La historia no solo se conoce por lo que está escrito sino tambien por esas edificaciones sin terminar o medio destruidas que vemos en nuestros pueblos, por José Muñoz Torres.

A veces, como es el caso actual, los títulos, no sólo de mis «poyetes» sino el de otros escritos de diversos pueblos, nos parece que nos hablan de una historia pasada de la que solo nos han quedado piedras solitarias y silenciosas, piedras que, sin saber cómo ni cuando, nos parecen querer hablar de alguna antigua edificación que existía en ese lugar y que poco a poco se va ocultando entre plantas de un terreno no cultivado; son piedras, ya sin aparente valor para deducir algo de ellas, que sin embargo nos están pidiendo que busquemos, de una forma u otra, datos para averiguar cual es el origen de ellas y qué nos quieren decir, ahí aisladas, sin darnos mas detalles que historias legendarias que nos han llegado de padres a hijos y que han dado pie no para descubrir su origen, sino para ir exagerando su historia, con mas leyendas que cada vez van ocultando más su origen.

Los diversos planos o fotografías aéreas existentes, solo nos pueden hablar si tenemos conocimientos de su estructura anterior. En una fotografía aérea del primer tercio del siglo pasado parece dejar ver una estructura distinta, no ya de las edificaciones, sino sobre todo de la estructura urbanística de una determinada zona. Así, por ejemplo, la plaza del 2 de Mayo actual. En el mapa que citamos, la plaza que citábamos era un anchurón del que salían dos grandes caminos, que en su principio eran ya calles que se denominaban: el camino del monte ( o de las monjas y a partir de la casa de las Monjas, se denominaba Monte Carrizo y Madara), otro, que inicialmente era uno solo, se dividía posteriormente en dos: el camino de Daimiel que era la antigua cañada de real de ganados o camino hacia Daimiel, del que a poco de salir de Villarta se dirigía hacía Arenas y otro ramal que en un principio era el camino de la Vega. El primer tramo se comenzó a llamar desde 1912, calle de José Canalejas (Presidente del Gobierno asesinado en un atentado terrorista) posteriormente la calle se denominó simplemente calle Canalejas, olvidando con ello su primera dedicatoria al presidente asesinado e imaginando después que su nombre se debería a la bajada por ella de un pequeño canalillo o canalejas (canal pequeño). El otro ramal era un camino de escasa longitud que llevaba directamente a la orilla izquierda del Gigüela y que comunicaba con el camino bajo de Arenas. Al poco de su salida del núcleo urbano, el camino seguía una depresión que era atravesada por varios canalillos de agua procedentes del rio Gigüela…

