En el poyete anterior, hablando de una noticia amplia de inauguraciones, citábamos las que son ya una parte importante de nuestra arquitectura urbana aunque los datos de que disponemos los deberemos ir ampliando, buscando y rebuscando en los registros parroquiales y municipales.
De entrada, por comenzar por la más moderna de nuestras edificaciones religiosas, la Iglesia de Nuestra Señora de la Paz hay muchas cosas que no se han dicho o hecho a pesar de ser tan reciente ( Su inauguración «oficiosa», que no oficial, se produjo en 1970). Por otro lado hemos de recordar que la iglesia parroquial ( la «iglesia vieja «, está dedicada a Santa Maria la Mayor» y bajo tal advocación figura en las Relaciones de Felipe II del año 1575″). En cualquier caso es conveniente recordar que IA (Eso que ahora llaman Inteligencia Artificial y que dará tiempo durante mucho tiempo a tener muy en cuenta los errores que en la misma se aprecian. No hace mucho tiempo se editaba una muy curiosa cita referida a nuestro pueblo y que bajo las siglas de IA, argumentaban que a los habitantes de Villarta se les llamaban «Bajeros» ), al preguntar por Germán Valentín- Gamazo. Proyecto de Iglesia para parroquia Parroquia en Villarta de San Juan. Madrid 1961, recoge el siguiente texto: « El documento técnico al que hace referencia corresponde al Proyecto de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Paz (Provincia de Ciudad Real, aunque el expediente original de visado o del organismo estatal se fechara en Madrid en Marzo de 1961) diseñado por el arquitecto German Valentín-Gamazo y Garcia-Noblejas. Fue un destacado arquitecto español (1909-1962)con una intensa actividad en la arquitectura pública, civil y sacra de mediados del siglo XX. Ejerció como arquitecto municipal, diocesano y colaboró activamente en la Dirección General de Bellas Artes, donde dirigió el ambicioso el inventario de los castillos de España.
El hecho de que las primeras labores de Germán Valentín-Gamazo en el Servicio de Arquitectura del INC ( Instituto Nacional de Colonización), con pueblos en construcción muy cercanos a Villarta como Llanos del Caudillo o Cinco Casas, pudo hacer posible que fuese arquitecto conocido en nuestro lugar y por ello le fuese encargada la obra de la nueva iglesia que iba a realizarse en el lugar de la ermita no inaugurada antes de la guerra de la Virgen de la Paz . La antigua ermita fue dejándose sin servicio.

Don Germán Valentín-Gamazo García Noblejas (1909-1962). Arquitecto. Autor del diseño de la actual iglesia de Nuestra Señora de la Paz, aunque la misma no fué terminada según el proyecto del citado arquitecto.
Con el tiempo iremos descubriendo nuevos datos sobre cual de los párrocos de Villarta fué el iniciador de esa aventura que al final terminó dando a luz a esa iglesia tan peculiar como es la iglesia de Nuestra Señora de la Paz. Pero son muchos los nombres de todos los que hicieron posible esta iglesia y a buen seguro que en esa historia que llevó desde el año 1950 hasta los años 1974, fecha en que terminó la construcción aunque fueron muchas las modificaciones que se llevaron a efecto, hasta casi nuestros actuales días. Pero, de momento, vayamos buscando esas fechas olvidadas de lo que supuso el esfuerzo de la Construcción de la nueva iglesia. En primer lugar se trataba de explicar el motivo de una nueva iglesia y la explicación tuvieron que buscarla en el deterioro de la iglesia vieja y sobre todo, en aquella fecha de finales de los años 1950: resultaba que la vieja iglesia se quedaba pequeña. Había que tomar decisiones importantes porque no había muchas dudas en edificar una nueva iglesia. El problema estaba en encontrar el lugar adecuado. El tema de la situación de las iglesias de Arenas de San Juan y Villarta, sobre antiguos restos del siglo XVI había hecho sentir el deseo por parte de los Priores de ambas villas, en especial el de Villarta, de la construcción de una nueva iglesia; se aducía en aquel año de 1776 que estaba en las afueras del pueblo en un lugar insalubre y retirado del pueblo, ya que estaba apartado de la carretera o camino real de Andaluca. En nuestro poyete de 30 de octubre de 2016 [Los deseos no realizados de Frey Don Isidoro López de Algete, Prior de Villarta entre los años 1769-1779. 