeando, dándole vueltas y vueltas a viejos papeles donde se decía o dice algo de Villarta o de cualquiera de nuestros pueblos. Pues bien, en nuestro entorno, en estos viejos pueblos del Campo de San Juan o mejor dicho del Priorato de San Juan, hay una serie de “historiadores”, yo más bien diría buscadores de lo nuestro, que al amanecer emprenden la tarea de encontrar algo nuevo o escondido y que al dormir, hay muchas noches, que lo hacen a “pierna suelta”, porque a lo largo del día algo nuevo han encontrado para incorporar a nuestra historia o para aprender de ella. Es cierto que esas noches no son tran frecuentes como nos gustaría, pero cuando llegan nadie puede quitarte ese regustillo de saber algo más.

Infante Don Calos Antonio, Gran Prior (Fuente: R.Academia de la Historia)

Hace tiempo que empecé a husmear en un archivo inmenso donde a cada paso aparece algo nuevo de Villarta alrededor de muchos olvidos pero eso es lo que hay. Es cierto que sería muy fácil explicar una historia nueva y medio inventada en la que nuestro pueblo quedase, como se dice vulgarmente, “como Dios”, en la seguridad de que nadie iba a descubrir el “pego”, por la sencilla razón de que quienes pudieran hacerlo no se van a sentar en nuestro sencillo “poyete” porque muchos de ellos son de sentarse en butacones y, Villarta, para ellos es como mucho ese pequeño pueblo que está entre Manzanares y Puerto Lápice. Así que hoy, que parece que empieza a ser bueno, que las estadísticas, virologos, divulgadores, etc. etc. nos están diciendo que los contagios de la pandemia van bajando ( aunque alguno dice: “Pero no os confieis”) me vuelvo a sentar en el “poyete” y hablar un poco de lo nuestro. El que siga nuestros “poyetes”, se habrá dado cuenta de que el índice de temás no lleva un orden, digamos, riguroso, sino todo lo contrario, hoy hablamos de una cosa y al siguiente hablamos de algo bien distinto. Pero eso quizás sea lo bueno que tiene estar en el “poyete”, el poder hablar de cualquier cosa y de cualquier momento. Bueno termino porque soy amigo de hacer siempre una entradilla para exponer luego con tranquilidad el tema importante y alguna veces. esa “entradilla”, se convierte en un mal prólogo de algo difícil de explicar.

Hoy nos vamos a ir al principio del siglo XIX, de ese siglo nefasto que tanto daño hizo. Empezó con una guerra que terminó en victoria, según dicen muchos, la guerra de la Independencia y terminó con guerras lejanas donde dejaron la vida muchos españoles, algunos de ellos de Villarta. Fueron las guerras de Cuba y Filipinas y las interminables guerras de Marruecos, donde muchos villarteros fueron a dejar sus vidas sin ton ni son, simplemente porque alguien había sacado una papeleta donde se indicaba el nombre de una letra, y donde la voz rotunda del militar encargado del sorteo decía: “¡Silencio! La “Eme” ha salido para Africa”. Que alegría para los Bravos, Sánchez, Rodriguez,… y que desatino para los Molina, Menchero, Muñoz, .. Casas llenas de alegría y casas de dolor. Pero no avancemos tanto y, menos en ese tono que parece más que un “poyete” el inicio de una novela de las muchas que se han escrito teniendo como fondo tantas y tantas vicisitudes..

Nos vamos a situar en el año 1815, fecha en que un religioso de la orden de los Predicadores y profesor de Arte en la Univerisdad de Almagro, Fray. Don Josef Diáz Pabón (natural de Herencia. Se le llamaba Pabón pero él en sus escritos se hacia denominar como Pavón), solicita el pago de los emolumentos como Theniente de Cura (Era aquel cura o religioso nombrado por el Párroco de una parroquia para que le ayudase en sus funciones o le sustituyese en sus ausencias) de la Parroquia de San Juan Bautista de Villaharta de San Juan. El escrito estaba dirigido al Serenísimo Señor Infante Don Carlos, Gran Prior de la Orden de San Juan y decía así:

Serenísimo Señor: Fr. Josef Díaz Pavón de la Orden de Predicadores, natural de la villa de Herencia y cura theniente de la única parroquial de la Leal Villa de Villaharta de San Juan, con la licencia necesaria de su superior que en caso necesario está pronto a presentar a V.A.S. con el mayor respeto expone: Que en 26 de abril del año pasado de 1812 fue rogado por los habitantes de dicha villa, para que aceptase el nombramiento de cura theniente de la única parroquial de la misma hecho en su favor por el cura Prior propio Frey Don Blas Olmedilla, por hallarse enfermeo habitualmente y con imposibilidad …. de atender al Servicio del Templo, cediéndole todos los derechos que por congrua sustentación están señalados al Beneficio Curado y que le peertenecían según el documento adjunto. Que por un puro amor al servicio del Templo y deseoso de contribuir a la felicidad de unos leales feligreses del Priorato, a que debe su origen, aceptó su encargo y sin intermisión de un solo día lo ha servido hasta que se ha presentado el Cura propio Frey Don Rafael Moro de quien es teniente. La población que por los arriesgados e importantes servicios que hizo al Rey nuestro señor, fue destruida totalmente por el enemigo y abandonado de sus moradores el espacio de tres años, solo contaba, cuando el suplicante principió el desempeño de su tenencia, veinte vecinos y por sus persuasiones y buenos oficios, en el día ya pasan de ciento. Los trabajos y miserias que han sobrellevado son tan notorias, como su fruto. Una moralidad extraviada en el desorden de una destructiva guerra, y en una época dilatada, sin conocer las ovejas, pastor espiritual, ni temporal presentaban estos miserables el campo mas laborioso. Las conminadas tareas, lograron poner como en el día existe una de las Poblaciones mas apreciables por su docilidad y respeto a ambas M.M.  y a las autoridades de manera que existe mantenida en la Paz y Justicia. Cuando dedicado el recurrente a estos tan importantes servicios  debiera haber tenido medios de subsistir, le sucedió lo contrario: Los años de frutos de 812 y 813, casi nada le produjo el pie de Altar, las primicias lo mismo pues un cortísimo número de vecinos indigentes no podían dispensar bienes, De las 95 fanegas de trigo que anualmente están asignadas por parte de congrua sustentación al Curato, solo se le pagaron en los dos años expresados 33 fanegas. Por cuya razón tuvo precisión de mendigar prestamos que adeuda, que le piden los interesados, a quienes no tiene para satisfacer en menos precio de su carácter sacerdotal para redimir este estado.

A V.A.R, rendidamente suplico que a meritos de las preces de esta humilde representación se sirva despachar orden para que en la Administracion de esta villa o en la de Herencia, si aquella no tuviese se le paguen las congruas que se le adeudan ; Gracia que espera de la Justicia notoria de V.A.R. por cuya vida incesantemente ruega a Dios nuestro Señor. Leal Villa de Villaharta de San Juan 29 de julio de 1815. [AGP. IDG. SECRETARIA. LEGAJO 294 1ª PARTE. Folios 653 a 657] (los folios en el orginal están sin numerar, ahora bien al estar editada la copia remitida por el AGP en PDF, nos ha permitido utilizar el número de página que indica el sistema de reproducción para la localización. Esta primera parte del legajo 294 se compone de 696 folios o páginas según la indicación establecida anteriormente).

