“ESTAR CON LA MOSCA DETRAS DE LA OREJA”.. por Jose Muñoz Torres

En España, sobre todo en la sociedad rural, ha sido costumbre “estar con la mosca detrás de la oreja” y creernos las cosas ” a pies juntillas”, aunque todo pudiera ser puesto “en tela de juicio”.Y estas frases hechas o expresiones que hemos repetido multitud de veces, no sólo se complementaban sino que ademas nos llevaban a actuaciones equivocadas, ver el peligro donde no estaba o hacer caso al primero que llegase que, como se dice ahora, “nos vendía la moto” o quedar todo como estaba porque había sido puesto “en tela de juicio” Y es que las expresiones que hemos señalado anteriormente pueden significar algo contrario y muy distinto para conseguir un bienestar que todos  buscamos. Un experto en explicar el sentido de las frases hechas dice al respecto de “estar con la mosca detrás de la oreja”:

🥇▷【 ¿Sabías el origen de la expresión "tener la mosca detrás de la oreja"?  】
La “mosca” o la mecha en el arcabuz [Fuente: Aula fácil. Imagen: Rainer Halama]
“La “mosca” a la que se refiere la expresión es la “mecha” ( también llamada llave de mecha o serpentin) que se utilizaba antiguamente para encender el arcabuz y hacerlo disparar. El soldado portador de dicha arma, también conocido como arcabucero, tras usar y apagar la mecha, se la colocaba sobre la oreja (del mismo modo que algunos operarios pueden ponerse un lapicero o alguien lleva un cigarrillo). El colocarse ahí la ‘mosca’ le ayudaba a tenerla fácilmente localizada en caso de necesidad y echar rápidamente mano de ella; de ese gesto viene la connotación de que se aplicase al hecho de estar atento y/o prevenido. Así que ya sabéis… la próxima vez que estéis con la mosca detrás de la oreja no penséis en el insecto, sino en los mosqueteros.” [ALFRED LÓPEZ en su blog  “YA ESTA AQUI EL LISTO QUE TODO LO SABE].

Es decir necesitamos estar “con la mosca detrás de la oreja” pero no para ahuyentarla sino para estar prevenidos y preparados  ante algo desagradable que nos pueda venir y además no poner nuestra confianza absoluta, “a pies juntillas”, en algo desconocemos presentado por alguien que solo pueda ser un amigo ocasional. El mismo experto que citábamos anteriormente decía de esta frase:

“..la expresión proviene de un antiguo juego infantil en el que se debía saltar con los pies juntos y los ojos tapados por una venda y donde se seguía las instrucciones de un compañero, quien iba indicando qué se tenía hacer para ir saltando con los pies juntos de un recuadro a otro que estaban pintados en el suelo. De ahí que ese hecho/acto de tener los pies juntos y creer ciegamente en lo que decía el compañero de juego pudiese ser, casi con mayor probabilidad, de dónde proceda la expresión ‘a pies juntillas’.[ALFRED LÓPEZ en su blog  “YA ESTA AQUI EL LISTO QUE TODO LO SABE].

En otras muchas ocasiones se ha puesto “en tela de juicio” lo que decimos o lo que alguien superior ha dicho de nosotros (si es en beneficio nuestro). Y esto es como una media verdad. No es que no se acepte lo que se ha dicho sino que se cree que es conveniente esperar a su estudio para ver si era realmente cierto, mientras tanto queda en estudio o archivada y ya se sabe que quedar archivado puede ser equivalente a no ser revisado ni consultado “durmiendo el sueño de los justos”. La explicación de esta frase puede ser la siguiente:

Tela, en este caso, corresponde a la voz latina “tela”, que significa empalizada, aunque se utilizaba con el significado y el sentido de palestra, es decir, lugar cerrado donde se celebraban los debates y las discusiones. Era en la palestra donde se dirimían los asuntos, donde se aclaraban las honras. O dónde se oscurecían. Hasta ese momento la cosa estaba en tela de juicio.[CONFILEGAL].
Somos Trashumantes': camina con las ovejas por Soria
Meternos en vereda [Fuente: TUR 43]

Y muchos pueblos no han sabido o no han creido conveniente “tener  la mosca tras la oreja” esperando poder defenderse de lo peor,  o han hecho caso o creido  “a pies juntillas” en aquellos que ha considerado amigos o benefactores y cuando se han dado cuenta sus cuestiones, sus problemas, sus inquietudes, “han sido puestas en tela de juicio” sin pensar que a esas situaciones, sobre todo en temas políticos siempre se ha solido dar “la callada por respuesta” y no vale “arrimarse al sol que más calienta” porque a poco que se empeñen los que pueden “nos meten en vereda” y al final nos “la vamos a tragar doblada”.