3o de octubre de 2016]], dábamos las razones que el citado Prior D. Isidoro López de Algete daba para hacer una nueva iglesia. Sin embargo ya se habían realizado obras previas como la construcción de la nueva torre y otras ocasionada por reparación de los efectos producidos por el terremoto de Lisboa de 1755 Esta obra pudo estar dirigida por el arquitecto Joseph Palacios contando con la supervisión del arquitecto Juan de Villanueva, arquitecto oficial del Gran Priorato. Sin embargo la obra que solicitaba el Prior López de Alagete no fueron tenidas en consideración y si la del Maestro mayor de Obras, Alfhonso de Bargas: «Relacion Reconocimiento y tasacion que yo Alphonso de Bargas, Maestro Mayor de Obras de la Dignidad Prioral Doy del aumento de Obras que se debe hacer en la Iglesia Parroquial de la Vª de Villarta atendiendo a la estrechez que tiene para que en dicha Parroquia se acomoden para oir misa los habitantes de dicha vª como lo experimenté en el dia Domingo veinte de Mayo que se intentó; estuve en dicha Yglesia en la que se celebro la fiesta de Minerba por ser tercer domingo de mes, y aunque antes por la mañana se celebraron dos misas rezadas a las que acudieron todos los que se pudieron acomodar en la expresada Yglesia. Con todo eso en la Misa mayor que se celebro al punto de las nueve estubimos con suma estrechez y sin acomodo para oir la Misa con la quietud y Devocion que deve estar en ella.»
Muchas fueron las obras que se acometieron en esta iglesia con motivos de guerras (guerra de la Indepenciea o de la guerra de 1936) y quizás estos motivos influyeran para elegir otro lugar. En el recuerdo histórico, documentado, quedan los datos de otras reparaciones en especial la terminada en 1819 tras haber sido saqueada y medio destruida la iglesia por las tropas francesas y quizás también por alguien que pasase por un pueblo incendiado y algo, de lo que quedase en la iglesia, le pareciese interesante. Por disposición del Gran Prior de San Juan, Don Carlos María de Borbón se reconstruyó la iglesia, dirigida sus obras por el arquitecto Sebastian de Azcuaga y pinturas del pintor Zacarias González Velazquez ( Cuadros de San Francisco de Asis, San Juan y San Carlos Borromeo, desaparecidas durante la Guerra Civil, sin que nadie, terminada la misma, notificase su pérdida o su robo).
Desde el final de la Guerra de la Independencia hasta el término de las obras de reconstrucción, la pequeña ermita de Nuestra Señora de la Paz, con la ayuda de su Hermandad, sirvió de parroquia a nuestro pueblo. El 4 de marzo de 1816 el citado aparejador contesta al Secretario del Gran Prior, diciéndole:
» Cumpliendo con la superior orden que Vuestra Señoría me ha remitido de fecha de 13 de febrero de 1816, por la cual veo que el Serenísimo Señor Infante Don Carlos María, mi venerado amo, ha condescendido con los buenos deseos del Pavón [Frey D. Josef Diaz Pavón, teniente de cura] de la villa de Villarta, y por tanto S.A. manda, a fin de que en los días festivos no quede privado aquel vecindario del Santo Precepto de la misa por lo pequeña que es la ermita que sirve de Parroquia, se haga en su pórtico una ampliación con cuatro pies derechos de madera y tejado correspondiente; todo lo cual me comunica Vuestra Señoría de real Orden para que pase a la referida villa de Villarta, donde arreglándome a lo dispuesto por Su Alteza regule su coste a lo menos posible, remitiendo enseguida a manos de Vuestra Señoría la correspondiente certificación y en cumplimiento de cuanto se me manda, he pasado a la antedicha Villa en donde he practicado el debido reconocimiento en la antedicha hermita que sirve de parroquia».