«PARA QUE NO DIGAN…», Por José Muñoz Torres.

Era mi propósito iniciar con temas referidos a Villarta de San Juan más concretos, más directos, pero una información de ayer domingo en una página de libros en El País, me hace acudir a nuestras frases hechas y es por la sencilla razón de no aparentar ante otras naciones o personas, o historiadores, que si hay que reconocer que los españoles hemos sido malas personas nosotros mismos vamos a ser los primeros en reconocer que hemos sido de los más malos aunque sólo sean para que «los demás no digan..».

Esta foto de Villarta de San Juan refleja lo que era nuestro pueblo haca casi cien años. La foto deja mucho que desear, es cierto, pero ¿cuantos edificios identificamos? Cuantas cosas no conocemos de ese pueblo ¿Por qué no recordarlas?

En el diario citado en su sección de Ideas. Libros, como resumen de todo el artículo, se dice, de forma destacada con grandes titulares: «Los indígenas que fueron esclavizados en España. El tráfico de esclavos de América existió y se centralizó en Sevilla, escribe el historiador Esteban Mira Caballos. Algunos eran herrados por sus dueños para asegurar su inversión.«[Desde luego el titular es llamativo y equívoco aunque sea correcto. El lector de un nivel cultural medio, al leer ese párrafo se habrá echado las manos a la cabeza pensando donde les pondrían la herradura. Así que, yéndonos al diccionario de la RAE, encontramos la palabra «herrar» con varias acepciones. Las dos primeras acepciones conocidas por todos: Ajustar y clavar las herraduras de las caballerías ||Marcar con un hierro candente los ganados. Y finalmente || Marcar de igual modo a esclavos y delicuentes. Se hacía para señalar su condición social, y también como castigo] El libro del historiador citado se llama: «El descubrimiento de Europa. Indígenas y mestizos en el viejo mundo». El País, -no se indica el nombre del crítico-, comienza el análisis del libro citado de la siguiente forma: «Existieron dos grandes mercados donde se vendieron indígenas, Sevilla y Lisboa, lo cual tenía su lógica ya que, desde finales del siglo XV, eran los dos grandes centros esclavistas peninsulares. Sevilla tuvo la primacía absoluta porque ostentó durante más de dos siglos el monopolio del comercio colonial, convirtiéndose en «puerto y puertas de las Indias» [Diario El País. Ideas. Pág. 6 Domingo 11 de junio de 2023. Se adjunta en ese escrito un grabado titulado «indígenas embarcados para ser comerciados como esclavos en Sevilla, grabado de Theodor de Bry, 1590]

Cuando todavía se habla de la leyenda negra, referida a España, y dentro de ella de todos las barbaridades cometidas por los españoles en todas las partes por donde estuvieron nuestros antepasados, el hecho de que seamos los propios españoles los que nos empeñemos en defender esas tesis no cabe la menor duda de que será simplemente «para que no digan» que no sabemos reconocer nuestras malas acciones y nuestras tropelías. Así que, aunque se aparte de nuestra idea de escribir temas más cercanos, no podemos pasar por alto, las barbaridades (con el debido respeto hacia sus autores) que se publican, tan a menudo, sin venir a cuento. Que yo sepa el siglo XV comenzó el año 1400 y terminó el 31 de diciembre de 1499, y es cierto, que «los finales del siglo XV», coincidan con la fecha del descubrimiento de América, año 1492; época en la que estaba terminando la última parte de la llamada «Reconquista» ( la rendición de Granada se produjo el 2 de enero de 1492). Y pensamos que en ese poco tiempo, de final del siglo XV, no daría tiempo para crear un comercio tan grande, sobre todo si su único fin era el tráfico de indígenas [No podemos olvidar que la tripulación del primer viaje de Colón era la siguiente: La Santa María, 26 tripulantes; La Pinta, 27 tripulantes y La Niña,18 tripulantes, más otros 18 tripulantes de los que se desconoce el nombre de la embarcación donde hicieron el viaje] Debieron transcurrir bastantes años más para que el tráfico hacía el «Nuevo Mundo» fuese de mayor importancia.Además una gran parte de los esclavos no procedían de América, sino de Africa con destino a América.