Es necesario recordar, tal y cómo hemos hecho en “poyetes” donde hablábamos de la Guerra de la Independencia, que estos momentos quizás hayan sido los momentos mas duros en la existencia de Villarta. Y es que a lo largo de nuestra historia, han existido momentos muy duros en nuestro querido lugar: hambres antiguas y hambres de ahora (todavía hay bastantes personas en Villarta que podrían hablarnos de esos “años del hambre” , de hace setenta años), guerras de antes y guerras no muy lejanas, injusticias de antes e injusticias de ahora, un pueblo que se iba en masa a buscar donde vivir y un pueblo al que vienen muchos de los que no tienen nada para vivir en los suyos; de todo lo malo y lo bueno hemos vivido en Villarta pero quizás nunca nadie habrá pasado tanto como aquellos humildes vecinos de Villarta que echaron la llave a sus pequeñas casas y con lo poco que podían transportar salieron a los distintos caminos que llevasen a pueblos donde fueran acogidos, … ¡nunca sabremos quien fue el último en dejar Villarta! pero es cierto que durante más de tres años Villarta se quedó sin alma ni cuerpo de villartero alguno. A lo largo de esos tres años, si quedó poco fué desapareciendo, a manos de los “buenos” que decían defender a España de los invasores y a manos de “los malos” que querían imponer sus formas de vida. Y si nuestro pueblo tuviera vida y alma, nunca podría olvidar ese momento en que el pueblo quedó vacio. Como decía el refrán: “Entre todos lo mataron y el solito se murio”. Terminó la guerra, esa del dos de mayo de 1808, y poco a poco, la gente de Villarta empezó a volver a sus casas, a llorar ante las ruinas que antes fueron su casa y posiblemente sólo les quedó el remedio de pasarse la “manga de la camisa” por la cara, limpiarse las lágrimas, adecentar un cobijo y empezar de nuevo labrando su campo y alzando su casa.

En el documento del Theniente de Cura Fray Josef Díaz Pavón, natural de Herencia, escrito al Gran Prior el Infante Don Carlos ( el pretendiente al trono de España que acaudilló a los “carlistas” y que nuevamente provocó que nuestros campos, tierras y casas fueran perjudicadas) solicitando el sueldo que el Priorato le debía por su trabajo en Villarta. Pero hay mucha exageración en su escrito, aunque los pocos vecinos que vivían en Villarta en el año 1815 le apoyaron con otro que ya veremos. Pero ante ese escrito hemos de hacer algunas observaciones.

Pinarejo ( Cuenca) en la actualidad.

Primero: El Prior Cura Párroco de Villarta a finales de 1808 y primeros de 1809 era el Frey Dos Blas de Olmedilla,( natural de Pinarejos, villa de la provincia de Cuenca, en el partido judicial de San Clemente).El último dato que tenemos de su presencia en Villarta es el registro de defunción de Facunda Raserón, mujer de Guillermo Moreno que tuvo lugar el 19 de enero de 1809 y que fue enterrada en la sepultura 56 del tramo 16. De este Prior solo sábemos, a partir de esta fecha, que firmó un nombramiento de Theniente de Cura a favor del citado Fray D. Josef Díaz Pavón el día 26 de abril de 1812, revocando el anterior nombramiento que había hecho en la persona de D. Francisco Caro. El nombramiento de Frey Don Josef Díaz Pavón fue ratificado por el Vicario de la Orden en Alcázar el dia 14 de mayo de 1812 según consta en la escritura adjunta:

Alcazar de San Juan catorce de mayo de mil ochocientos doce, Hallandome cerciorado de la probidad, instrucción, conducta y demás buenas prendas que adornan al Presbitero de Herencia Don Josef Diaz Pabon y confiando de su rectitud y juicio que desepeñara con habilidad y celo las obligaciones y cargos anejos al Cura Animarum, apruebo en todas sus partes el nombramiento de teniente de cura de la Parroquial de Villaharta que en su favor le hace Don Blas Olmedilla cura propio de dicha iglesia : percibiendo por razón de su trabajo los emolumentos que corresponderían al citado cura propio según expresa la nota del nombramiento y en su consecuencia mando a todos y cada uno de los feligreses de la expresada parroquia le hagan y tengan por tal teniente de cura, sin impedirle el uso y ejercicio de sus funciones  y contribuyéndole con los dichos frutos y emolumentos que le son debidos y correspondiente al cura propio; cesando desde este día las facultades y nombramiento de teniente que estaban concedidos a Don Francisco Caro y ahora se revocan: = Licenciado Don Francisco Villar.