Sirva de introducción el significado y sentir de las tres frases anteriores para aplicarlas a un periodo duro de la vida de Villarta como fue el periodo del siglo XIX. Y viene todo a ello a cuento de un informe de Andrés Castillo González, Delegado de Rentas del Partido de Alcázar de San Juan, dirigido al rey Fernando VII. El informe dice así:

Fernando VII [Goya. Museo del Prado]
Al rey
El corto tiempo de diez meses que hace sirve este Gobierno, y la imposibilidad que me ha rodeado en ellos para visitar el pueblo de Villarta, uno de los catorce de que se compone este Gran Priorato de San Juan no me permiten informar a V. A.. en los términos que apetece y yo deseo. Sin embargo la Delegación de Rentas  que desempeño y algunas noticias que he adquirido me han hecho conocer, que Villarta no es de las poblaciones mas infelices, y que ya por la gracia debida a la beneficencia de S.A. en el año de mil ochocientos y catorce, ahora por sus cosechas al menos medianas, ha logrado reponerse de la decadencia que sufrió en la desoladora guerra con las tropas de Napoleón. 
Asi es que habiendo pedido informes al intendente de esta Provincia de la Mancha sobre igual solicitud con respecto a los años de la abolida Constitución, en que Villarta pagó contribuciones, oí a esta Administración y Contaduría, según se me previno y sus Jefes no pudieron dejar de convenir, en que si bien era justo se le completase el número de los diez años de gracia, podría adoptarse en su defecto, el descuento de lo que sastifizo entonces y creyendo ahora que sería muy conveniente oir a la Contaduríamediante la indisposición del Administrador , ha expuesto lo que manifiesta su papel de este día que remito a V.A. para comprobación de lo que opina. Por de pronto el pueblo de Villarta no es lo que manifiesta su Ayuntameinto, el Cura Pñarroco y el Comandante de los Realistas, y en su lugar puede considerarsele de una fortuna regular, y por tanto más apreciable, cuanto comparado con otros muchos del mismo Priorato y de este Partido, goza de unas conveniencias que no admiten paralelo en las actuales circunsatncias. Los últimos se ven agraviados por parte de la Real Hacienda cuando el primero no ha experimentado alguno y siendo las cargas del Estado muy atendibles y meritorias, es muy reparable para las villas limítrofes este accidente y el que Villarta no contribuya a levantarlas, en una situación distinta que la que produjo la gracia con que quiere  enriquecerse a influjo de su continuación por otros diez años.
No obstante lo que llevo indicado V.A. hará el mérito que estime mas oportuno. Alcázar de San Juan 19 septiembre de 1825.
M.V.S.
Andrés Castillo González.
[AHN. Legajo 1623. Expediente formado en virtud de Real Orden remitiendo a consulta del Consejo una disposición del Ayuntamiento , cura parroco y Comandante deVoluntarios Realistas de Villarta, sobre que se prorrogue a dicha villa la gracia que se le concedio de exención de tributos personales y pecuaniarios por otros diez años. Villarta y Julio 8 de 1825]

Legajo Scan

Al leer el comentario que hemos subrayado anteriormente, –Por de pronto el pueblo de Villarta no es lo que manifiesta su Ayuntamiento, el Cura Parroco y el Comandante de los Realistas, y en su lugar puede considerarsele de una fortuna regular,-, parece totalmente justificado que nos quedemos “con la mosca detrás de la oreja”, pendiente de cualquier otro comentario, y desde luego no parece muy lógico que tengamos que creerlo “a pies juntillas”, ni mucho menos. Asi que como no quiero que quede el asunto “en tela de juicio” ni “dar la callada por respuesta” voy a intentar explicar las razones por las que Villarta pidió ayuda y la forzada ayuda que recibió que, -de ser así de cierta-, no cayó toda en manos de gente de Villarta, pues más de la mitad de la propiedad de Villarta estaba en manos de personas acomodadas de pueblos vecinos.

