LAS ESCUELAS VIEJAS, por José Muñoz Torres

En el último tercio del siglo XIX, la enseñanza pública va llegando, poco a poco, a los pequeños pueblos, aunque los medios de que se disponían eran mínimos y los sueldos de los maestros miserables. En un principio, la designación de esos maestros de escuela era realizada por la Universidad Central quien convocaba unas oposiciones que tardaban en resolverse años, al menos en las zonas rurales. En Villarta de San Juan, debido al número de habitantes, la escolarización se realizaba en una escuela de niños y otra escuela de niñas; ambas tenían el caracter de unitarias, es decir, sólo había distribución por sexo y no por edades, de tal forma que los alumnos mayores o mas “despiertos”, se convertían en ayudantes del maestro.

Doña Laura Scan
Escuela de niñas de Dª Laura Vazquez, con 63 niñas
don lorenzoScan
Escuela de niños de D. Lorenzo Serrano, con 88 niños.

En las fotos que adjuntamos,  de la primavera del año 1932, correspondiente a la Escuela de niñas de Dª Laura Sánchez y a la de niños de Don Lorenzo Serrano [LAURA ARIAS SERRANO, Una mirada al recuerdo. Programa de festejos del año 1992] se puede ver el claro ejemplo de escuelas unitarias de aquellos tiempos, 88 niños y 63 niñas, de todas las edades y clases. La clase era, al mismo tiempo, guarderia, refugio (cuando hacía mal tiempo) y sólo en muy pocos alumnos se daba la circunstancia de querer y, sobre todo, poder aprender. 

En el diario La Esperanza del 7 de diciembre de 1859 aparecía un anuncio de la Universidad Central en el que se convocaba plazas de maestros, entre ellos una maestra para una escuela de niñas en Villarta con un sueldo anual de 2.200 reales, es decir unos 6 reales diarios (El pan de dos libras -un kg. aproximadamente- valía algo más de 1’5 reales, lo cual puede hacernos una idea de que efectivamente el dicho de “pasar mas hambre que un maestro de escuela” no era ninguna exageración). Los edificios escolares los debía poner el propio ayuntamiento mientras el estado lo que hacía era efectuar el pago de los sueldos, depositando la cantidad total en manos de los ayuntamientos, cuando las circunstancias lo permitiesen [Esta forma de pago suponía, con mucha frecuencia, un retraso exagerado en el pago del sueldo de los maestros ya que algunos ayuntamientos utilizaban este dinero para otros fines. Entre ellos figuraba el ayuntamiento de Villarta. [Puede consultarse el acta del pleno del 17 de diciembre de 1922 en el que se estudia la apropiación o uso indebido de 2.338’58 pesetas de sueldos de maestros].

Pero en realidad ¿los edificios escolares estaban adecuados para tal fin?

Villarta escuelas Scan.jpg
Villarta de San Juan, 1938 ( aproximadamente9

El primer edificio del que tenemos noticias que fuese utilizado como edificio escolar fue el de la casa del Pósito municipal. Este edificio, propiedad municipal, cerraba la plaza al levante y por tanto estaba enfrente del Ayuntamiento. Fué un lugar emblemático de Villarta hasta que fue derribado con el fin de darle más amplitud y vistosidad a la plaza. En ese lugar estuvieron las escuelas, al menos hasta que ocurrió el incendio del ayuntamiento. Tenemos la información de que el mismo se produjo a finales del siglo XIX pero la prensa no tiene la información muy clara. En efecto, el periódico El Dia, del 5 de diciembre de 1903, se publicaba la siguiente noticia: ” En la casa ayuntamiento de Villarta de San Juan se ha declarado un voraz incendio que ha destruido el edificio, resultando gravemente herido el secretario municipal y otro individuo, temiendo que mueran”. Posteriormente, el 9 de abril de 1904, el diario El Liberal, publica esta otra noticia:  ” En enero proximo pasado un incendio redujo a cenizas la casa Ayuntamiento de Villarta de San Juan ( Ciudad Real). El vecindario acudió al gobernador, al diputado por el distrito y a varios personajes pidiendo su apoyo cerca del poder público, en solicitud de recursos para la reconstrucción del edificio municipal y los Señores del Concejo, al ver desatendida la demanda y que no tenían donde reunirse, echaron a los chicos de la escuela y se metieron en ella. A pesar de todas las reclamaciones, Villarta de San Juan, continua sin consistorio  y sin escuela, dando con ello un lamentable espectáculo la administración municipal y la enseñanza pública”.