Concuerda con sus originales que al efecto me ha exhibido el dicho teniente y a quien los he devuelto por cuyo recibo firma, y para que asi conste a solicitud del interesado  Yo Joaquin Aguirre escribano y notario público de S.M. en sus reinos y señoríos con residencia en esta villa de Villaharta, en fee dello lo signo y firmo en ella a veinte y nueve de julio de mil ochocientos quince= sobre rasgado y entre renglones: =doce= caro= a todos= vale. Fr Josef Diaz Pavon   = Joaquin Aguirre [[AGP. IDG. SECRETARIA. LEGAJO 294 1ª PARTE. Folios 653 a 657 Folios 647 648]]

A la vista de lo conrtenido en esos documentos hay que hacerse varias preguntas. En primer lugar ¿Qué pasó con las imágenes y pinturas de la Iglesia? ¿Y con las de la Ermita, entre ellas la imagen de la Virgen de la Paz? Ni el Párroco Olmedilla que indica que dejó el lugar porque su edad (56 años de entonces) y su falta de visión correcta le impedía seguir cuidando el templo ni el Theniente de Cura Diaz Pavón, explica como fue posible que cuidara a partir de 1812 un templo derruido, sin imágenes, altares, ni objetos de culto y hemos de señalar que el primer acto religioso celebrado fue el bautizo de Joseph Antonio, hijo de Francisco Muñoz Zacarias y Juana Tribaldo, el 18 de enero de 1813 y la primera defunción fue la de Damiana Sánchez, mujer de Francisco Rincón. Según otra documentación posterior, -incluida en el “poyete” que habla del traslado del Santísimo desde la Ermita a la Iglesia reconstruida en 1819-, el culto solo se realizaba en la pequeña ermita de la Virgen de la Paz. Creemos que al no hacer referencia a esta imágen, -“a quien el pueblo tiene por patrona”, según escrito de un anterior Prior-, esta imagen no existiese. Ante esta pregunta solo caben dos posibilidades. Una, que la imagen de la Virgen de la Paz fuese ocultada y protegida durante la guerra y la otra que rápidamente se hubiese tallado otra imagen, posibilidad esta muy dificil, dada la penuria de la población y del Priorato, según alega continuamente el Contador de Rentas del mismo, Don Tomás Gerónimo Barreda y Rebolledo( 1776-1820). ( En cualquier caso referido a este tema de la Virgen hay una nota del Vicario y Visitador General Don Francisco Gómez, en la que en explicación a la nota de descargo posterior del Theniente Diaz Pavón en enero de 1816 dice que le sorprende que el Expresado Pavón no hace méritos de lo que hayan podido importar dichas limosnas recogidas en la Hermita que suple de Parroquia, para su culto, en los tres años y dos meses que incluyen las referidas cuentas y que estoy informado entraban en su poder ; ni tampoco de los derechos de bautismos, que llaman Capillos, del mismo tiempo, a no ser que haya dejado de haberlos, lo que parece extraño o que no haya hecho méritos de cobrarlos en perjuicio de la fábrica y beneficio de los interesados [ARCHIVO Y LEGAJO CITADO, Folios 510 A 511].

