
Ermita de nuestra Señora de la Paz en el año 1966, antes de ser derrumbada para construir la actual iglesia
He escrito muchas veces que las «Paces» de Villarta tienen un sentido lógico y lleno de recuerdos para un pueblo, (aldea, dicen los libros de la época) que en 1236, junto a la vecina villa de Arenas, pasó a depender de lo que después sería el Gran Priorato de San Juan (hoy más conocido como Campo de San Juan). El pequeño pueblo que surgió entonces, que sería Villarta, consiguió levantar un edificio (que sería después iglesia y con muchas modificaciones, sigue siendo iglesia), que se construyó sobre los restos de una antigua atalaya de origen árabe edificada sobre los altos de Zambrana, desde la que se oteaba, y se puede seguir oteando toda la depresión y vega del río Gigüela. Arenas tenía también un origen similar y de hecho las iglesias parroquiales de ambos pueblos, a diferencia de la mayoría de los pueblos, se encuentran en las afueras, al norte de las dos villas. En el caso de Villarta el camino hacía el sur (posterior camino real de Andalucia) se bifurcaba en dos: Camino real y a su lado la Cañada Real Soriana Occidental y a la izquierda a la salida, al sur del pueblo, otro camino que se dirigía hacia Argamasilla de Alba ( Lugar Nuevo). En ese lugar, rodeado por un monte de encinares (una gran dehesa, Villacentenos) existía una pequeña ermita que en 1585 ( Relaciones de Felipe II) recibía el nombre de Nuestra Señora de la Paz. De esa pequeña ermita desconocemos su origen y el nombre de su primitiva imagen, pero que dada su situación sería un lugar a visitar por los muchos viajeros que pasarían por su lado y darían gracias a la Virgen por un largo en un largo camino, sin incidentes, hacia los reinos de Andalucía. De todo ello no hay noticias, ni la más mínima mención, solo podemos imaginar lo que podía significar para un pequeño pueblo poder acercarse a aquella pequeñísima ermita rodeada de encinas de la dehesa de Villacentenos donde una pequeña imagen de una virgen sin nombre, al cuidado de un ermitaño o quizás ermitaña, lucía sin brillo alguno, más que el de alguna vela y sin joyas, a no ser algún pequeño adorno.

Fotografía de la ermita tras de la reconstrucción después de la Guerra de la Independencia (Parte inferior izquierda de la fotografía principios del siglo XX)
Ahora ya el tiempo, y sin prisas, si vamos encontrando bastantes datos sobre Villarta pero sobre el tema de su Patrona, la Virgen de la Paz, no son tantos como podría pensarse. Uno de mis «poyetes» se titulaba «La historia se repite porque nos empeñamos en hacer los que otros hicieron y no hacemos lo que deberíamos hacer» (Escrito el 17 de junio de 2021). Y posiblemente una de las cosas que siempre está por hacer y que pocas veces hacemos es contar lo que ha sido nuestro pueblo y lo que en él ha pasado. Otros pueblos si lo han hecho y muchas veces, quizás, se hayan pasado un poco en lo que han dicho pero si nadie decía lo contrario… sería, o creerían, que llevaban razón. En algún momento parece que hay pueblos, cercanos al nuestro, que han tenido una antigüedad o un origen muy anterior al nuestro. En el tema de la Virgen de la Paz, ya cuando por disposición del Arzobispo de Toledo se dispone la celebración de la festividad de Nuestra Señora de la Paz. En Villarta, a la pequeña imagen de la Virgen, sin nombre, se aprovecha el motivo citado para darle el nombre de Virgen de la Paz. Solo hace falta ver libros de la época para cerciorarnos de esta idea y como a pesar de estar escrito en la misma época y cada uno por la gente de cada pueblo, da la impresión de ser muchísimo más importante uno que otro y en cualquier caso aportando datos inciertos que aparentan demostrar una dependencia uno de otro. Pongamos algunos ejemplo sin profundizar mucho en el tema. En Primer lugar en las relaciones mandadas ejecutar por todos los pueblos, por orden del Rey Felipe II en el año 1575. En la edición realizada por Camelo Viñas y Ramón Paz, en el año 1971 ( realizada sobre los documentos originales que se custodian en la Biblioteca del Monasterio del Escorial y con una misma) vemos como en las relaciones