Por estas fechas empiezan a aparecer periódicos con espacios concretos dedicados a información sobre los profesionales de la educación, fundamentalmente maestros. En la Gaceta de Instrucción Pública aparecen los primeros nombramientos de maestros para Villarta, como Ramón Ruiz Sevillano (30-09-1903), Daniel Delgado Rosas o la jubilación de Dª Maria de los Dolores Castillo Ramirez. Pero lo fundamental, pareciera que debiera ser el edificio, aunque la verdad es que en aquel momento los políticos locales no necesitaban los votos y podían permitirse el lujo de irle dandole vueltas a cualquier asunto.

Tal es así que el último día del año 1922, el pleno del ayuntamiento acuerda como de ” imprescindible necesidad la construcción de escuelas de nueva planta”. Se indicaba en dicho acuerdo que las existentes [situadas aún en el antiguo Pósito] eran insuficientes, antihigiénicas y sin que se les pueda dar mayor extensión por estar en el centro de la población. De ampliarlas, sería grave perjuicio para la vía pública. Por otro lado los ingresos con que cuenta el ayuntamiento son insuficientes, razón por la cual se toman los siguientes acuerdos:

1º Según el art. 2 del R.D. del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, se solicita la construcción por cuenta del estado.

2º Que careciendo el Ayuntamiento de solar suficiente y tampoco poder adquirirlo por falta de recursos, se haga, asimismo, el estado cargo de su adquisición.

3º El ayuntamiento se compromete a dar toda la piedra y yeso necesaria, entregándola en donde se construya, es decir, a pie de obra.

4º Al no tener el municipio dos mil habitantes los edificios que se constuyan serán para escuelas unitarias.

5º Se eleve instancia por el Alcalde al Sr. Ministro. [ARCHIVO MUNICIPAL DE VILLARTA DE SAN JUAN. Libro de Actas Leg. H51 de 13 de marzo 1931 a 9 de julio de 1923]

En el momento de celebrarse el citado pleno era Alcalde Pedro Rincón Tabasco. El resto de la corporación lo componía: Primer Teniente de Alcalde: Antonio Sánchez Torres; Segundo Teniente de Alcalde: Antonio Moreno del Reino; Regidores: Julio Isla Sánchez, Nicolás Muñoz Gómez-Lobo, Elicio Tabasco Patiño, Benjamín Archidona Muñoz y Felix Muñoz Muñoz. Este año se caracterizó por la gran actividad de la corporación que, ademas del problema de la escuela, había propuesto la adquisición de un reloj  para la torre del Ayuntamiento y la realización de un contrato con David Serrano, para   arrendamiento de una parte de su casa para casa cuartel (se refería a la casa que hacia esquina con la calle del Monte y calle del Cuartel, actual calle de Cristo Rey. Después de la Guerra fué sede de Falange y de la Hermandad  de Agricultores y ganaderos), pero todo iba muy despacio, mucho más de lo deseable.

El proceso para la construcción viene reflejado por diversos acuerdos del ayuntamiento que a continuación reseñamos:

25-11-1923. En el acta aparece la siguiente nota: ” Visto el mensaje de los niños de esta escuela pidiendo se les ponga cristales en las ventanas del edificio, que estan rotas, la Corporación acuerda con gusto que se pongan dichos cristales comisionando al Señor Profesor para la ejecucuión de esa obra de la que presentará cuenta detallada para su aprobación y pago”.

En el pleno del 20 de junio de 1926, se solicita la construcción de la escuela y el 17 de febrero de 1929, a la vista del expediente incoado y en virtud de la R.O. de 17-12-1926 se aprueba en pleno el citado expediente:

1º Ofrecimiento de ayuntamiento de 34.000 pesetas para construir las escuelas.

2º Construir las escuelas por cuenta del ayuntamiento.

3ª Nombrar una comisión formada por el Alcalde Elicio González Patiño y por el concejal José Muñoz JIménez para que busquen el lugar más idóneo para construir las escuelas.

4º Escrito al Ministro de Instrucción para su conocimiento.

A pesar de no tener aún solar para las citadas escuelas y estar pendiente la concesión del crédito correspondiente, en el pleno del 15 de abril de 1929, se contrata a Don Telmo Sánchez y Octavio de Toledo, arquitecto de la Diputación Provincial de Ciudad Real, para que realice el estudio, planos y presupuestos de una escuela de niños y otra de niñas y en el mismo sitio e independientes de la escuelas, casa para dos maestros.