[ARCHIVO DE PALACIO. SECRETARIA. Legajo 293][Curiosamente no hemos tenido mucha suerte a que algunos de los viajeros que pasaban por Villarta nos dijeran algo de nuestra Virgen. Lo curioso es que no dijese nada en su escrito, al menos mostrar su sorpresa al tener delante de él una imagen de la Virgen de la Paz, muy venerada en pueblos cercanos al suyo en Canarias….] Bien, a lo que íbamos. El aparejador dio su informe de la siguiente forma:[la ermita] forma un paralelogramo rectángulo cuyas dimensiones son por la parte i a cuatro aguas interior de 60 pies [Equivalente a 18’24 metros; 1 pie=0’30 metros] en su línea mayor y rebajados de estos 12 pies que ocupa en esta línea la sacristía, incluida la pared que la divide se quedan útiles 48 pies, en la línea mayor y 15 de ancho [4’5 metros] por la menor, única superficie para el uso de los fieles, cuya ermita se halla con la elevación de 14 pies [4’20 metros] atirantados sobre dichas paredes, cubierta con su armadura de parilera [Armadura de cubierta formada por pares que entestan en la hilera sin auxiliarse de nudillos. Se llama también armadura de par-hilera], forjada de bovedillas, y sobre esta su correspondiente tejado a cuatro aguas. Se encuentra aislada entre dos caminos muy próximos a los testeros; el uno al testero donde está el altar mayor y sacristía que se dirige a Argamasilla de Alba y el otro opuesto a este que es el Camino Real.[Archivo y legajo citado]

Plano de la ermita de Nª Sª de la Paz después de las obras de restauración tras la Guerra de la Independencia

Plano de Villarta mediados de siglo XIX, aproximadamente.
El problema de casi todas las ermitas de aquellas épocas, sobre todo las situadas fuera del espacio de las respectivas parroquias de los lugares, es que el caudal de sus bienes, era administrado por un Mayordomo y con él atendía las necesidades del mantenimiento de la ermita. Así se reflejaba en el cuaderno 2º del Catastro del Marques de la Ensenada, donde se detallaban las relaciones, entre otras de las distintas imágenes en el año 1752. La relación de los bienes de Nuestra Señora de la Paz decía así:
«Yo; Manuel Alonso Romero, vecino de esta villa y Mayordomo administrador que soy del caudal de Nuestra Señora de la Paz, que se venera en la población de esta villa en su ermita o capilla, y me consta tiene dicha Santa Imagen tiene los bienes siguientes:
Tierra de Primera Calidad:
Un quiñón cañamar que será como una fanega de tierra medida para el trigo de primera calidad, sembradío para secano, que linda por Levante con tierras de las Benditas Ánimas, por Poniente con tierras de Don Baltasar Carrillo, vecino de Daimiel, Por el Norte con lo liego del río y por el Sur con tierras de una Memoria que fundo Doña Isabel Bocanegra que dista de esta población como quinientos pasos, A proximadamente unos 740 metros, por bajo del calvario viejo (El calvario viejo recientemente construido, estaba junto a la iglesia vieja en lo que es en la actualidad el parquecillo o glorieta de la iglesia y por ello siguiente el antiguo camino real de Andalucia, aproximadamente la antigua ermita estaba ubicada ubicada en el citado lugar estar). Estaba arrendada la tierra a José González y a Alfonso Menor por sesenta reales (equivalente a 140 euros actuales) todos los años.
Otra tierra quiñon de cabida como dos fanegas medidas para trigo de secano que linda por levante con el camino de Lugar nuevo (Argamasilla de Alba); por el poniente con el camino real de Manzanares; por el Norte con huerto de Juan Sánchez y por el Sur con Francisco Romero Mayorga. Dista como doscientos pasos de la población y está arrendada al tercio de lo que se sembrase en ella a José Sanchez, el Menor.