Parece que en aquellos años de revuelo, discordías y relativas rencillas y como no del desorden en las estructuras administrativas del Priorato hace que el citado Teniente de Cura, Díaz Pavón, sigue reclamando un salario, según él justo, por sus servicios, e incluso consigue que el propio ayuntamiento le apoye en sus reivindicaciones salariales pero como decia San Ignacio: ” En tiempos de desolación nunca hacer mudanza[SAN IGNACIO. 5ª Regla de los ejercicios espirituales] y sin embargo el teniente de cura siguió insistiendo, provocando que otras partes pudieran entrar en la discusión al verse afectadas por sus comentarios [El administrador de tercias de Villaharta, Josef Lucas Moreno Moyano, escribe el 17 de diciembre de 1815 al Vicario Francisco Gómez, poniendo en duda los gastos que Díaz Pavón decía que se le debía: “Muy Sr. mio Informando a V. sobre los siete artículos que comprende su oficio de 11 del corriente y cuanto he podido averiguar con el mayor sigilo es los siguiente: 1º, 2º y 3º Artículos: Las tierras de la Iglesia de esta villa en el año del 1812, se arrendaron parte de ellas, otras se araron por una yunta de machos propios del Cura que era Fray Josef Díaz Pavón por cuanto era la yunta de su padre la llamo propia del cura Pavón y otra parte de ellas han estado sin cultivo. El arriendo de las que se cultivaron por los vecinos de esta villa Juan Francisco Rincón, Antonio Sánchez Polo y Francisco Patiño se hizo por el mismo Pavón y este recibio tanto sus rentas como tambien el diezmo integro de la cosecha que llevaron o producieron y fue lo que recibió por diezmo y renta lo siguiente: de Juan Francisco Rincon 16 fanegas de cebada y 5 fanegas de centeno; de Antonio Sánchez Polo 19 o 20 fanegas de trigo y de Francisco Patiño 1 fanega y 6 celemines de centeno y de las que aró la yunta del padre del cura que me parece fueron por cuenta de este , a lo menos el cura se llevaba a su casa toda la cosecha que resultaba de ellas, por cuya causa estamos en el caso de que él solamente sabe cuanto hayan producido en los años que que las ha tenido sembradas y de consiguiente entregar o abonar a la fábrica de esta Iglesia tanto la renta que merezcan como el diezmo integro de lo que hayan producido. Igualmente que las rentas que tambien ha tenido sembradas de Imagenes ( Se refiere a las tierras de Nª Sª de la Paz, del Santisimo y de Nª Sra. del Rosario). Tambien han tenido otros dos o tres vecinos sembrado en tierras de la Iglesia aun cuando en corta porción y por hallarse fuera del pueblo un sujeto de mi satisfaccion y lo sabe no puedo en el dia informar de este punto. Artículo 4º El mismo Pavon tomaba todas las limosnas que se recogían en la puerta de la Iglesia y si estas no bastaban para los gastos de Aceite y cera, como Pavón lo gastaba y recogía las limosnas, no he podido informarme habría o no bastante para estos gastos que siempre fueron cortos, lo uno por no haber mas que una misa y lo otro que en Semana Santa y otras funciones se hacian los gastos de cera por la villa. 5º Siempre se dijo que estando aqui Pavón que el caliz con que celebraba el Santo Sacrificio de la Misa, lo compró el dicho de su dinero pero sin saberse su importe y existiendo hoy el mismo caliz en esta Iglesia me ha dicho el Sacristán que Pavón lo tiene prestado hasta tanto que la iglesia tenga caliz. 6º Pavón compró para la iglesia una cajita de plata para llevar el Viatico a los enfermos, una bolsita donde se pone dicha cajita y una urnita para el reservado. Estas tres piezas no me han sabido decir lo que costarian y siempre sería de los fondos de la Iglesia. Mandó echar puertas al camposanto y hacer un féretro para llevar los difuntos, y esto según noticias tuvo de coste cuatrocientos reales de vellón y no estoy cierto si en esta cantidad entrara el coste de una campanilla para ponerla en la Ermita que sirve de Parroquia para tocat a misa. 7º No se que Pavón adquiriese ni comprase ningunas albas ni sabanillas de altar , ni mas que lo que llevo dicho en el nº 6 y relativo a la cantida de vino y hostias para la celebración del Santo Sacrificio de la Misa tambien me consta lo surtió Pavón que es cuanto he podido adquirir e informar a V. cumpliendo cuanto me encarga. Dios guarde a V. muchos años. Villarta y diciembre 17 de 1815. B. la mano. Su mas atento servidor. =Josef Lucas Moreno Moyano. = Al Señor Don FRancisco Gómez” [ARCHIVO Y LEGAJO CITADO. Folios 526 y 527]

Hasta el año 1817 y ocupando cerca de 50 folios del legajo que estamos tratanto se extiende el “pleito informal”, -ya que nunca hubo intervención de justicia del Prior Josef Diaz Pavón con la Secretaria de Cámara y Contaduria de cuentas del Priorato. Pero lo mas sorprendente, a pesar de estar funcionando la Ermita de la Virgen de la Paz como Parroquia de Villarta de San Juan, es no haber encontrado ninguna cita o comentario respecto a la imagen de la Virgen de la Paz. En este legajo se comprueba el cumplimiento del dicho “Otro vendrá que bueno te hará” y así vemos como en él el Prior Frey D. Blas Olmedilla, ya anciano continua pleiteando aunque ya lo hace por necesidad de conseguir algo que sustituyese a una limosna o a la ayuda de algun familiar ya retirado en el pequeño pueblo conquense de Pinarejo. Pero si complicada fue ( y no hemos profundizado en ella) la tenencia de Fray D. Josef Díaz Pavón que ya despues de su paso por Villarta, seguía reclamando desde su convento de Almagro, el titular que le siguió, Frey Don Rafael Moro Guerrero, tiene sólo en este legajo que estamos estudiando material suficiente para escribir una extradordinaria novela de aventuras; a pesar de que ya hemos escrito un “poyete” sobre su vida en Villarta. Bueno su vida oficial fue muy corta porque su ajetreada vida le permitio que su actividad como Prior Párroco fuese escasa, no como sus devaneos entre casas de juego, lupanares, y sitios de no muy bien ver, aunque él decidió desde su presencia en Villarta no vestir como cura o prior. Ya hablaremos.