P. José Francisco Isla, de la Compañia de Jesús ( 1703-1781)

He hecho esta primera consideración por la siguiente razón: Si en un relato tan importante como es la del descubrimiento de América y su influencia en el mundo y, naturalmente en España, está llena de tantos errores y de tantas malas interpretaciones, cuando no olvidos, ¿que podemos pensar si trasladamos esta idea a un pueblo pequeño del Campo de San Juan, como era Villarta de San Juan?. Y el caso, es que la información existe está en los documentos de la época pero mucha de esa información está tergiversada, en beneficio de otros pueblos mayores o de mayor interés. Quizás la única razón para ello es la de que nuestros antepasados solo tenían interés en sobrevivir en unos tiempos en que las condiciones de vida eran las que eran: pleitos continuos con otros pueblos que reclamaban territorios, que solicitaban apoyos, un puente que, muy a menudo, era requerida su reparación a costa de los caudales del pueblo, sin que los beneficios que él reportaba por el tráfico de ganados o comercio, le rindiese ninguna ventaja. Es más, la poderosa Mesta, siempre llevaba razón en las disputas entre ganaderos y agricultores, … Así que cuando encontramos una noticia en la que Villarta de San Juan, saliese bien parada, nos da una alegría enorme,… de momento… que luego leyendo la letra pequeña no era para alegrarse tanto. Y se acostumbró nuestra gente a que había que vivir de lo que se tenía, que no era mucho. Ya en época reciente, cuando la creación de nuevos términos municipales (Puerto Lápice y Las Labores) los términos de esos pueblos fueron creados a costa de los términos de Arenas de San Juan y de Villarta de San Juan (concretamente al Sur del término de Villarta de San Juan y Arenas de San Juan, en el monte de Carrizo y Madara, parte de esos territorios fueron incluidos en los términos de Puerto Lápice y Las Labores. Además todo el término de Villarta de San Juan situado desde el norte del camino del Encinar hasta las puertas de Puerto Lápice pasaron a formar parte del término de Puerto Lápice). A nuestra gente no les importó mucho esta distribución porque la única diferencia era que los impuestos los tendrían que pagar en otros pueblos se pagasen en otros pueblos pero entonces aquello no parecía muy importante… Luego si, efectivamente esas contribuciones pasaban a los presupuestos locales pero… ya no había posibilidad de hacer nada. Y como esta, mil cosas que ocurrieron en nuestro pueblo; unas al final no salieron porque los poderes de la época lo impidieron; otras, porque según pensaban y decían nuestros antepasados, porque poco podemos conseguir si protestamos la decisión de «los de arriba». Otras veces la falta de constancia en nuestras decisiones hicieron que un título que se le dió a la villa por su comportamiento en la Guerra de la Independencia, se utilizase durante muy poco tiempo porque según adujeron algunos no querían títulos dados por un rey como Fernando VII que quizás fué el peor gobernante que haya habido en España (sin embargo a otras ciudades y villas a las que el mismo rey u otros, les dieron títulos y honores, los hacen campear orgullosos en sus escudos). Cuando Villarta de San Juan y otros pueblos del Priorato de San Juan, entre ellos Alcázar de San Juan, -cabeza de partido entonces-, fué separado de la provincia de Toledo para pasar a la de nueva creación en el año 1833, no hay constancia de que hubiese la más mínima oposición a ese decreto. Y quizás llevaban razón en no protestar por ello, pero es que no protestaron, tampoco, por pasar, a depender de otro partido judicial, en este caso el de Manzanares, con la consiguiente pérdida de documento o al menos extravío [No es una exageración lo del extravio. Hace ya más de veinte años, haciendo una visita por la cuesta de Claudio Moyano, en Madrid, en una de las casetas de libros antiguos encontré un libro bien conservado que decía. «Leal Villaarta año 1833. Protocolo de Instrumentos públicos otorgados ante el escribano público Joaquín García Morato»]

Portada de la de Historia del Famoso Predicador Fray Gerundio de Campazas, alias Zote, del año 1770.

Supongo que este feliz encuentro no sea el único que haya ocurrido, sobre todo teniendo en cuenta que el incendio del Ayuntamiento se llevaría por delante mucha documentación y que otras veces para que se quieren papeles viejos que ni se entiende lo que en ello se escriben…Quizás por ello y, antes de empezar una nueva serie de «poyetes», sea muy conveniente reproducir parte del texto de cuya portada adjuntamos la copia. El autor, que no figura en la portada ya que la publicó con seudónimo para evitar problemas, era José Francisco de la Isla de la Torre y Rojo Nacido en Vidanes ( León9 el 25 de abril de 1703 y muerto en Bolonia (Italia) 2l 2 de noviembre de 1781. Ingresó en la Compañia de Jesús y al ser prohibida la citada Orden en España, marchó a Italia, concretamente a Bolonia donde Murió.

El hecho de que publicara este libro con seudónimo se debería a lo convencido que estaría el Padre Isla, de que lo contenido en el libro podría traerle problema. Y de hecho el libro fué prohibido por la Inquisición en el año 1768. Como se podrá ver por el escrito de dedicatoria con el que iniciaba el libro, el buen Padre Isla ( gracias a Dios y a pesar de los poderes públicos de la época) escribió una observación valida no sólo para entonces sino para ahora en estos tiempos que solemos descargar las culpas de nuestro males sobre «los otros». ( El libro va dedicado «Al público. Poderosísimo Señor» que ahora podríamos traducir por » A los ciudadanos. Depositarios del Poder». En el original se enfoca como una serie de preguntas que hace a los ciudadanos que responden con un V,-ustedes-). El texto dice asi:

«Con efecto no le ha habido desde Adán acá mas poderoso que Usted ni le habrá hasta el fin de todos los siglos. ¿Quien trastornó toda la faz de la tierra, de modo, que, a vuelta de pocas generaciones, apenas la conocería la madre que la parió?: Ustedes. ¿Quien fundó las monarquias, y los Imperios?: Ustedes. ¿Quien los aruinó después, o los trasladó a donde le dió la gana?: Ustedes ¿Quien introdujo en el mundo la distinción de clases y jerarquias?: Ustedes ¿Quien las conserva donde le parece y las confunde donde se le antoja? Ustedes. Malo es que a Ustedes se le ponga una cosa en la cabeza, que solamente el Todo Poderoso la podrá embarazar [empléese esta palabra en el sentido que la da el Diccionario de la RAE. impedir, estorbar, mandar otra cosa].

Y si del poder de las manos hacemos tránsito al del juicio, del dictamen y de la razón, ¿dónde le hay, ni le ha habido más despótico, ni absoluto? Sabida cosa es, que después del Derecho Divino, y del Natural, el Derecho de Ustedes, que es el de las gentes, es el mas respetado y obedecido en todo el mundo: esto en caso de que el Derecho de las Gentes, y el Natural sean distintos: controversia en que no quiero embarazarme, porque para mi asunto importa un bledo. Lo cierto es, que una vez que Usted, mande, resuelva, decrete, y determina alguna cosa, es preciso que todos le obedezcan, porque como Usted es Todos y Todos son Usted, es necesario, que todos hagan aquello, que todos quieren hacer. No se me señalará otro Legislador más respetado.

Parecióle a Usted ser conveniente, que se llamasen Sabios, los que sabían ciertas materias, y que fuesen tenidos por ignorantes, los que las ignoraban, aunque supiesen otras Artes quizá más útiles, o a lo menos tanto para la vida humana. Pues salióse Usted con ello. En todo el mundo el Teólogo, el Canonista, el Legista (Legislador), el Filósofo, el Médico, el Matemático, el Crítico, en una palabra, el hombre de letras, es tenido por Sabio; y el Labrador, el Carpintero, el Albañil, el Herrero, son reputados por ignorantes. A los primeros se les habla con el sombrero en la mano, y se les trata con respeto; a los segundos se les oye, o se les manda con la gorra calada, y se les trata de Tú. Esto ¿Por qué? Porque asi lo ha querido el Público [El Ciudadano].

En consecuencia de esto, y acercándome ya a lo que mas me importa, Usted solo (¡si, por cierto!), Usted solo es el que da, o el que quita el crédito a los Ejércitos y a los Escritores; Usted solo el que los eleva, o los abate, según lo tiene por conveniente; Usted sólo el que los introduce en el Templo de la Fama, o los condena al Calabozo de la Ignominia; Usted solo el que los eterniza en la memoria, o hace, apenas ven la luz, que entregados a las llamas, se esparzan sus cenizas por el viento. Dígolo con osadía, pero con muchísima verdad. No tienen los escritores que buscar fuera de Usted sombra que los refrigere, árbol donde se arrimen, escudo que los defienda, protección que los asegure, ni Patrono que los indemnice.« [JOSE FRANCISCO DE LA ISLA DE LA TORRES Y ROJO, escrito con el pseudónimo deLicenciado Don Francisco Lobón de Salazar. Historia del famoso predicador Fray Gerundio de Campazas. 1770].

Esto escribió el Padre José Francisco de la Isla, de la Compañía de Jesús, hace más de 250 años. Si lo leemos despacio y con cierta atención ¿No nos suena a algo muy cercano en el tiempo? Podemos poner muchos ejemplos en los cuales todos nos veremos un poco reflejados, no sólo ahora sino en los tiempos más remotos. Hemos hecho cosas no muy correctas, sabiendo que alguien saldría perjudicado, hemos olvidado ejemplos de nuestros antepasados que trabajaron para poder «ir tirando» en la vida, hemos enfrentados a unos con otros metiendo «un poco de cizaña»,… Es hora que vayamos recordando lo pasado, valorando esas horas que, en el verano, pasábamos en la era, dando vueltas en un trilla, mientras nuestros mayores, sudando, echaban un trago de agua del botijo que estaba a la sombra escondido entre haces que esperaban ser esparcidos por la era… Cada uno tiene algo que hacer y cada uno sabe que es lo que tiene que hacer para no olvidar a todos los que ya se han ido después de hacer tanto por y para nosotros.

José Muñoz Torres, cronista oficial.


Una respuesta a “«PARA QUE NO DIGAN…», Por José Muñoz Torres.

  1. Muy interesante leer despacio el texto el padre Isla , se podría como dices, aplicar a muchas situaciones de la actualidad. ¨»USTED», o sea «nosotros» somos los responsables de tantos errores e injusticias recientes…
    Como siempre, gracias por tus poyetes.

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