Otro quiñón de cuatro fanegas de tierra en el camino de Lugar Nuevo, medida para trigo de primera calidad y lo mismo que la antecedente sembradío para secano que linda por Levante con tierra de Don Baltasar Carrillo, vecino de Daimiel; por Poniente con tierra de la Parroquia de esta villa, por el norte con tierra de Francisco Romero Mayorga y por el Sur con dicho camino de Lugar Nuevo dista de esta población como como trescientos pasos. (Está arrenda al mismo que la anterior al tercio de lo que se cogiera).
Tierras de tercera calidad
Otra tierra de cuarenta fanegas medida para trigo de baja calidad sembradío para secano que linda por Levante con Carril de la Hoya de Juan Bueno, por Poniente con tierra del Beneficio Curado de esta villa, por el Norte con carril qie cruza desde el de las Monjas al dicho que va a la Hoya de Juan Bueno y por el Sur con tierras de los herederos de Juan Ollero y otra de Juan Sepulveda, en el sitio de la Cañada de los Madriles que dista de esta población como media legua. No está arrendada.
Ganado
Y tiene dos ovejas arrendadas en el ganado de Don Pedro Perea.
Renta
También tiene de renta anual media arroba de aceite que paga hoy José Mayorga por un vínculo que posee el susodicho .
Cargos
Tiene el cargo de cebar la lámpara todo el año, repasar la ermita, lucir su altar con adorno y otros gasto que ocurren para el adorno de dicha Santa Imágen. [JOSÉ MUÑOZ TORRES: Una historia, un pueblo:Villaharta de la Orden de San Juan. Estugraf Imprensores, S.L. Diputación Provicncia de Ciudad Real y Ayuntamiento de Villaharta de San Juan. 9 de diciembre 2002)
Al leer la relación de bienes de la Virgen de la Paz vemos que en esta relación se nos habla de una ermita que estaba situada a unos 750 metros de la Parroquia de Santa Maria( de nuestra localidad y las tierras que la rodeaban recogen nombres el camino de Lugar Nuevo (Argamasilla de Alba) actual alle de la Virgen de la Paz pero ademas se cita el lugar de los Madriles, el carril de las Monjas Cañada de Juan Bueno, y otras que fueron modificando su nombre al pasar los años. Pero a veces los pueblos de historia poco importante al revisar libros o escritos se encuentran con datos curiosos. Y por ello nos sorprendió la noticia sobre Villarta publicada en el año 1774 y que se recoge en el libro de José de Viera y Clavijo y que textualmente dice: «… El actual Puerto Lápice ( se refiere al año 1774), anteriormente conocido como Ventas de Puerto-Lapice porque efectivamente sólo eran unas quinterias o posadas entre el camino que conducía de Camuñas a Villarta..Dejamos Camuñas a las tres de la tarde. Pasamos a las cuatro y media el insigne puerto de Lápiche no tan fértil ahora en aventuras caballerescas como en huertas y norias. Llegamos a Villaharta a las seis. Nos paseamos por el lugar y por una era en que araban (suponemos que era una era donde estaban trillando) media docena de borricas con otras tantas muchachas. Entramos en la ermita de Nuestra Señora de la Paz y rezamos el rosario, qujisiera o no la ermitaña, que había entrado a poner mecha a una lámpara. Es la la posada. La torre está en el ayuntamiento». [JOSÉ VIERA CLAVIJO. Viaje a la Mancha. Diario de Madrid.1774]. Recogemos esta nota porque, a veces, tan pocas palabras, pueden describirnos la situación del primitivo lugar donde se encontraba la vieja ermita. Se nos olvidaba decir que José Viera y Clavijo era un sacerdote católico nacido en Los Realejos(Tenerife), pueblo del cual era patrona la Virgen de la Paz.

Imagen actual de la Virgen de la Paz en la localidad de Los Realejos (Tenerife]
Hemos de pensar que en aquellos años (1774), una persona tan lejos de su pueblo se viese sorprendido por encontrar la imagen de una Virgen como la de su pueblo, al menos el nombre, en una vieja y pequeña ermita de la que nos habla que muy cerca vio una era donde trillaban chicas del pueblo y por tanto muy cerca de él, al lado del camino real de Andalucía. Es lógico que le rezase un rosario no tanto por ser cura, sino además por encontrar una virgen como la de su pueblo. El caso es que el citado sacerdote, sin, pensar en un futuro, nos habló de una ermita, en Villarta y en el lugar de Villarta en la que se encontraba.