Finalizo con la carta de apoyo que los regidores y Justicias de Villarta escriben al Secretario de Cámara del Gran Prior:

[AGP. IDG. SECRETARIA. LEGAJO 294 1ª PARTE. Pág. 649 a 652. Leal Villa de Villaharta de San Juan 29 de julio 1815 Nota adjunta de los regidores del ayuntamiento al Señor Don Antonio Maria Izquierdo de Cámara del Serenisimo Sr. Infante Don Carlos.

[Texto completo:Bien penetrado está V.S. de que por los servicios que tiene echos esta población, fue reducida a cenizas por el enemigo en el mes de enero pasado de 1809 y abandonada de sus moradores hasta el año de 1812, en que se dio principio a su nueva población de un modo paulatino cual exigia la miserable situación de sus antiguos moradores y sus bien fundados temores. En el día se encuentra si en el estado de abatimiento a consecuencia de su pobreza, también lo esta, en casi tanto vecindario como antes componía y en disposición de continuar sus servicios al Rey de la Nación, a la Patria y al Estado. Entre los nuevos vecinos que han contribuido a la nueva población  y a los ulteriores servicios hechos en ella, merece la mayor distinción el R.P. lector de Artes, Fr. Josej Diaz Pavon de la Orden de Predicadores, catedrático graduado de numero de la Universidad de la Ciudad de Almagro, quien obtenido nombramiento de teniente de esta única Parroquial por la imposibilidad física del Cura Prior de la misma Fr. Don Blas Olmedilla, en veinte y seis de abril del citado año 1812, por un puro amor al servicio del templo y a estos miserables, se encargó en el desempeño de su iglesia? Que ha continuado de un modo ejemplar sin intermisión habiéndose sostenido la mayor parte del tiempo a sus expensas por no haber percibido sino una pequeña parte del Canon asignado a este curato por la época desgraciada que ha transcurrido. Las calamidades que ha sobrellevado, las incomodidades que ha sufrido el haber estado al frente de cuanto ha amenazado a afligir esta repoblación, la grande influencia que su doctrina y ejemplo imponen sobre estos feligreses ha sido la mayor parte de cohibir la moralidad extraviada en el desorden de la nueva población , de infundir la obediencia a las autoridades, y en fin de todo aquello que hace que los hombres vivan en sociedad sostenidos en los principios fundamentales de la Paz y la Justicia. Penetrado de estos servicios el Sr. Vicario General del Orden de San Juan con motivo de haberse vacado (quedar vacante) este Beneficio Curado, por la renuncia que hizo su propio Cura Fr. Don Blas Olmedilla, ofició al enunciado teniente para que se presentase a su tribunal con el objeto de darle el título de Ecónomo, como en efecto lo verificó habiendo obtenido dicho título hecho en Consuegra en dos de diciembre de año próximo pasado de 1814, el que ha desempeñado con toda exactitud, y en el día continua de teniente de esta parroquial a satisfacción y nombramiento de su Cura propio Fr. Don Rafael Moro. En este concepto pues este Ayuntamiento antentaría contra su carácter y el de V.S. si dejase de recomendárselo con aquel encarecimiento a que sus relevantes servicios lo han hecho acrehedor y que son dignos de hallarse en la alta consideración de V.S. aquella protección con que sabe distinguir a los beneméritos. Asi lo ruega a V.S. este ayuntamiento para que se sirva elevarlo a la notcia de S.A.-R. con el fin de que obtenga el interesado las gracias a que S.A.R. le mira acreedor. Dios guarde a V.S. muchos años . Leal Villa de Villaharta de San Juan 29 de julio de 1815. Antonio Torres = Antonio Sánchez = Antonio Cuerva = Josef Sepulveda.