         De entrada acudo al registro de defunciones de la Parroquia de San Juan Bautista y vemos que ya el 30 de mayo de 1808 es enterrado en Villarta el soldado de la 1ª Compañia del 2ª Batallón del Regimiento de Preur, sexto de suizos, Juan Gala, natural de Polonia, ajusticiado en esta villa por su Cuerpo Militar. Es enterrado en la sepultura 16 del tramo 16. El citar este hecho es simplemente para significar que ya desde el mes de mayo las tropas están pasando por Villarta y lo que si es seguro es que no irían con “el dinero por delante” sino mas bien, -con toda seguridad requisando y “arramblando” con todo lo que pudiesen. El 20 de julio del mismo año muere de un balazo que le dieron los franceses, Segundo Castellanos, marido de María Fernández, enterrado en la sepultura 21 del tramo 16. Finalmente el 19 de enero de 1809 muere Facunda Raserón, siendo enterrada en la sepultura 52 del tramo 16. Y a partir de ese día Villarta empieza a ser abandonado, comenzando la repatriación de sus vecinos a partir del mes de marzo de 1813. La memoria contada de “boca a boca” fue recogida  por José Perez Archidona que decía en uno de sus escritos:

“Cuando era joven, hace más de sesenta primaveras, aún alcancé a los ancianos de mi pueblo, -que a su vez lo habían oído de sus antepasados-, relatos mas o menos verosímiles de la Guerra de la Independencia,… decidieron en concejo abierto que todas las mujeres y niños, al amparo de los hombres de mas edad, se dispersaran por los montes cercanos y la chozas de las huertas, y que los mas jóvenes, unidos a los de otros pueblos vecinos, formasen guerrillas para hostigar al invasor..” [JOSÉ PÉREZ ARCHIDONA. La plaga de los gabachos, 1984].

Es posible, casi con toda certeza, que la población buscase cobijo en los lugares donde indica  el autor, pero además la lógica nos hace suponer que el continuo paso de ejercitos por un poblado pequeño como Villarta llenara de miedo a nuestros antepasados y buscasen refugio en pueblos próximos pero donde el paso de ejercitos no fuese frecuente. ¿ o se podía pensar que medio de centenar de jòvenes podían oponerse a los ejércitos franceses? Miedo y precaución.

Imagen de Jesús del Perdon de Quintin de Torre y Berástegui, con el histórico fajín entregado por el general Sebastiani al pueblo de Manzanares en la Guerra de la Independencia / José Antonio Romero
Imagen de Jesús del Perdon de Quintin de Torre y Berástegui, con el histórico fajín entregado por el general Sebastiani al pueblo de Manzanares en la Guerra de la Independencia / José Antonio Romero[Fuente: Lanza Digital]

Cada pueblo, es evidente,  hizo lo que creyó más conveniente en cada momento: unos sacaron a su Cristo en procesión ante las tropas del Mariscal Sebastiani, a las puertas de Manzanares y el francés, quizás emocionado por el acontecimiento le puso al Cristo su fajin de mariscal que parece ser que aún lo mantiene. Jugaron su baza y les salio bien. En Valdepeñas, sus habitantes salieron a la calle con todo tipo de armas y tuvo lugar una sangrienta e inutil escaramuza y al final, jugaron su baza, pero había que buscar otra solución:

“.. Por parte de los valdepeñeros se organizó una comisión integrada por Juan Rojo, alcalde por el Estado General, Juan Flores, Francisco Domingo Valiente, Jorge Casero, Alfonso Molero y José Pareja. Pidieron la retirada de los franceses a una legua de la población. Les prometieron, en cambio alimentos y otros auxilios. A la mañana siguiente se les autorizaba a enterras a sus cadáveres, que por otra parte, no habían sido saqueados en absoluto. A partir de entonces las relaciones se basaron en el respeto mutuo” [ANGELA MADRID Y MEDINA. vALDPEEÑAS. I.E.M. Ciudad Real, 1981].
Batalla de Valdepeñas - Wikipedia, la enciclopedia libre
Batalla de Valdepeñas el 6 de junio de 1808