de Arenas ( páginas 81 a 89), faltan por contestar 17 preguntas, mientras que en las de Villarta (Villaharta) (páginas 557 a 561), faltan por contestar 28 preguntas. En otro momento procuraremos incidir en este aspecto y veremos como es la contestación de ambos pueblos a cada una de ellas. En la declaración o relación de la villa de Arenas se dicen algunas cosas que son medio explicaciones pero que no contestan claramente a las preguntas. En la pregunta 50 se cita al prior ( cura) de la Parroquia del que dice que es asi mismo, prior tambien del lugar de Villaharta, aunque la realidad, es que los priores de Arenas y Villaharta compartían «a medias» la «congrua sustentación» que le concedía el Prior de San Juan para ir tirando, a ambos priores, la mitad de 95 fanegas de grano. Esta situación de hacer ver cual es el pueblo más importante, ha hecho que incluso en la actualidad se siga hablando del puente romano de Arenas, a pesar de que a la pregunta 22 dicen: « al veintidos capítulo dixeron que en el dicho río Giguela no hay paso con puente señalada de que se pueda tener memoria porque las que hay son de madera de encina que cada un año tienen necesidad de muchos reparos para poderse servir de ellas..» El puente actual puede ser obra del siglo XVIII. En otro lugar de estas relaciones de Arenas, se habla de que hay un portazgo en esa villa y que se arrienda, es del Prior de San Juan, cosa no muy a tener en cuenta salvo que se refieran al Portazgo real de Villaharta sobre el Giguela, en el camino de Andalucia y paso de la Cañada Real Soriana… Pero bueno, es cierto que, a veces, los «buenos deseos» de muchos de nuestros pueblos por su engrandecimiento llevaba a «trastocar» un poco la realidad. Lo que si tendría cierto viso de realidad es que Villarta no tuviese carta de población aunque su poblamiento fuese al mismo tiempo que el de Arenas«[Domingo Aguirre en su obra El gran Priorato de San Juan de Jerusalen en Consuegra en 1769 dice:«No se haya su carta de población«, aunque en la misma obra en una cita a pie de página(cita nº 31de la página 136 dice los siguiente: «Efectivamente, no se han encontrado datos sobre su carta de población ; sin embargo, CALVO Y JULIAN, V. Ilustración Canónica e historial de los Privilegios de la Orden de San Juan de J. Madrid, 1977, dice que Arenas y Villarta fueron pobladas en la era 1274 (año de Cristo de 1236), sin que conste en ningún otro autor.«] Aunque existe una posibilidad que muy pocos historiadores han tratado, y es la singularidad de que muchos de sus vecinos fuesen judíos y aunque estuviesen habilitados por el Arzobispado de Toledo, eso fuese motivo para no encontrar carta puebla de Villarta. La condición de ser judío o descendiente de judios impedía que esa gente de Villarta, de origen judío, no pudiese acudir a solicitar la condición de hijosdalgo que le suponía estar exentos de pagar tributos. En las relaciones de Felipe II a la pregunta 40 contestan diciendo que los vecinos son labradores los mas y braceros y braceros que hay tres o cuatro en posesión de hidalgo. Sin embargo en las Relaciones de Arenas a esa misma pregunta se responde: «A los cuarenta capítulos dixeron que como tienen declarado este pueblo es de hasta ciento y setenta vecinos y que de ellos habrá treinta hijosdalgos de los cuales se ha visto que algunos tienen ejecutoria y otros no la han visto ni saben si la tienen mas que todos los que tienen declarados gozan de hijosdalgo y no se les reparte padrón de servicio ni soldados ni otra servidumbre tan solo pagan una alcabala a su Majestad». (Según esta declaración el 17’64% de la población de Arenas eran hidalgos cifra excesivamente inusual para esa época y para un villa de ese tipo). Esa observación comparando la Villa de Arenas y la aldea de Villarta, según los datos de las dos relaciones respectivas, no tiene nada que ver en la actualidad con una rivalidad o pique entre ambas poblaciones. Eran aquellos otros tiempos que no llegamos a comprender muy bien, pero el caso es que esta rivalidad y ya hemos hablado en otro «poyete» (¡.. ni aunque lo diga el cura de Arenas publicado el 3 de diciembre de 2016).