Plano escuelas Scan.jpg

El 26 de mayo de ese mismo año, el pleno examina los planos y el presupuesto, remitido por el arquitecto y a la vista de ellos, se proponen dos primeras actuaciones. La primera la petición de un crédito al Banco de Crédito Local de España por importe de 50.000 pesetas. La segunda aprobación es que la ejecución de las obras se saquen a subasta. El día 21 de julio se obtiene el préstamo para la construcción de las Escuelas que se debe reintegrar en 25 años con una anualidad constante de 3.752’21 pesetas. En el pleno celebrado es mismo día se trata de estudiar la adquisición del solar donde se van a edificar las escuelas.

Escuelas calle Scan.jpg

Sobre el plano del casco urbano de Villarta hemos señalado la edificación y viario de Villarta en la fecha en que se está tramitando la adquisición del solar.

Desde principios del año 1920 se estaban empezando a edificar casas, “extramuros del pueblo”, razón por la cual, el ayuntamiento promueve la creación de nuevas calles (Ver nuestro “poyete” del 28 de enero de 2017). Dada esta creación la oferta de solares para edificar las escuelas queda muy limitado, siendo este el motivo por el que el ayuntamiento acepta la oferta de parte del solar de J. David Serrano Muñoz que forma manzana entre la calle del Monte, la calle del Cuartel (actual Cristo Rey) y la carretera. Esta oferta lleva necesariamente aneja la apertura de una nueva calle que partiendo de la carretera va hacia la citada calle del cuartel. El solar necesario para las escuelas es de 2.935 varas cuadradas (unos 2037 metros cuadrados). El solar va a tener como linderos, al E. a Antonio Isla y la Sociedad Unión Vínicola; al N. la calle de nueva apertura y cruzando la calle a J.David Serrano Muñoz (parte del solar del que se ha segregado el solar para escuela), al O. solar y calle del Cuartel. Al sur no tiene linderos conocidos y parece ser que, posteriormente, y paralela a la calle de las escuelas, se abre una nueva que posteriormente se denominará, calle Serrano (deducimos que el nombre original no fuese puesto por el ayuntamiento sino más bien por los propios vecinos que edificaron en las “tierras de los Serrano”). Es evidente que el solar del que estamos hablando es el del actual centro cultural  mas la casa tutelada. El precio acordado por vara cuadrada es de 4 pesetas resultando un total de 11.170 pesetas.

No hemos encontrado en ningún archivo copia o dibujos originales de este proyecto por lo cual y atendiendo a la memoria acompañamos un esbozo de lo que llegamos a conocer como “las escuelas viejas”, utilizada al final como biblioteca, hasta la construcción del antiguo centro de salud y actual biblioteca.

Volviendo a nuestras antiguas escuelas vemos como al iniciar el año 1930 se tiene que incrementar el presupuesto en 4922,69, partida en la que se incluyen los gastos de honorarios del Arquitecto.

El 27 de octubre de 1929 dan comienzo las obras que habían sido adjudicadas al maestro de obras don Gaspar Romero de Avila, natural de La Solana.

En 1934 se recibe el informe del Arquitecto escolar de la Dirección General de Primera Enseñanza, don Pedro Sánchez Sepúlveda sobre las escuelas públicas y casas de los maestros en el que se indican defectos o deficiencias de las obras. El ayuntamiento responde que la obra realizada ha sido de acuerdo con lo exigido por el arquitecto director de la obra. En cualquier caso el Ayuntamiento se reune con el arquitecto don Telmo Sánchez y con el constructor don Gaspar Romero de Avila para estudiar las anomalías detectadas en la construcción de la Escuelas y se llegan a los siguientes acuerdos: 1º el arquitecto devolverá la cantidad de 3.747,84 pesetas, no comprendidas en el presupuesto y que el ayuntamiento le había abondado. 2º De igual forma el contratista, por las mismas razones, se compromete a la devolución de 1000 pesetas. 3º Se sigue la tramitación para la entrega definitiva de las obras. El 30 de julio de 1934 se realiza la recepción definitiva de obras. Sin embargo no parece que las escuelas se pongan en actividad. Al menos asi parece deducirse de los hechos siguientes:

1º Por informe emitido el 25 de agosto de 1935 por el arquitecto escolar de la Dirección General de Primera Enseñanza, Don Emilio Paramés, el Estado no podrá conceder la subvención que corresponde a este municipio, debido a ciertos reparos que sobre la construcción de las escuelas, se citan en el informe.

2º El 30 de marzo de 1936 se autoriza al alcalde para terminar las obras de las Escuelas.