En uno de nuestros poyetes ( de fecha 1 de agosto de 2019. Arquitectura popular de Villarta) decíamos: «… si queremos desentrañar las profundas raices de la arquitectura popular, nos encontraremos siempre con dos factores esenciales: su condición artesana de lo hecho a mano y su lenta gestación. Y esos son dos factores que proporcionan esa permanencia de inmutabilidad , de intemporalidad,.. Porque la arquitectura popular no es ni de antes ni de ahora: sencillamente es. Por eso de una arquitectura popular, en desuso, no quedan ruinas, ni mucho menos ruinas gloriosas. Como mucho solo quedarán un montón de ruinas que el tiempo y las circunstancias irán haciendo desaparecer más lentamente o a toda prisa, según las circunstancias y deseos de los dueños del solar». No pasó ni pasa aún lo mismo con el nombre de nuestras calles. Se iban construyendo casas «al buen tuntun», es decir sin mirar las consecuencias, sin cálculo, sin reflexión, de tal manera que estando dándose de alta casas nuevas muchos vecinos de esta que tienen edificado extramuros (en las afueras del pueblo) formando ya calles sin que puedan designar el nombre de ellas al hacer la oportuna declaración, la Corporación acuerda poner nombre a esas calles nuevas y al efecto le da el nombre de calle del Santísimo a la que parte desde la calle de Arenas y va en dirección del río a lo largo de la finca Palomar. Se llamará calle de las Chorreras la que apartándose de la calle de Arenas va hacia el Poniente a lo largo del camino de su nombre. Se llamará calle Ancha (actual San Juan Bautista) la que partiendo de la plazuela (actual plaza del dos de Mayo) en que empieza la calle de Daimiel (actual del Monte) va en dirección sur por medio del quiñón (finca) de Pedro de la Osa. Se llamará calle del Cuartel la que sale de la calle del Monte y va en dirección al Sur a lo largo del Cuartel de la Guardia Civil ( actual calle de Cristo Rey). Se llamará del Principe (actual calle de la Botica) a la que partiendo de la calle Real ( actual calle Cervantes) va a la de Lugarnuevo (actual calle de Ntra. Sra. de la Paz) a lo largo del corral de Valeriano Torres. Se llamará calle Vínicola la que partiendo de la carretera frente a dicha sociedad va al saliente a lo largo de la bodega de Gerardo Calcerrada hasta la actual calle de Ntra. Sra. de la Paz con el nombre de ( ) en la actualidad ha recobrado el nombre inicial de Vinícola. Se llamará calle del Rincón la que partiendo de la de Lugarnuevo ( actual Ntra Sra. de la Paz) no tiene salida. Se llamará calle Grande a la que pariendo de la de Lugarnuevo (actual Ntra. Sra. de la Paz) va en dirección saliente a lo largo del corral que en ella tiene Manuel Rodriguez… [ARCHIVO MUNICIPAL DE VILLARTA.- Legajo H51. Libro de Sesiones del Ayuntamiento.Plenos].

Pero el caso de nuestro pueblo es que sucesivas guerras, en especial la de la Independencia, dejó un pueblo totalmente desvastado e incendiado salvándose exclusivamente aquellos edificios con carácter institucional: la iglesia vieja, el edificio del Ayuntamiento, la torre del Reloj, la casa de la tercia o el viejo silo. Es muy posible que la primitiva ermita al sur de la población no fuese destruida pero con toda seguridad si desaparecieron de ella, los objetos objetos de valor: cuadros, imágenes (entre ellas la primitiva de la Virgen de la Paz) y todas los cuadros e imágenes de la Iglesia de Santa María la Mayor. Después de esta guerra tenemos constancia de las obras de reparación de la citada iglesia realizándose los servicios en la antigua y pequeña ermita que también fue restaurada y ampliada.