El 8 de mayo de 2020 editábamos el «poyete» los Soria de Villaharta de San Juan en el que nos remontábamos al año de 1431 fecha en que Diego González de Soria participó en la batalla de la Higueruela, siendo ya hijodalgo y ademas fuese nombrado Caballero de la Banda, por el rey en compensación a su valentía por defender al rey y los juicios siguientes de descendientes suyos para que se les reconociese el título de hidalgo del citado Diego González en una historia de la que ya hemos hablado «largo y tendido.» Y aquí aparece la dificultad que tenían familias descendientes de judíos en ser investidos como hidalgos y he de pensar en que esta sería la excusa para oponerse pero la realidad es que en un pueblo pequeño cada hidalgo y el no tener estos que pagar tributos, significaba un daño para el resto de habitantes, labriegos pobres. Pero se encontró una solución: debían ser de sangre limpia, es decir, no podían ser hijos o descendientes próximos de judíos. Y en Villarta como ya hemos indicado, el número de judíos era considerable. Era muy difícil perder los indicativos de judios aunque ya fueran muchos años en que habían sido beneficiados. Desde el Concejo de Villaharta siempre existió cierta hostilidad al reconocimiento del título de Hijosdalgo y este hecho supuso una serie de pleitos costosos, en tiempo y dinero, para ambas partes; para el solicitante del título y para el ayuntamiento pero aunque este tema fuese un problema los hidalgo quedaban sujetos a numerosos deberes que implicaban un coste elevado sobre todo al de atencion a ciertos ilustre viajeros o miembros de la realeza que eran acogidos en casa de los hidalgos o de otros nobles de mayor grado, si los hubiese. Para muchos, a efectos reales podía considerarse que al final todo quedaba en «lo comido por lo servido». Ante nuevos casos el Concejo de Villarta salía siempre a la contra sin valorar gastos. Sin embargo en Villarta se dieron grandes demandas en la Chancilleria de Granada en los pleitos de Pedro Mexia. Indudablemente estas épocas debieron ser una época dorada para los multiples abogados que buscaban nuevos clientes. La familia Mexia acudio a ellos para obtener la hidalguia que al final consiguió a través de la Chancilleria de Granada y Valladolid. En muchos casos había que demostrar que se era hidalgo por los «cuatro costados» y por lo tanto los abogados debían consultar archivos donde encontrar datos, a favor o en contra de sus clientes.[ Ver el «poyete» LOS SORIAS DE VILLAHARTA DE SAN JUAN(Pleito de la Familia de los Sorias con el Concejo de Villarta en el año de 1502, por José Muñoz Torres. 8 de mayo de 2020]. Antes de iniciar el fondo de este «poyete» si es conveniente indicar el número de familias de judíos que vivían en Villaharta,m quizás entre otros motivos por la existencia del Portazgo y puente sobre el Gigüela, donde muchos judíos expertos en temas económicos podían incrementar sus capitales.
En 1497 se presentó unas cuentas realizadas por Diego Martínez Ortega, protomayor fiscal de la Inquisición de Toledo, de las cantidades recibidas de las conmutaciones, penitencias, penas arbitrarias y habilitaciones que se habían impuesto a los reconciliados, hijos y nietos de condenados de Toledo y su arzobispado. Las reconciliaciones eran penas de cárcel, de exilio o simples penitencias, que van acompañadas de la confiscación de sus bienes y la inhabilitación para cargos públicos y beneficios eclesiástico. Los reconciliados en 1497, en Villaharta, y habilitados por la Inquisición y la pena en dinero que tuvieron que pagar que fueron los siguientes:
Alvaro de Soria y Juana Díaz, su mujer…….. 2000 maravedies: Fernando de Soria y Aldonza Gonzalez, su mujer …. 2.000 maravedies; Juan Rodriguez (armero) y Mari Diaz, su mujer…1.500 maravedies; Martín Alonso y Leonor Díaz, su mujer …..2.500 maravedies ; Rodrigo de Soria, el viejo y Elvira, su mujer ….. 5.000 maravedies; Rodrigo de Soria, el Mozo y Juana de Vega su mujer, …. 50.000 maravedies.[FRANCISCO CANTERA BURGOS/PILAR LEON TELLO. Judaizantes del Arzobispado de Toledo habilitados por la Inquisición en 1495 y 1497. Universidad de Madrid, Filosofía y Letras. Madrid, 1969].
A veces en las introducciones se nos va más tiempo que en la historia que pretendemos contar, pero creemos que ha sido tan poco lo que se ha escrito sobre Villaharta y su historia que todo dé lugar a que alguien quede un poco en duda por lo que contamos y se decide a buscar más datos. ¡ojalá!. Lo que si podemos advertir es que el intentar buscar milagros o hechos extraordinarios relacionados con la Virgen de la Paz puede ser un tiempo perdido. No obstante hay un hecho curioso. La festividad de la Virgen de la Paz, el 24 de enero, no es aparentemente un momento impuesto por la iglesia, ni mucho menos. A pesar de figurar en varios documentos que la Virgen de la Paz, «a quien el pueblo tiene por patrona», queda relativamente desligado de la parroquia. Este es el hecho de que su festividad, la celebración de la misma, sea organizada por un consejo que posteriormente será cofradía. Los costes serán siempre asumidos por los bienes de la imagen, recogidos por los frutos de las tierras ofrecidas por los fieles en agradecimiento por algún favor especial de la Virgen, según el concepto de cada cual sobre los favores concedidos. Bueno, no exactamente todo es así. Pero vamos a centrarnos un poco en como empezó a celebrarse la festividad de la Virgen de la Paz.