En Villarta tambien se intentó la lucha directa contra el invasor. Algunos “iluminados”,  posiblemente la partida de “Francisquete”, a la que se incoporarían algunos jóvenes de Villarta, deducirían , -tras su triste victoria en el puente viejo sobre un convoy de heridos-, que se les podía ganar fácilmente a las tropas francesas y e hicieron “creer a pies juntillas” que destruyendo parte del puente viejo se podía evitar que entrasen por Villarta los franceses. Se hizo pero rápidamente “nos metieron en vereda” y después ya no era tiempo para entrar en acuerdos. He hablado anteriormente de la “triste victoria” del puente viejo porque supuso una indigna victoria que no podemos olvidar porque nunca un acto así debiera repetirse. El Comandante Plique, de guarnición con las tropas francesas en Madridejos, remitió un parte a Madrid, el 24 de julio de 1808, inmediato a la batalla de Bailén. El parte decía:

     Mi General. Un convoy de enfermos de diez y ocho  carruajes, cuarenta coraceros a pie, mi descubierta compuesta de treinta hombres  y tres oficiales, han sido esta noche a su salida de Villarta envueltos y masacrados por un conjunto de 800 a 900 hombres de mala vida tanto de Villarta como de los pueblos vecinos. Todos estaban perfectamente armados y entre ellos un centenar a caballo. Las mulas y carruajes, los fusiles y los cartuchos, los despachos, los vestidos y en general todo cuanto tenían nuestros desgraciados soldados ha sido robado. Uno solo de ellos respiraba aún al momento en que mi nueva descubierta llegó para relevarles y ha podido contar al oficial todas las circunstancias de esta masacre. Los bandidos estaban aún reunidos a la entrada de Villarta; él era demasiado débil para atacarlos y se replegó a Madridejos;  llevaba vuestro parte y el de S.E. el duque de Róvigo para el General Dupont. Las comunicaciones están enteramente cortadas en Manzanares. Harían falta, nada menos, mi general, para restablecer y asegurarlas, un puesto de 400 hombres en Villarta [Citado por JOSE ANTONIO GARCIA NOBLEJAS  en su obra Manzanares: Guerra de la Independencia. I.E.M. Ciudad Real, 1982].
FRANCISQUETE (EL TIO CAMUÑAS) | El Cadenazo
Imagen de “Francisquete” en Camuñas [Fuente: El cadenazo. Rosa Castro]

La versión que se da de esta escaramuza, por parte del Comandante Plique es ciertamente exagerada y aparentemente sólo quiere demostrar la superioridad,  en número, de las “tropas” españolas “perfectamente armadas”. De este comentario podemos extraer algunos detalles. Casi con toda seguridad, se trataría de la partida de “Francisquete”, el Tio Camuñas, que nunca dispuso de tan gran número de integrantes y además porque su estrategia solía basarse en utilizar la sorpresa para el ataque con corto número de guerrilleros. Por otro lado, para quien conozca el puente de Villarta, (conservado en la actualidad tal y como era en aquellos momentos, excepto los dos arcos destruidos para impedir el paso de las tropas y que fueron reconstruidos rápidamente por el ejército francés), parece impensable que pudiera reunir tal número de personas en su entorno, teniendo en cuenta además que sus alrededores eran un gran pantano. Lo que si parece más creible es que no quedase ningún soldado francés con vida, pues eso era algo que no podría permitirse el Tio Camuñas. Las circunstancias vitales de Francisco Sánbchez le convirtieron en un personaje vilento, hasta tal punto que en nuestra localidad y otras del entorno pasó a ser sinónimo de terror. En nuestra niñez aún se utilizaba este nombre para etemorizarnos: ¡ Que viene el Tio Camuñas!”. Pero realmente lo que importa mas en nuestra argumentación es el hecho de que sería necesario “un puesto de 400 hombres en Villarta”. Este número de soldados, superior a la población activa de Villarta y lo que su mantenimiento y “bagaje” que supondría para la población de Villarta haría imposible la permanencia en nuestro pueblo.