Pero, antes de esa última guerra, el futuro para Villarta era otro bien distinto. Los grandes proyectos de vias de comunicación habían abierto un futuro muy esperanzador. Los caminos se rehacían y en la mayoría de las veces se cambiaban los itinerarios de tal forma que los viajeros empezaban a olvidar los antiguos caminos. Antes de finalizar el siglo XVIII, se había reparado el puente viejo de Villarta y se comenzaba a trabajar en un puente y calzada nuevos. En Madrid, con Agustin de Betancourt al frente se había inaugurado una escuela de caminos que formaba a gran número de Ayudantes de caminos. En Villarta de San Juan, la leyenda que me había contado mi abuela Josefa y que nos hablaba de un matrimonio de gente de bien que quedaron atascados en la mitad de la vega. Ella me decía: «Hace tiempo el pasar el río era muy peligroso por su estrechez y porque estaba muy descuidado a pesar del trafico que tena. Además era muy frecuente que muchas primaveras la vega estuviese inundada. En una de esas ocasiones una importante señora viajando en buena diligencia, vio como de pronto su vehículo quedaba atascado en la vega, sin que los criados que la acompañaban, ni algunos vecinos de Villarta pudieran hacer nada para desatascar el carruaje. Al final el vehículo pudo salir del trance y la señora. que se llamaba Maria Antonia, dijo: «Es la última vez que alguien se queda sin poder continuar por este lugar. Construiré un largo y buen puente para que la gente pueda pasar sin peligro». Es muy posible que aquella historia no fuera una invención sino una noticia que fuese olvidándose con el tiempo. Quizás con ella se quisiera dar explicaciones a esos murallones que nosotros hemos visto y vemos y que eran conocidos como los malecones. Nada más nos llegó de nuestros antepasados. Su memoria que había llegado perfectamente hasta el año 1806, se fué borrando poco a poco. La nueva guerra paralizó las tropas y el tráfico de la carretera volvió a discurrir por el viejo puente que no hacía mucho tiempo que se había reparado. Incluso los viajeros importantes de la época e historiadores, volvieron a sacar a relucir con muchos equívocos lo que había representado ese nuevo puente que nunca se terminó y al que llamaron los Villarteos, Los Malecones. Con datos tan curiosos como inverosímiles que, después, algunos atrevidos historiadores han querido obtener réditos de ellos, para sus no creibles historias. El puente de Villarta, al frente de cuyas obras estuvo Stoppani el ayudante de 3ª de la inspección de Caminos, natural de Como en Italia quien falleció en Villarta de San Juan en 1805. Fué encargada su continuación a Juan Subercase Krets en abril de 1807, ingeniero de Caminos, político y Profesor de la escuela de Ingenieros de Caminos, que recientemente había sido inaugurada. El tramo de la carretera de Andalucia que quedó a su cuidado fue el comprendido desde Puerto Lápice y la Venta de Cárdena, con residencia en Villarta de San Juan. Allí se ocupó de la construcción de un puente sobre el Guadiana ( en realidad se trataba del Gigüela-Záncara), obra que quedó inconclusa por la invasión francesa en el año 1808, que motivó la marcha de Subercase a Cádiz. Terminada la guerra y ante la desolación de Villarta que provocó que en una marcha del Rey Fernando VII hacía Andalucia fue aconsejado a que el viaje, en vez de continuar desde Puerto Lápice hacía Villarta para seguir hacía Andalucia, fuese cambiado por el trayecto de Puerto Lápica a Villarrubia, Daimiel para seguir hasta Manzanares, camino de Andalucia. (Parece que el paso por Villarta daba miedo al rey y su corte. A la vuelta de ese viaje hacia Madrid, ya se había olvidado el miedo y paró solemnemente en Villarta para recibir los «aplausos» de sus vecinos y de los pueblos cercanos. En la prensa de la época aparecía la noticia en grandes titulares. Comió en Villarta en la casa de Postas o de Ceferino Jiménez, maestro de postas. ¡Y si te vi no me acuerdo!). Por activa y por pasiva se reclamo la continuación de las obras del puente en el Congreso de Diputados y en Boletines oficiales y llegado el momento se decidió la construcción de un nuevo puente, -ha hecho ahora 100 años de su terminación- y el inicial fue tapado por la vegetación libre y terrenos sin cultivo.

A veces me da la impresión de que los historiadores decidieron cerrar una etapa de estudio y sin encomendarse ni a Dios ni al Diablo, fueron olvidando todo lo que en ese rio llamado Gigüela se escondía ( perdón por el equívoco, quiero decir por ese río llamado CIGÜELA, – alguien con influencia empezó a llamarlo así y en la actualidad sus riberas junto a carreteras o caminos luchan por poner carteles con los dos nombres-…).

En la actualidad en el rio Gigüela a su paso por Villarta hay cuatro puentes, uno de ellos sin terminar ( del que estamos hablando: los malecones). Estos son, de Poniente a Levante, los siguientes: Puente en la carretera Nacional IV, construido durante la dictadura de Miguel Primo de Rivera, hace 10O años ( en 1927), Puente viejo o Romano (con numerosas reconstrucciones , Puente de los Malecones (iniciada las obras en 1806, no llegó a terminarse), Puente sobre la Autovia del Sur, (junto a este, uno a cada lado, puentes del camino de Servicio).