En cualquier el hecho de las antiguas ermitas existentes en muchos de nuestros pueblos tenían un carácter meramente popular no sólo en su uso sino en las actividades y mantenimiento de las mismas. En las relaciones de Felipe II en la respuesta 48 que «hay una ermita fuera del pueblo que se dice Nuestra Señora de la Paz». Al igual que la mayoría de las ermitas no estaban sujetas a la propiedad de la Iglesia (Priorato de San Juan o arzobispado de San Juan) ni mucho menos a estar mantenidas para su cuidado y arreglo por las respectivas parroquias sino sencillamente eran pequeñas construcciones dedicadas al culto de una imagen y que se mantenía gracias a las donaciones que a ellas se le hacían, bien como donaciones concretas o a pequeñas propiedades agrícolas, donadas y administradas para con el importe de su cultivo o limosnas pudieran ser cuidadas por ermitaños como el caso de la de Villarta de la que ya hemos citados sus bienes y las cargas que tenían.
Todas estas pequeñas, incluso algunas grandes propiedades, recibían el nombre de «bienes de manos muertas» por el simple hecho de que de su propiedad no se podían obtener beneficios para las arcas reales, sino que no podían ser puestas a la venta ya que sus bienes quedaban en manos de unos administradores que solamente se encargaban de su cultivo de los podían obtenerse los recursos suficientes para atender las necesidades de su culto. Esta situación. Esta situación que daba lugar a que a estas tierras y otros bienes, incluidos los de los ayuntamientos ( En Villarta los montes públicos y las vegas o pastos de la tablas del Gigüela) se le denominasen «bienes amortizados», y se convirtiesen terrenos interesantes para ciertos sectores, que veían como los bienes del estado fuesen insuficientes para atender los gastos del reino. Todo ello motivó o dió origen a la llamada desamortización que comenzó con las llamada desamortizaciones de Carlos IV y Godoy de las que ya hemos hablado en otros «poyetes» y que, como se decía en el habla popular, solo sirvió para «desvestir un santo para vestir otro». Los objetivos que con ello se consiguieron no fueron ni mucho menos los que se esperaba conseguir. Por un lado el economía del reino no pudo conseguir los beneficios que pensaba para reducir las deudas y por otra parte que la clase campesina pudieran encontrarse con un mejor nivel de vida cosa que tampoco fué posible porque muchas eran las deudas que pesaban sobre el estado y pocos los beneficios que pudieron sacarse de la fincas desamortizadas.
A todo ello se unió las diversas guerras y cambios que se produjeron que incluso los que pudieran haberse sentido como más beneficiados fueron muy pocos en su conjunto mientras la población se vió afectada por nuevas legislaciones agrarias que hacía aún más dificil la vida del campesinado. [Ver. JOSE MUÑOZ TORES, VILLARTA Y EL PROCESO DESAMORTIZADOR. Poyete del 1 de julio de 2017]
Todas estas razones nos van a hacer comprender que poco a poco las tierras de Villarta propiedad de la Iglesia Parroquial, Las Monjas, Tierras de nuestra Señora de la Paz, Mercedarios Descalzos Redentoristas de Cautivos, de Herencia, Convento de Religiosas de Santa Clara de Alcazar, Monjas Carmelitas Descalzas de Daimiel, Dehesas de Madara y las Ventas y las Manchas (3340 fanegas propiedad del ayuntamiento), entre otras tierras sufrieron las consecuencias y los cargos que tenían comprometidos con las imágenes titulares o las ermitas (la de la Paz se mantuvo gracias a las limosnas y a la cercania de la misma al pueblo pero otra como la Ermita de la Virgen de la Vega fueron hundiéndose ( Algunos, tal y como me comentaba Juan de Dios Sánchez, mantuvieron sus ruinas hasta mediados del siglo pasado).