¿Como fue el principio de esta festividad? Pues de una formal normal tal como se empiezan muchas cosas en España. » Las particiones» de las herencias, -y en estas circunstancias-, pocos sería los casos en que muerto, el titular de la familia, todos estuviesen de acuerdo en como se había realizado el mismo. Ni el más rico ni el más pobre escapaban de esta maldición. Si el reparto era de dos sillas podía haber jaleo por que una fuesen mejor que la otra. Uno de nuestros primeros «poyetes» lo escribimos el 22 de octubra de 2016 y se llamaba «Vamos de particiones . El inventario de bienes«, en él hicimos un completo desarrollo de un testamento. El testamento o reparto, que fue causa primera de nuestra festividad fué, como consecuencia de la muerte del rey Fernando IV en el año 1312. Evidententemente, sin embargo, el reparto era muy simple, el mayor de los hijos del rey difunto era proclamado rey y teóricamente no había mas problemas, salvo que algún hermano o hermanastro se considerase con más derechos y entonces la partición se complicaba, porque la solución no era cual de las sillas era mejor, sino cual era el heredero con más derechos al reino. Solución: Guerra, entre los dos hermanos. En este caso Pedro I y su hermanastro Enrique de Trastámara comenzaron una guerra, que puede llamarse Guerra Civil de Castilla, que terminó el 14 de mayo de 1369, con la muerte de Pedro I en Montiel. Este trágico fin de guerra, colofón de los numerosas muertes que ocurrirían entonces, dió lugar a una Paz. Antes de que esta noticia llegase a Toledo, imaginamos que la noticia pararía en Villaharta ( Para los que mantengan dudas el mejor camino desde Montiel a Toledo, pasaba por Villarta y su puente romano sobre el Gigüela) Y aquí con este fin de la guerra empieza la fiesta más importante de Villarta: «LAS PACES» que a lo largo de los siglos, se mantuvo y ha dado lugar a nueva multitud de tradiciones, con el mismo fondo: La Virgen de la Paz y Villarta de San Juan. Como ya hemos indicado en numerosas ocasiones, aderezadas con suposiciones que pudieron ocurrir con motivo de todo ello, la gente de Villarta, vivió el final de la guerra muy de cerca; para ellos terminaron tiempos de privaciones, tiempos de expolios por parte de los ejercitos de los dos hermanos que se disputaban el trono de Castilla. Posiblemente, aún siendo de noche y noche de frio del mes de enero, saldrían de sus casas camino de la pequeña ermita donde estaba la antigua y sencilla imagen de una Virgen que por no tener no tenía ni nombre. Fueron llamando casa por casa para avisar a todos que ignorasen lo sucedido; incluso el viejo Prior, saldría de su cómodo aposento, – si a algo se le podía llamar comodidad en aquellos tiempos-, el santero o santera de la pequeña ermita, abriría la puerta y tras el prior entraría toda la gente. Impondría orden el prior y la gente comenzaría a cantar la antifona Salve Regina: «Salve Regina, Mater misericodiae, vita dulcedo, et spes nostra salve. Ad te clamamos, exules filii Hevea, ad te suspiramos, gementes et flentes, in hac lacrimarum valle. Ei, ergo, advocata nostra, illos tuosmisericordes oculos ad nos converte. Et jesum, benedictus fructum ventris tuis, nobis post hoc exilium ostende o clemens, o Pia, o dulcis Virgo María. La ermita no daba cabida, dada su pequeñez, a todos los que aquella noche habían acudido a la ermita. Algunos quedaron fuera junto algunos mocetes. Hacía frio y dudando de cuanto tiempo estarían allí recogieron alguna leña de los alrededores e hicieron una pequeña hoguera. Los chicos fueron los primeros en entrar en calor y los que iniciaron un pequeño alboroto: ¡ se ha hecho la paz!, ¡ha terminado la guerra! y daban vueltas y vueltas alrededor de la pequeña hoguera.