En el proximo «poyete» seguiremos hablando de otras memorias históricas enterradas, olvidadas o destruidas a las que no hemos prestado atención y que en cambio algunos expertos las han utilizado para sus propios intereses (Que ahora que tanto se escribe y se valora, las publicaciones en revistas especializadas, están sirviendo para que algunos se den a conocer aunque hurgando un poco en sus escritos, vemos que no siempre la verdad la que guía sus escritos). Uno de los escritores del siglo XVIII, Don Antonio Ponz, en uno de sus libros sobre viajes por España, el destinado a Andalucia en 1791, decía en su prólogo: Jamás saldría a la luz, alguno de los libros que van a publicarse si hubieran de dar antes su consentimiento algunas gentes, naturales de cierto pueblo muy principal del Reyno, que en él se menciona. Estos y los de su bando son de aquellos que quieren que las cosas de su pais sean las mejores que hay sobre la tierra. Son en alguno modo algunos dignos de disimulo, o por no haber visto otras desde que nacieron, o si las han visto por no haber sido bastantes sus luces para discernir lo bueno de lo malo, lo útil de lo que nada sirve, y por fin lo blanco de lo negro… Pues bien, en ese mismo libro en la página 29 decía: «Villarta, según allí me dixeron no pasa de doscientos vecinos; antes de llegar hay que atravesar el río o riachuelo Gigüela, antiguamente peligroso en las estaciones de invierno; pero con motivo del nuevo camino se le ha construido un largo puente de un lado a otro de aquella pradera, que se inundaba en dichas estaciones. Ha quedado demasiado angosto, de modo que solo puede pasar por él un carro, y ni aún dexa lugar para una caballeria: verdad es que se descubren las gentes de un lado a otro del puente, y pueden esperarse.. [D. ANTONIO PONZ, SECRETARIO D.Antonio Ponz, Secretario de S.M. y Consiliario de la Real Academia de San Fernando, individuo de la Real de la Historia, y de las Reales Sociedades Bascongadas, y Económica de Madrid, etc. Dedicado al Rey Nuestro Señor. Tomo XVI. Trata de Andalucia. Madrid, 1791.»].

La anterior cita nos indica que hasta los grandes historiadores o al menos, algunos de ellos que han sido tomados como referentes en algunos temas, como el citado Antonio Ponz, se dejó llevar por el olvido de lo que había dicho o bien pensó que ya debía haberse realizado el puente anunciado en Villarta después de lo que el considerase gran periodo de tiempo o, bien lo más probable, que aquellas personas que le mandaban las noticias para elaborar sus libros de viajes por España no tenían escrúpulos a la hora de mandárselos con la seriedad debida. El libro de Antonio Ponz, está editado en el año 1791 y por tanto, por esa fecha, ya debería haber realizado el viaje por Villarta de San Juan. Sin embargo en el citado libro, hablando del puente viejo, dice que: «…con motivo del nuevo camino se le ha construido un largo puente de un lado de aquella pradera, que se inundaba en dichas estaciones.» Los estudiosos que se acercaron a este escrito investigando la historia de nuestro viejo puente o puente romano, se dejaron llevar de todo lo dicho por tan ilustre escritor y apoyándose en él sacaron nuevas conclusiones llegando a decir que gran parte del mismo se había edificado en el siglo XVIII. Así que para terminar este largo «poyete» por si alguien quiere conocer algo más he de comentar que el ilustre Antonio Ponz, no dijo toda la verdad sobre el mismo en las pocas lineas que escribió sobre él.

Viaje por España. Antonio Ponz. Carta Primera. Pág. 28/2

Jose Agustín de Larramendi.(1769-1848). Político, Ingeniero y Geógrafo.Sobre la necesidad de desaguar las lagunas de la Mancha.