     No podemos olvidar que en este “poyete” estamos hablando, no ya de la Guerra de la Independencia, sino del comentario despectivo de un personaje público del Partido de Alcázar, su gobernador, poniendo en “tela de juicio” la situación de Villarta de después de la guerra y no ser necesaria la aplicación de más ayudas.

   ¿Y los demás pueblos? Hemos comentado en otras ocasiones que en muchas ocasiones la historia se escribe por intereses personales o localistas, sin caer en la cuenta de que un simple y somero estudio puede demostrar que las cosas no fueron tan patrióticas en ningún pueblo. La gente de Villarta, después del hecho que hemos narrado, tuvieron que marcharse de su pueblo o mejor dicho, tuvieron que huir de su pueblo necesariamente, en cambio en muchos otros pueblos la vida siguió a pesar de la invasión y, en algunos, muy bien o mucho mejor que antes, a pesar de todo. Es muy significativa la versión de los hechos dada por el citado GARCÍA NOBLEJAS,  a la vista de su comentario:

” A lo largo de los treinta meses que la prolongada ocupación de la Mancha, en que los franceses establecieron su capital en Manzanares, en atención a su emplazamiento, comunicaciones y circunstancias estratégicas, aparecieron en la villa organismos, autoridades, personajes y empleados públicos de toda especie, con sus naturales cortejos y familias, actuando al servicio de los invasores, los unos por conveniencia, otros por razones d eoportunismo y los demás quizá por pura debilidad o cobardía. Por fortuna, no hallamos entre esta deplorable y numerosa caterva de gentes el nombre de un solo manzanareños, pese a la facilidad con que pudieron ser captados. Y hasta quienes en el vecindario desempeñaban cargos públicos, como abogados o escribanos prefirieron perder sus oficios antes que prestar el obligado juramento de fidelidad al rey intruso” [JOSE ANTONIO GARCÍA NOBLEJAS. Obra citada].

Es cierto que muchos escribanos y abogados dejaron de firmar y actuar como tales aunque siguiesen actuando como fieles de fecho ( al fin y al cabo fedatarios públicos). Es cierto que soportaron la presencia del invasor pero también es cierto que algunos medraron con su presencia y en cualquier caso ningún vecino de Manzanares figuraba entre las 49 ejecuciones acreditadas en el registro parroquial de Manzanares desde el 9 de mayo de 1811 hasta el 5 de junio de 1812, en virtud de las sentencias dictadas por el Tribunal o Comisión Criminal establecida por los franceses.

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Registro de Bautismo de Josefa Fernandez Paniagua García-Bautista. [ Fuente: Parroquia de Nª Sª de la Concepción. Liubro 23 de Bautismos 1810-1815]

Otros pueblos cercanos, como Herencia, sufrieron el tener que sufragar costes de ejercitos, alimentos y algú que otro saqueo pero a la vista de algunos documentos, como son los archivos parroquiales, no aparecen ni la mas mínima duda de que se seguía la vida con temores y recelos pero sin tener que pensarse la huida o abandono del pueblo. Es curioso, -y de agradecer por el dato-, la preocupación del teniente de cura, Antonio Ramon García Morato, siendo Prior Frey Don Manuel Gonzalez de Salcedo por indicar el valor de un pan al margen de algunos de los registros de nacimientos. Asi en el bautizo de un familiar, la niña Isidora María Dolores Antonia Ramona García-MOrato Sánchez-Paulete, el día 5 de junio de 1812, indicaba en el margen: ” En este día en que se bautizó esta niña valía un pan seis reales”. Anteriormente, bautizo de  la niña Agueda Josefa Fernández-Paniagua García Bautista ( 22 de abril de 1812) y Francisco de Paula Jorge Alvarez Diaz-Meco (24 de abril de 1812) se anotaban en el margen los siguientes datos respectivamente: “Nota: Hoy costaban dos libras de pan siete reales y medio” “Nota: Hoy valía un pan oho reales y no se hallaba”.[ ARCHIVO PARROQUIAL DE Nª Sª DE LA CONCEPCION. Libro 23 de Bautismos]