Hemos de indicar que las secuencias indicadas de reconocimiento de la festividad fuesen las del año 1369. En los archivos de la Catedral de Toledo se encuentra el siguiente documento:

Arzobispo Gomez creador de la festividad de Nª Sª de la Paz en el año 1369 (Fondo Historia Hispanica.Real Academia de la Historia )
«Padrón de la Hermandad y Cofradia de Corpus Christi e de Santa María de la Paz e de San Alifonso.- En el nombre de Dios, Amén.Porque según dice el apóstol todos habemos de estar ante la estrada de Jesucristo para recibir galardón de las obras que por los cuerpos hicieramos, quier sean buenos, quier sean malos… Por ende nos, los que aquí seremos nombrados, e a honra y servicio de la Virgen bienaventurada Sta. María la cual por su acostumbrada piedad e misericordia quiso honrar, guardar y defender esta ciudad de Toledo muchas veces de muchos peligros y especialemnte en en el tiempo que la tuvo cercada el muy alto y muy noble nuestro señor el Rey Enrique,… e porque la paz y la concordia son dos cosas que los hombres deben mucho desear… Ordenamos que esta fiesta, solemnidad, cofradía, hermandad llamen e sea llamada Sta. Maria de la Paz… Primeramente ordenamos Nos Don Gómez, Arzobispo de Toledo e el Cabildo de la Santa Madre Iglesia Catedral que esta fiesta se haga otro dia de San Alifonso, que es veinticuatro del mes de enero… [ lo extenso de este texto, supera las posibilidades de nuestro «poyete» y dirigimos al lector a dos publicaciones, una. la más importante al discurso de D. Eduardo Estella al discurso de ingreso en la Academia de Bellas Artes de Toledo del Sr. Rodríguez y Martínez Expósito, recogida en nuestra publicación NUESTRA SEÑORA DE LA PAZ, UNA ADVOCACIÓN VENERADA EN TODO EL MUNDO(1369-2009) POR JOSE MUÑOZ TORRES. Imprenta Provincial. Ciudad Real).
En el título de nuestro «poyete» de hoy marcábamos que esta festividad fue origen de la creación de tradiciones o costumbres que no solo no se han perdido sino que se han ido revitalizando y dando lugar a otra nuevas.

La Virgen de la Paz en procesión ( Fecha anterior a 1936)
Si por un lado se ha escrito mucho sobre las partes importantes de esta celebración, es conveniente dejar bien claro que hasta fecha muy avanzada del siglo XIX, la imagen y la festividad de la Virgen de la Paz ha sido fundamentalmente posible gracias a las donaciones de fieles que la tenía como especial devoción del pueblo y más adelante como patrona de la villa. A la pregunta 48 de las relaciones de Felipe II el Concejo de Villarta responde que «… que hay otra ermita fuera del pueblo que se dice Nuestra Señora de la Paz» y a la pregunta cincuenta y dos «.. y otros dos votos mas que es nuestra Señora de la Concepción y nuestra Señora de la Paz y ambas festividades se celebraban por la salud del pueblo cristiano». Con todo ello queremos indicar que la Virgen de la Paz no tenía ni sitio ni culto propio de la Parroquia, sino más bien un culto popular que se celebra en su ermita, más o menos próxima al pueblo. Teniendo en cuenta que las ermitas, no suelen ser lugares de culto permanente o al menos en las mismas no se celebran sacramentos o celebraciones litúrgicas de forma institucionalizada, las imágenes que en ella se veneran pasan, con el tiempo, a depender de una cofradía muy poco sujetas a normas o simplemente a un culto popular no muy del agrado de las jerarquías religiosas. Es por esta razón que en Villarta fuese llevada el día de su víspera en procesión hasta la iglesia titular. Hasta el año 1966, la Virgen de la Paz estuvo venerada en su ermita. Después de la Guerra de la Independencia se procedió a la reparación de la antigua ermita, que en la guerra civil fue expoliada, aunque haciendo las veces de parroquia hasta que la iglesia parroquial fue rehabilitada. En esa fecha, año principio de 1819, se procedió a la apertura al culto de la parroquia pasando la ermita a su estructura de ermita , aunque ya subordinada a la parroquia. La ermita se mantenía con las rentas que a nombre de la Virgen de la Paz se administraban bajo las orientaciones de un administrador, hasta el momento en que las tierras son desamortizada a mediados del siglo XIX lo cual hace que la escasez de medios que en un momento determinado la ermita tiene que ser cerrada al culto para su reparación y posterior culto. construyendo la nueva ermita que muchos de nosotros si hemos conocido, aunque por motivos de la guerra civil no puedo ser terminada, aunqne se pensaba ser inaugurada en el mes de mayo de 1936. Al final, el