En el año 1792 muere Antonio Ponz, autor de Viaje por España y en ese libro del que hemos adjuntado una copia de la página en que habla de Villarta, dice que ya se había construido un nuevo y largo puente sobre la vega del Gigüela. Sin embargo José Agustín de Larramendi, político, ingeniero y geográfo, dice en su trabajo Informe sobre la necesidad de desaguar las Lagunas de la Mancha que «..en 1805 fui de orden del inspector General de Caminos a Villarta de San Juan para examinar la calzada y puente que se están construyendo en aquella villa, junto a la carretera General de Andalucia».. ¿Por qué el empeño de darle tanta importancia, por parte de gran número de expertos-historiadores, los escritos de este autor, sobre todo a sus viajes por España, redactado con cartas o o informaciones de amigos desde distintos lugares de España? A la vista de lo poco escrito respecto a Villarta y a su nuevo puente, da por hecha su construcción cuando en realidad nunca se terminó. Por suerte para hablar de la verdad, sin inventarse deseos, aquel puente que no se terminó, se mantiene aún en la misma situación que cuando en 1808, Subercase, decidió dejar las obras sin terminar. Hay una cronología oficial referida a este puente que no deja resquicio alguno para dar la información de Antonio Ponz como inexacta a pesar del empeño de alguno en seguir sus afirmaciones como si «fueran palabra de Dios».

Esta es la relación de datos del puente:

MERCURIO DE ESPAÑA. Tomo I. 1805. Imprenta Real. Pág. 45: Cerca de Villarta se ha principiado un nuevo puente, que tendrá 48 arcos, de 30 pies de diametro cada uno ( aproximadamente cada pie tenía 0’3048 cms. y por tanto el arco en su totalidad 1’0144 metros), y ha de servir del puente ruinoso que allí hay y en el que todos los años acecen lastimosas desgracias al paso del rio.

SOBRE LA NECESIDAD DE DESAGUAR LAS LAGUNAS DE LA MANCHA. José Agustin de Larramendi. Citado anteriormente.

JOSE MARÍA MOSCOSO ALTAMIRA. Exposición presentada a las Cortes Generales del Reino por el Secretario de Estado. Pág. 23. Imprenta Real. Madrid. 1934.: «La carretera de Madrid-Cádiz de ciento diecisiete leguas está casi concluida y solo falta algunos trozos no largos y el puente de Villarta, cuya construcción es necesaria porque en las grandes lluvias el paso es díficil y peligroso»

DIEGO MEDRANO Y TREVIÑO. Consideraciones sobre el estado económico, moral y político de la provincia de Ciudad Real. Pág. 60. Madrid, Mayo 1842. «¿ No se ve encharcado el Jigüela en las inmediaciones de Villarta, aún en la estación de mas calor sobre la carretera de Andalucia una gran laguna que hizo necesaria la construcción de un largo puente y que provisionalmente sirve mientras se concluye el comenzado hace muchos años y que probablemente no se concluirá en otros tantos? [El puente en servicio al que hace alusión, debe de tratarse del puente viejo actual, reparado en 1752 y que estuvo en servicio hasta 1927 en que se construyó el nuevo itinerario de la Carretera de Andalucia].

DIRECCIÓN GENERAL DE OBRAS PÚBLICAS. Pág. 197. Imprenta Nacional. Madrid, 1856-Memoria sobre el estado de las obras públicas en España. «Desde Madrid a Cádiz hay 117 leguas; se tiene también por concluido, pero restan por hacer de 10 a 12 leguas en una multitud de tozos pequeño, los cuales se van haciendo poco a poco, según su mayor necesidad. Pero la principal obra que está comenzada, y que importa mucho su conclusión, es la calzada y puente de Villarta. En los inviernos lluviosos no solamente se pone aquel paso de extrema dificultad sino tambien peligroso; son frecuentes las desgracias que han sucedido de correos y particulares, y a veces queda entremanente cortado, interceptando la comunicación de mucha parte de la Mancha y de toda Andalucia con la capital.