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Puente sobre el Gigüela en Villarta escenario de una brutal escaramuza contra los franceses . Archivo Personal

Lo cierto es que cuando acabó la guerra, todos estos pueblos, -más o menos bien-, seguían en sus casas, en sus pueblos; en cambio en Villarta, al terminar la guerra, no había nadie, solo ruinas y mas lejos o mas cerca, muchos villarteros planteándose volver o no a un pueblo arruinado. Al final, poco a poco, fueron volviendo y  fueron levantando su pueblo de nuevo. Las casas habían desapareido, todo los objetos de valor tambien. La iglesia se encontraba destejada y en ruinas, habiendo desaparecido sus cuadros y demás tesoros. La ermita de la Virgen de la Paz, a pesar de su pobreza, -o quizá, por eso-,  seguía en pie y solo había desaparecido la imagen de la Virgen  y otros objetos de culto. A pesar de todo hizo las funciones de parroquia hasta el momento de levantar de nuevo la Iglesia de Santa María. Tardaron varios años en arreglar “medianamente” el pueblo, aunque ahora seguían pasando los ejercitos: los realistas camino de Andalucía para defender al rey Fernando VII, los “constitucionalistas” camino de Madrid para obligar al mismo rey a firmar la Constitución  que, al final,  firmó añadiendo la famosa frase de “marchemos todos juntos y yo el primero por la senda constitucional”….  ¡Bueno era un decir!

El pueblo de Villarta empezó de nuevo a repoblarse y el 31 de mayo de 1814

“elevaron sus clamores a Vuestro Paternal Corazón manifestando los dilatafos servicios que habían hecho y consagrado al aamor de V.M. en la pasada guerra de la Independencia, en la que, y por muchas veces, acometieron sus habitantes con el celo mas elevado hacía su monarca, a diferentes destacamentos de franceses de ambas armas, por lo que el enemigo redujo a cenizas la población e hizo una porción de victimas, modelo de la mas heroica lealtad, de que siguió la perdida total de las casas y haberes disponibles, quedando el pueblo reducido a la nada y la precisión de sobrellevar una vida divagante tres años y medio arrastrando toda clase de privaciones y trabajos…” .[AHN. Legajo 1623. Ya citado]

Parece ser que como en aquellos tiempos prometer y no cumplir era muy habitual. el rey Fernando VII, le concedió a Villarta el título de Leal Villa, el perdón de los atrasos de contribuciones que se hallaban en primeros contribuyentes  o por precisar mejor el tema, de los mayores hacendados que eran pocos y muchos de ellos de Herencia, Daimiel, Villarrubia de los Ojos y Manzanares, pero todas estas intenciones fueron suprimidas a raiz de hacerse con el poder los constitucionalistas ( la llamada ominosa Revolución) por considerar que todos los pueblos debían pagar su contribución. Fuese cvomo fuese estos beneficios no tuvieron lugar y sólo se recibió el apoyo de los dos grandes perceptores de Diezmos, el Garn Prior de San Juan y el Arzbispo de Toledo para la reonstrucción,  acomodo y ornato de la Iglesia parroquial, designando para ello a grandes arquitectos y pintores  de los que ya hemos hablado en otros “poyetes”

El caso es que en 1823 el pueblo se iba levantando a costas del esfuerzo de su pocos habitantes, de tal forma, que con motivo del viaje que el rey Fernando VII pensaba realizar realizar ese mismo año a Andalucia incluía a Villarta en su rercorrido que al final se desestimó por la razón de que el pueblo