Es a partir de la Guerra de la Independencia, fundamentalmente, a partir de 1819, cuando se van a consolidar obras en todo lo referido a los edificios religiosos de Villarta. Hay varios aspectos que influyen decisivamente, en esta evolución. En primer lugar la antigua ermita pasa a ser edifico parroquial, al menos durante la reconstrucción de la Iglesia parroquial. Pero el caso concreto es que el teniente de cura, D. Josef Díaz Pavón, presbítero de Herencia, insistió para que al menos se ampliase la pequeña ermita y es asi como el Secretario de Cámara del Gran Prior, Don Antonio Maria de Izquierdo, se pone en contacto con el aparejador oficial del Priorato, Don Joaquín Francisco Perez, para que pasara a Villarta para ver las posibilidades mas convenientes para acometer unas pequeñas obras de ampliación de la pequeña ermita. El 4 de marzo de 1816 el citado aparejador contesta al Secretario del Gran Prior, diciéndole:» Cumpliendo con la superior orden que Vuestra Señoría me ha remitido de fecha de 13 de febrero de 1816, por la cual veo que el Serenísimo Señor Infante Don Carlos María, mi venerado amo, ha condescendido con los buenos deseos del Pavón [Frey D. Josef Diaz Pavón, teniente de cura] de la villa de Villarta, y por tanto S.A. manda, a fin de que en los días festivos no quede privado aquel vecindario del Santo Precepto de la misa por lo pequeña que es la ermita que sirve de Parroquia, se haga en su pórtico una ampliación con cuatro pies derechos de madera y tejado correspondiente; todo lo cual me comunica Vuestra Señoría de real Orden para que pase a la referida villa de Villarta, donde arreglándome a lo dispuesto por Su Alteza regule su coste a lo menos posible, remitiendo enseguida a manos de Vuestra Señoría la correspondiente certificación y en cumplimiento de cuanto se me manda, he pasado a la antedicha Villa en donde he practicado el debido reconocimiento en la antedicha hermita que sirve de parroquia».[ARCHIVO DE PALACIO. SECRETARIA. Legajo 293]. El aparejador dio su informe de la siguiente forma:«La cual [la ermita] forma un paralelogramo rectángulo cuyas dimensiones son por la parte i a cuatro aguas interior de 60 pies [Equivalente a 18’24 metros; 1 pie=0’30 metros] en su línea mayor y rebajados de estos 12 pies que ocupa en esta línea la sacristía, incluida la pared que la divide se quedan útiles 48 pies, en la línea mayor y 15 de ancho [4’5 metros] por la menor, única superficie para el uso de los fieles, cuya ermita se halla con la elevación de 14 pies [4’20 metros] atirantados sobre dichas paredes, cubierta con su armadura de parilera [Armadura de cubierta formada por pares que entestan en la hilera sin auxiliarse de nudillos. Se llama también armadura de par-hilera], forjada de bovedillas, y sobre esta su correspondiente tejado a cuatro aguas. Se encuentra aislada entre dos caminos muy próximos a los testeros; el uno al testero donde está el altar mayor y sacristía que se dirige a Argamasilla de Alba y el otro opuesto a este que es el Camino Real.[Archivo y legajo citado].
En 1819, restaurada la Iglesia parroquial, adquiere su rango y la ermita vuelve a ser, mejorada, la antigua sede de la Virgen de la Paz. Pero la escasez de medios para su mantenimiento hace que poco a poco se vaya deteriorando. Todo ello como veremos en otro momento va a dar lugar a que la pequeña ermita, aprovechando que la iglesia parroquial se queda pequeña, se elimine edificándose en su lugar ya 1932 en que a impulsos. [Todos estos hechos ya han sido tratados en nuestro «poyete» del 13 de enero de 2024, titulado «El largo Camino hasta llegar «a nuestras Paces»] En el próximo hablaremos de todas las circunstancias posteriores: Desaparición definitiva de la Ermita y consrucción de la Iglesia de Nuestra Sra. de la Paz» asi como los planos para su construcción, importes y demás detalles.
JOSE NUÑOZ TORRES, CRONISTA OFICIAL.