JOSE GÓMEZ ARTECHE. Geografía histórico militar de España y Portugal. Pág. 451. Madrid 1859. «…La General de Andalucia cruza el Gigüela en Villarta de San Juan (1.027 habitantes), por un puente muy largo y tortuoso [el viejo puente romano] pues las obras del nuevo que se empezó a construir a principio de este siglo se hallan lastimosamente detenidas…»

Antonio Ponz, se equivocó y la información que le dieron para escribir las lineas que hemos señalado al principio, no eran ciertas y solamente se referían a las obras de reparación del puente romano o «puente viejo». En las relaciones del Marques de la Ensenada figura el escrito remitido remitido por Don Pedro Berriz de Aguirre y Ayala, Juez Comisionado para la práctica de las Diligencias conducentes al establecimiento de única contribución en esta villa de Herencia, la de Villarta y otras de esta comarca en virtud de nominación de S.M. y Señores de su Real Junta y Subdelegación del Señor Intendente General de este Partido, que de ser bastante y estar en uso el infraescrito escribano de esta Comisión da fe…[se adjunta escrito dirigido a la villa de Consuegra y más en concreto a Juan Manuel Guzman, escrbano, el 22 de abril de mil setecientos cincuenta y uno solicitando información sobre rentas de pastos y hierbas de la Dehesa de la Peñuela, en Villarta…] La contestación a este requerimiento decía así: «En ejecución y cumplimiento de lo mandado en el auto de esta otra parte yo Juan Manuel Guzmán , escribano de número en todos los reinos y Señorios, público del número de esta villa de Consuegra por nombramiento de S.A.R. el Serenísimo Señor Infante D. Felipe mi señor y de la Orden para la obra y reparos de los puentes grandes y chico extramuros de la Villa de Villaharta, CERTIFICO y doy fe que a nueve de febrero del año pasado de mil setecientos cincuenta y uno los Señores del Real Consejo de Castilla se libró provisión …a D. Alfonso Aguilar, Alcalde Mayor que a la sazón era de este partido por la que se le mandó sacar al pregón por término de quincve dias primeros siguientes así en esta villa como en los demas pueblos pueblos que tuviese por conveniente las obras y reparos del puente grande extramuros de dicha villa sobre el río Guadiana y el chico inmediato del bao. Por reconocimiento y tasa hecha de uno y de otro por Juan Arenas Abad, maestro de obras admitiendo en este término las posturas, mejoras y bajas que se hiciesen y que si la misma forma sacase el pregón por el propio tiempo los pastos de la dehesa y sitio que llaman de la Peñuela en la forma en la forma que había expuesto en su informe, remitiendo al Consejo los autos que hiciese para cada población y habiéndolo ejecutado …. por mano del Excmº Marqués de Lara de la Cámara de Castilla, de los que resultó ciertas condiciones y posturas en los gastos por diez años con la de haber de aprontar veinte y dos mil reales el día del remate y no habiendo suficiente cantidad para el todo de la obra se hacía preciso que dicha dehesa se arrendase y cerrase por mas tiempo que el de los diez años…. [El resto de este acuerdo para el arreglo del puente viejo o romano de Villarta de San Juan, se encuentra transcripto en le libro Una historia, una historia, un pueblo: Villarta de la Orden de San Juan. de José Muñoz Torres, Estugraf Editores bajo el patrocinio de la Diputación Provincial de Ciudad Real y Ayuntamiento de Villarta de San Juan, el 9 de diciembre de 2002]

Sobre todo el tema de este poyete se puede encontra mas información en los «poyetes siguientes:

https://josemunozvillaharta.blog/2017/06/16/los-malecones-un-puente-que-nunca-se-termino-y-la-realidad-de-una-leyenda-por-jose-munoz-torres/

https://josemunozvillaharta.blog/2020/02/13/el-puente-sobre-el-giguela-origen-y-simbolo-de-villarta-las-obras-del-nuevo-puente-en-villarta-de-san-juan-iniciadas-en-1805-ii-por-jose-munoz-torres/

JOSÉ MUÑOZ TORRES, CRONISTA OFICIAL


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