“destruido y quemado por los franceses en la última guerra solo hay unas cincuenta casas, y estas muy miserables y todo lo demás es ruinas todavía y un recuerdo perenne de los bienes que traen a los infelices pueblos los ejércitos extranjeros” (Si hubieran parado en esa villa del Gran Priorato de San Juan habrían observado lo maltrecha que quedó a consecuencia de las represalias de que fue objeto en la desoladora Guerra de la Independencia por diferentes destacamentos franceses, a los que los moradores habían atacado en muchas ocasiones. El enemigo la redujo a cenizas y causó una porción de víctimas, casas y bienes resultaron destruidos o se perdieron. Durante tres años y medio las familias de Villarta arrastraron privaciones y llevaron una vida divagante. Las que no huyeron habitaban en cuevas y barracas cubiertas de maleza. Condolido el Rey por la suplica que le remitió el ayuntamiento con fecha 31 de mayo de 1814 le otorgó el 28 de julio de ese año varias gracias: título de leal villa, perdón de contribuciones atrasadas y exención de su pago por espacio de una década, tiempo que consideraban mínimo para reedificarla y posibilitar su repoblación” . [JUAN DIAZ-PINTADO PARDILLA. Revolución liberal y neoabsolutismo (1820-1833). Manuel Adame el Locho. Diputacion Provincial. Ciudad Real. 1998]
El viaje de Fernando VII de Valençay a Madrid se estrena en el Museo Goya |  Artes plásticas | Nuestra cultura | Aragón Cultura (CARTV)
Escena de la entrada de Fernando VII en Madrid (Salvando el escenario, esta imagen representa lo que con menos opulencia hicieron las milicias en Villarta

A la vuelta de Andalucia si paró en Villarta era el día 8 de noviembre  y para nuestra historia este sería, no un día de gloría como decía el periodico que daba la noticia, sino un dia de oprobio y vergüenza que debemos recordar y conocer para no caer en tal bajeza, aunque cuando el hambre aprieta el honor y la honra hay que dejarla en casa. El caso es que el  periodico El Restaurador decía en su número del martes  11 de noviembre de 1823

Villarta 8 de noviembre. Hoy ha sido para este vecindario un día de gloria que le será memorable; una diputación del ayuntamiento, el cura párroco y comandante de la milicia Real voluntaria y otra de la Villa de Alcázar con su gobernador  ( dos años más tarde este mismo gobernador es el que ponías en duda la necesidad de Villarta), salieron a recibir a SS.MM. y AA. a bastante distancia, y despúes de cumplimentar a tan augustos huespedes, rogó el comandante de la milicia a S.M. se sirviese acceder al deseo de que todos los individuos estaban poseidos, como tambien sus compañeros de armas de Alcázar de San Juan que querían conducir a brazo el carruage de S,M. a la casa destinada para comer; S.M. concedió no solo esto, si tambien que ambas milicias, la de Alcázar al mando del capitán D. Carlos Contador y la de Villarta al del Alférez D. Juan MIguel Carrascosa, después de hechos los honores a S.M. les dirigieron estos oficiales la palabra, y la tropa   colocando los cordones en el coche del memorable FERNANDO, y entregando las armas unos compañeros a otros, condujeron a la casa de Postas a S.M. en medio de inmensas vivas y aclamaciones a toda la real Familia, y volviendo a las armas, precedida la orden del Excmo. Sr. Duque del Infantado, pusieron las guardias necesarias, disputandose los Realistas sobre quien habría de entrar primero de centinela; después admitió S.M. y Real Familia al besamanos al ayuntamiento, clero y milicia del pueblo, y en seguida a las mismas aautoridades y milicias de Alcazar y Arenas de San Juan; tanto unas como a otras manifestó S.M. y Real Familia, lo grato que les había sido este obsequio en un pueblo tan miserable, pero fiel a su soberano, donde no habido en el anterior sistema un solo voluntario nacional; después de haber comido SS.MM. y AA. salieron para Madridejos en medio de los inmensos vivas en que proprrumpía el gran conccurso de gentes que había venido de Herencia y otras partes para ver a los rescatados; gloria eterna a las armas aliadas y Caudillo que se encargó de tal empresa, como tambien a toda la Real Familia de Borbón, y a las milicias y pueblos que tal obsequio hicieron, y que perderán antes su existencia, que  sucumbir a las maquinaciones de los revolucionarios [EL RESTAURADOR, 11 de noviembre de 1823. Madrid]