Y la desafortunada denomnación que el Contador del Infante Gran Prior da a los vecinos de Villarta en su escrito dirigido, dando explicaciones sobre la petición del Fray Josef Diaz Pavón al Secretario de Camara

[AGP. IDG. SECRETARIA. LEGAJO 294 1ª PARTE.Pág. 663 a 660. Madrid 31 de agosto de 1815. Escrito de Tomás Geronimo Barreda a Sr. D. Antonio Maria Izquierdo. [ El tal Barreda expone sus dudas sobre la veracidad de datos para su pago y dice, entre otras cosas,

”La representación de la villa de villarta (el escrito)  que acompaña y en la que sus individuos afirman el cumplimiento de las obligaciones del párroco interino desempeñadas a su satisfacción por ee interesado en dichos dos años, aunque supongo ciertas, influye a mi parecer poco para apoyo del abono que se pide, porque prescindiendo de que dicho Ayuntamiento compuesto de pobres labradores y sujetos a la voluntad del teniente se habrán convenido en hacer quanto  este le haya sugerido, entiendo que no está sujeto a sufrir cargas el Señor Gran Prior en la época en que no ha tenido productos , como sucede al Sr. Infante, mi venerado amo, en la referida villa de Villa, pues es un hecho positivo que no ha recibido de ella en dicho tiempo maravedí alguno y bien enterado estaba entonces el Interesado del estado de decadencia de sus vecinos y habitantes quando se encargó del Economato, y en el año primero y segundo , en que ha estado sirviendo no consta que hubiese solicitado el pago de las fanegas de trigo de la congrua que ahora pretende ni hizo gestión hasta fin del año de 1814 en que por Real Orden de S.A. de 15 de diciembre comuicada al Administrador de tercias se le mandaron entregar 48 fanegas de trigo y las 47 restantes en klas tercias de Herencia para completar la congrua del año vencido en fin de Abril del corriente de la fecha y confesando haber cobrado 33 fanegas de trigo por los años anteriores, de que no hay noticia en esta Contaduria porque faltan las cuentas de ellos, parece que esta bien satisfecho con lo que ha percibido, que se reduce al valor de las primicias que importan cada año 891 reales  al de los diezmos de legumbres, en que se incluyen las patatas, melones, pollos y lechoncillos, que suben a 1046 como el Prior en propiedad lo expuso a S.A.  y yo lo retifique en informe de 28 del presente mes, hecho a consecuencia de su Real Resolución de 21 del mismo y Orden de V.S. de 23, sobre la solicitud de aumento de congrua; y si se añade a las primicias  y diezmos menores lo que pudo percibir el ecónomo del Diezmo y renta de las tierras del Beneficio Curado  que están en cultivo, que rinden cada año 1160 reales como resulta de dicho informe puede calcularse sin equivocación  que cada año de los de 1812 y 13 ha tenido el ecónomo una renta de mas de tres mil reales sin incluir la mitad del vaor de dichas 33 fanegas de trigo reguladas a precio de 50 reales pues con este aumento efectivo, se acerca a 3800 sin hacer merito de los derechos de estola que algo le habrán rendido ni el estipendio de la misa diaria que no ha podido faltarle en una población  que es camino Real y preciso para las Andalucias y cuyos transeúntes dan decentes limosnas para ellas. Ultimamente y sin que mi opinión  y concepto que merece dicho Religioso ecónomo, hallo que su permanencia en dicha villa y fuera de su clausura es opuesta a las Reales intenciones y ordenes de S.M. y parece que podía retirarse a ella a observar la regla de su instituto y que por via de gratificación propia de la Real generosidad del Señor Infante, remuneratoria del tiempo que exercio en Villarta las funciones de Párroco, se dignase concederle por una vez cien ducados o mil y quinientos reales  de vellón cobrado en la Administracion de Arenas que dista una legua o en la de Herencia que dista dos; y sobre todo la notoria justificación de V.S. resolverá lo que estime mas acertado y conveniente para lo cual devuelvo el expediente.Dios guarde a V.s muchos años

José Muñoz Torres, Cronista oficial


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