deseo de varios siglos de disponer de una iglesia mayor provocó el derribo de la antiquísima ermita para en su lugar y terrenos aledaños construir la actual iglesia que se convirtió en nueva parroquia con el nombre de San juan Bautista, aunque la Virgen de la Paz presidió desde entonces el retablo de la misma. En el título de este «poyete» hablábamos de que las paces en Villarta se han visto a lo largo de más de 650 años de historia, las fiestas de la Virgen de la Paz se han visto enriquecidas por tradiciones o celebraciones variadas que la propia evolución de los tiempos han ido formando parte de nuestra celebración. Todas ellas tienen lugar al tratarse de una advocación muy antigua que se origina en un poblado pequeño, como Villarta y en un ambiente de diferencia de población: judía, árabe y cristiana que lograron convivir con respeto. La antigüedad de la advocación nos lleva al hecho de existir una pequeña ermita con una antigua imagen que pasó a la historia con el simple nombre de «la Virgen». Como hemos visto los acontecimientos fueron sucediéndose hasta llegar al nombre de Virgen de la Paz, pero es curioso que la tradición y los tiempos hicieron que, entre nosotros, cuando hablamos de ella siempre hablamos de ¡la Virgen!. No se si esta será la forma de dirigirse a cada patrona en los diversos pueblos, pero aquí ha sido siempre la Virgen: voy a ver a la Virgen, la plaza de la Virgen, etc. Solo en momentos importantes y ante ajenos nos referimos a ella como la Virgen de la Paz. Hemos indicado, en este mismo escrito que, esta advocación era totalmente popular hasta tal punto de que la intervención de la Jerarquía eclesiástica era nula o simplemente utilizada ante visitas especiales.

Don José de Viera y Clavijo, escritor y arcediano de Fuerteventura
En una visita especial y además en viaje de paso hacía su tierra canaria pasó por Villarta el sacerdote canario José Viera y Clavijo, en el año 1774. En uno de sus libros, Viaje a la Mancha en el año de 1774, este sacerdote decía: «Día 11.. llegamos a Villaharta a las seis. Nos paseamos por el lugar y por una era en que araban (el autor querría decir traillaban, aunque esta palabra no le fuera muy conocida) media docena de borricas con otras tantas muchachas. Entramos en la ermita de Nuestra Señora de la Paz y razmos el rosario, quisiera o no quisiera la ermitaña, que había entrado a poner mecha a una lámpara. Es probable que no le pesó por lo que dirá don Batolomé. Es mala posada. La torre está en el Ayuntamiento. Dia 12. A las cinco de la mañana nos escapamos de Villaharta. El sol rojo en el oriente. Aire fresco con nubes. A dos leguas de camino está la venta de Quesada (de donde sale un camino hacia Herencia), tan digna de eterna memoria por el manteamiento de Sancho Panza, sin embargo de que la actual ventera ni siquiera había oído nombrar a don Quijote… [JOSÉ VIERA Y CLAVIJO. Viaje a la Mancha en el año 1774]. Sin embargo en los libros oficiales de la Parroquia como podía ser el libro de Colecturia por los testamentos de los fallecidos donde ordenaban sus donativos a su muerte. Normalmente se trataba de ofrecimiento de misas. Otro tipo de donativos que figuraban en los testamentos eran de objetos para adornos (Hay que señalar que los libros parroquiales tienen su inicio en el año 1613 y en esa fecha el pueblo de Villarta de San Juan había ido poblandose hacia el Sur quedando la ermita dentro de la villa. en el año 1679, debido a su fallecimiento, se hace público el testamento de la mujer de Antonio Huerta. En el mismo hace donación de los siguientes bienes: «…Un manto a la Virgen de la Paz, unas enaguas de damasco la cual tengo de seda con … de oro. Y asi mismo le mando una colgadura de tafetanes…incontinenti que se le haga un frontal de las dichas enaguas para el altar de la Virgen de la Paz y si faltase tela para su cumplimiento se compre y cumpla de mis bienes.» . En cualquier caso los bienes de la Virgen de la Paz se donaban a favor de la imagen de la Virgen de la Paz, razón por la cual la parroquia aceptaba la figura de un Mayordomo o Administrador de sus bienes. Las tierras de secano, siete fanegas y fanegas de tierra de primera calidad y cuarenta de tercera calidad con lo que se cumplía el cargo de cebar las lámparas todo el año, repasar la ermita, lucir su altar con adornos y otros gastos. El ayuntamiento, en esa época de 1752 cubre los gastos de predicador cuaresmal, cara para el monumento y tinieblas de Semana Santa, fiestas del Santísimo Sacramento, Santos lugares de