Las gracias del rey fueron dadas a un pueblo pobre y desatendido, con promesas que a poco comprometía pero que pasados casi dos años, el 8 de julio de 1825, aun no se había realizado razón por la cual el Ayuntamiento, Cura prior  y demás autoridades locales volvieron a recordale al rey su promesa y le recordaban que “.. no dejaban esperanzas de conseguirse la repoblación, si vuestras soberanas piedades no ocurrían a tamaña empresa, tanto mas útil y necesaria a V.R, Servicio y conveniencia publica, cuanto que aquella villa se hallaba situada sobre la carretera General de las Andalucias (…) A V. M. rendidamente suplican, que a la vista de lo expuesto y de los antecedentes obrados en el asunto, se sirva conceder a dicha villa las gracias que dejan indicadas de exención de toda clase de contribuciones personales  y pecuniarias por otros diez años que podría ser por el mismo Ministerio de GRacia y Justicia, para evitar la despoblación  y asegurar las conveniencias que resultan al servicio de V.M….. Leal Villaarta de San Juan y julio 8 de 1825. [Firmaban: Cesáreo Moraleda, alcalde; Frey D. Pedro Malpica y Cabellos, párroco; Antonio Sánchez Polo, José Muñoz, SAbino Rivera, Josep Sepúlveda y el administrador de la Tercia, José Lucas Moreno Moyano]

Villarta final Scan
Ultimo folio remitido al rey Fernando VII en el año de 1825 y las firmas de Alcalde, Párroco y demás personas citadas. [ AHN. legajo 1629]

José Muñoz Torres, Cronista oficial.

 

 

 

 

 


Una respuesta a ““ESTAR CON LA MOSCA DETRAS DE LA OREJA”.. por Jose Muñoz Torres

  1. Pepe, muy bueno tu “poyete” lleno de frases o expresiones que hemos usado y se siguen usando a menudo. Al citar lo de “a pies juntillas” he recordado aquel juego infantil al que jugábamos en nuestra infancia, especialmente las chicas, en esa especie de rectángulos y semicírculos marcados en nuestras calles de tierra o pintados con un yesón y se jugaba con “teje” (un trozo de teja al que a la pata coja se iba golpeando pasando de casilla en casilla por el recorrido marcado y se perdía cuando caía encima de raya; a uno le llamaban “el pichí”, a otro la media naranja, pero genéricamente era “el teje”. El que mencionas, con los ojos vendados, yo lo recuerdo más como “el piso chorizo”: Se jugaba con los ojos tapados por otro chico o chica que conducía al quien jugaba por el rectángulo marcado y según pisara, raya o no, quien jugaba iba preguntando a cada movimiento: “¿Piso?” si quien le tapaba los ojos decía “chorizo” es que iba bien y si le decía ¡“raya”! es que había pisado alguna raya y le quitaba la mano de la vista para que lo comprobase; a veces se tapaba los ojos la misma persona que jugaba y el resto de participantes hacía de jurado, pero con el mal disimulo infantil se trataba de ver antes de pisar y empezaban las protestas. Otros juegos se hacían también con rectángulos más pequeños como el de “las siete y media”; era como el de la baraja, por números (del 1 al 7), y encima de las rayas contaba media, jugábamos (como en otros juegos) bien con medias suelas de alpargate o con monedas (“patacones” o “perrillas” -monedas de 10 ó 5 céntimos de peseta-); monedas que ganaba quien, utilizando las de todos, sumaba más sin pasarse de las “siete y media”.

    Contrasta el informe del Delegado de Rentas del Partido de Alcázar al Rey con lo del anterior “poyete” de los bagajes que solo lo costeaban los pueblos como Villarta por donde pasaban las tropas. El citado Delegado nos hizo la puñeta, una vez más, influyendo para que nos quitaran el derecho a no pagar impuestos durante diez años por los daños causados al nuestro y sus habitantes en la guerra de la independencia; como el chiste del circo, “nos han crecido los enanos” muchas veces.

    Da mucho de sí este “poyete” y, aunque algunas cosas ya nos las has dicho, viene bien y a cuento recordarlas. Muchas gracias. Un abrazo y ¡hasta el próximo!

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