3º Al mes siguiente, el arquitecto don Telmo Sánchez visita las obras remitiendo informe certificado de haber subsanado los defectos. A la vista de ellos se requiere a la Dirección General de Primera Enseñanza que se abone al Ayuntameinto las 18.000 pesetas de subvención.

4º Con fecha 30 de junio de 1936, el Ministerio exige la colocación de pararrayos en las escuelas. La empresa Comecial Madrid lo instala por 346,82 pesetas.

No parece que las fechas posteriores a esa última indicada, fuesen las más propicias para que la enseñanza, ocupasen una dedicación especial, aunque curiosamente el 15 de julio de 1936, siendo alcalde Antonio Fernández de la Puebla, el ayuntamiento aprueba por unanimidad “ir a la construcción de un grupo escolar por cuenta del ayuntamiento con subvención del estado, compuesto de seis aulas, una biblioteca, un museo, dos salas de trabajos manuales, una cantina escolar, una sala de reconocimiento médico y vivienda para el conserje todo ello computable por trece grados a razón de 12.000 pesetas el grado que hace un total de 156.000 pesetas. Se designa al arquitecto don Antonio Teresa, domiciliado en Madrid, calle Ayala 76, para la realización del proyecto”… Tres días después España se embarcaba en una guerra civil donde hubo sitio para casi todo pero muy poco para educación, sobre todo en las olvidadas zonas rurales.

Los ayuntamientos de Villarta,  hicieron todo lo posible para conseguir unas escuelas dignas, sin más ayuda que sus propios medios mejorando incluso el entorno de la recién abierta calle de las Escuelas procediendo al acerado y pavimentación (suponemos que “empedrado”) de la citada calle con unas aceras de 1’10 metros. Curiosamente el 15 de sepiembre de 1935, sin haber terminado las obras de las nuevas escuelas, el alcalde da cuenta “ de  que debido al estado de los locales escuelas era procedente acordar que estas se clausurasen en evitación de desgracias personales en caso de hundimiento”.

Plaza ayuntamiento images
A la izquierda, primitivas escuelas. Posteriormente, restaurado, fue comercio y en el piso superior se ubicó el  casino de Villarta.

En definitiva, las nuevas escuelas se abrirían durante la guerra civil y posteriormente, hubo que tabicar casa una de las salas iniciales para que, definitivamente, tuviesen actividad dos maestros y dos maestras. Luego después hubo más escuelas que todos recordamos pero …..

Aula en biblioteca Scan.jpg
Una de las antiguas aulas convertida en biblioteca municipal
chicas en la escuela Scan.jpg
Ellas estuvieron en esas escuelas y ellos también.

chicos de la escuela Scan.jpgJosé Muñoz Torres, Cronista oficial


3 respuestas a “LAS ESCUELAS VIEJAS, por José Muñoz Torres

  1. Este “poyete” me ha encantado, Pepe, además de seguir descubriendo cosas, en esta ocasión has conectado con algo conocido por mis vivencias; yo fui a la escuela de la calle Escuelas con un maestro que se llamaba D. Victor; aquel que cuando nos tomaba la lección y solo le contestábamos con el principio tenía una cantinela “siempre me dices lo mismo, siempre me dices lo mismo…” Luego me mudaron al aula de D. Miguel, donde ibas tú y Alfonso Garrido como adelantados a todos los demás y os daba lecciones acordes a vuestro grado de entendimiento. Yo tenía de compañero de mesa a “Sarín”… Que tiempos. He disfrutado mucho leyendo y saboreando este escrito porque algunas cosas las he conocido. Lo de los cristales rotos me hace pensar porqué en las escuelas de la glorieta de la iglesia vieja había como unas rejas con cuadradillos muy pequeños en las ventanas, quizás fuese para librar los cristales de las guerrillas a pedradas y chinas entre los chicos, tan frecuentes entonces. Saludos.

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  2. Pepe como tú escudriñas y analizas nuestra pequeña historia en este mundo rápido , desasosegado ,me hace recordar y querer Mi Pueblo . En la foto mis compañeros de lnfancia , tú , tomas y el rata , que me perdone pero no recuerdo su nombre . Muchas gracias PEPE .Domingo Isla Puerto Rico

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    1. Muchas gracias, Domingo. Escribiendo sobre las escuelas me he acordado mucho de algunos maestros D. Lorenzo, tu abuela Dª Paula, tus tios Pablo, Julio, Pilar y de tu madre, y otros muchos. Tiempo habrá de hablar de ellos. No me gustaria que el olvido tapara su recuerdo. Un abrazo

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