Jerusalen y la fiesta de la Ascensión que se celebra en la ermita de la Virgen de la Vega. A pesar de ser la Virgen de la Paz especial devoción del pueblo no existen datos del Ayuntamiento donde figuren gastos para celebrar su festividad. En esa época es administrador y Mayordomo de los caudales de la Virgen de la Paz, Manuel Alonso Romero [Catastro del Marqués de la Ensenada del año 1752]. En cualquier caso las tradiciones que se van generando, desde entonces, sonde carácter popular, si bien algunas son exigencia de las autoridades eclesiásticas, entre las de carácter popular, son las de la hoguera en la plaza de la Ermita, uqe en su momento era formada por gavillas de sarmientos de las últimas podas de los viñedos y leña de las encinas, etc. Sin embargo el Ayuntamiento, si colabora en los gastos, aunque bien cierto es que el importe de la «puja» pasaba al propio ayuntamiento hasta el día 12 de de 1944, fecha en la que la Hermandad solicita al ayuntamiento se le ceda el importe de la puja, con los cuales dicha Hermandad se haría cargo de los gastos del novenario, predicador, funciones religiosas, capilla, etc. corriendo el Ayuntamiento con los gastos como hoguera, fuegos artificales y la mitad del coste de la Banda de música para cuya elección debía ser con acuerdo de la Hermandad y del Ayuntamiento. Poco a poco se van incorporando a la festividad nuevas actividades, especialmente la iniciativa tomada en el Kiosko de Abelardo en 1972 o 1973, en que un grupo de villarteros entre ellos Abelardo Martinez, José Antonio Rincón y Alfonso Isla tuvieron la idea de disparar los cohetes de forma conjunta, poniendo como meta el disparar de una vez dos mil docenas, que se lograron disparar el año 1977, esta idea se comenzó a llamara Operación 2000 y ya forma parte importantes de las Paces, concretamente de la procesión. Por su parte, a través de la Biblioteca Municipal inicia el Concurso de carteles para el programa de las fiestas en el año 1985, sin interrupción (exceptuando el año 2021.) Es evidente que las Paces son una fiesta viva, de tal forma que nuevos grupos comienzan proyectos vinculados con las Paces.
Cartel de la II Edición de Jornadas Medievales por el Grupo de Teatro el Telón de Aquiles.

Grupo de Teatro Telón de Aquiles 4º Certamen de Jornadas Medievales 2025.

Es por ello que señalemos el proyecto del Grupo de Tatro «El Telón de Aquiles», liderado por Cristofer, que desde hace cuatro años ya casi al final del verano se esfuerzan en recrear el origen de nuestras fiestas de forma teatralizada. Este año se ha celebrado el 4º festival con un recorrido por la Villarta medieval. Este año se comenzó con un pregón escrito por Misi que mueve y promueve muchas de las actividades culturales a través de la Biblioteca Municipal. Decía as: ¡ Bien hallados honorables habiantes de esta noble villa de la Orden de San Juan, Villaharta fue su nombre; y bienvenidos artistas, artesanos, mercaderes, visitantes, labriegos! ¡Bienvenidos todos!. Desde este momento y en este histórico lugar comenzamos la cuarta edición de las Jornadas Medievales; déjense trasladar a esa época remota, tiempo de reyes, caballeros, damas, monjes, pregrinos, de grandes feudos y muchas jerarquías. Anticipada clemencia pido a vuestras mercedes, si esta humilde plebeya, encargada del pregón de estas jornadas, no está a la altura de tal encomienda, pues difícil es, con el paso de los siglos discernir lo acontecido en esa época donde sólo las grandes batallas, conflictos o cruzadas, se han perpetuado en los libros de historia, y no siendo yo docta en historia, ni en la leyenda, a lo ya dicho por mis predecesores, el licenciado en historia Félix Úbeda o nuestro historiador local Pepe Muñoz. Más cierto es que hubo un hecho en esta pequeña villa que el Grupo Telón de Aquiles, nos teatralizará mañana; un hecho que hizo que nuestros antepasados iniciaran un encuentro, o una pequeña celebración o fiesta. ¿Que movió a aquellos humildes hombres, mujeres y niños a ir a la pequeña ermita y compartir leña y calor hoguera? ¿Que movió los corazones de aquellos medievos, seguramente faltos de pan y hartos de miseria? ¿Sería la ansiada paz, en aquellos tiempos convulsos de cruzadas y grandes conflictos? ¿ o el agradecimiento a sus plegarias, a la pequeña imagen de la Virgen de la Paz? Bien es sabida la superstición de la época y el gran poder de la Santa Iglesia; más líbreme Dios de meterme con esta, no fuere que terminare en la hoguera. 0 tal vez fue la necesidad de descanso, algarabía, música o fiesta? Cualquier motivo sería bueno para unir, reir, compartir viandas y hablar de lo que aconteciere. No sé, peo estoy segura de que hubo o hay algo mas, pero algo se me escapa y no llego a comprender, les aseguro que me encantaría viajar en el tiempo, con billete de vuelta, claro y conseguir la información que hoy me falta, pues entiendo la fiesta de aquella primera noche tras ese mensaje de paz, lleno de esperanzas. Mas díganme vuestras mercedes ¿Como llega a tradición este acontecimiento?, ¿cómo se transmite de generación en generación durante tantos siglos esa primera fiesta, para que perdure hasta nuestros días, a pesar de los avatares de la historia?. Y mas, si pensamos que ya, poco tienen aquellos aquellos motivos con nuestros motivos, sus fiestas con nuestras fiestas, sus vidas con nuestras vidas… Y sin embargo, aquí estamos, algo perdura y nos une. Tal vez cada uno tengáis una idea o una respuesta, pero… déjenme soñar esta noche, e imaginar que hay algo por encima de las muchas diferencias del ayer y del hoy, algo que nos sigue uniendo, déjenme vuestras mercedes imaginar y creer en el espíritu de «las paces» un espíritu que mantiene vivo el calor de la hoguera, el olor de la pólvora y se instala, sin permiso, en el corazón de cada villartero. No imaginaron nuestros antepasados que aquel origen se concierte en historia, nuestra historia, nuestras «Paces», un legado que estamos obligados a cuidar y a mantener en su esencia, a pesar de los muchos cambios. Por todo esto y para terminar permítanme agradecer y felicitar al Grupo Telón de Aquiles, por la organización de estas jornadas medievales y sobre todo por la teatralización del origen de las Paces, así como a las demás asociaciones colaboradores, patrocinadoras e instituciones que lo hacen posible. Y ahora nobles y pacientes asistentes, participen las viandas preparadas para esta noca noche, no se pierdan los enseres y artilugios de los mercaderes y artesanos y asistan y participen en los demas eventos. Y sobre todo, como propuse al inicio: dejad que la magia y la fantasia os invadan en estas jornadas y os transporten a la historia, ¡A nuestra historia! [MISI GARCIA. Pregón a la IV Edición de las Jornadas Medievales. Las Paces. Origen y leyenda, 2025. Asociación Teatral El Telón de Aquiles] .
Algo extenso va siendo este «poyete» pero es que este año se ha cumplido el 656 aniversario de la creación por el Arzobispo de Toledo de la Fiesta de Ntra. Sra. de la Paz. Es cierto que no fue una fiesta exclusiva para Villarta de San Juan, fue una fiesta creada para todos los pueblos del Arzobispado de Toledo que se ha mantenido en muchos de ellos. Pero lo que si es cierto es que «cada uno cuenta la historia tal y como les va». Y no habrá nadie que pueda llegar a contar las fiestas, «las Paces», que en Villarta han celebrado sus habitantes, por eso se puede contar tanto de ellas, por eso, cada uno de sus habitantes pudo, puede y podrás contar sus «Paces». Por eso esas primeras Paces que pasaron en un momento, ante una ermita pequeña mientras los pocos vecinos de ese pueblo, que entonces le decían Villaharta, lloraba, reían, daban vivas y esperaban que quizás por ese camino que pasaba junto a la ermita, regresase el marido o el hijo que fue reclutado por los ejercitos en guerra. Unos volvieron, otros murieron sin saber nadie donde,… pero su recuerdo hizo que esa fiesta anónima que entonces empezaba, se convirtiera en paces de ilusión, de alegría, de recuerdo, de llanto, de lamento, de nostalgia, … Durante nuestras paces, creo que no ha existido ningún villartero que no haya vertido alguna lágrima, cada una con un origen distinto, vertidas en lugares distintos. Y quiero recordar esas Paces de todos vividas fuera de nuestras casas, de nuestro pueblo,.. iba decir lejos de Ella, de esa Virgen sencilla, pero eso no es posible, porque todos, por muy lejos que hayan estado, han llevado a su Virgen con ella, en su corazón:
Hoguera del día de la Vispera de la Fiesta de Nª Sª de la Paz, en la plaza de la Ermita.
Dia de la Virgen de la Paz, salida de la Virgen a iniciar la procesión. Plaza de la Ermita.

Procesión por la antigua calle de Correos, actual calle de las Peñas.

La Virgen ante la operación 2000, en el mirador de la Iglesia vieja de Santa María la Mayor.
Para mayor conocimiento de esta historia disponemos de las siguientes publicaciones: PACES EN EL RECUERDO 50 años de Programas de festejos publicado en el año 1994 con motivo de la declaración de «LAS PACES» como fiestas de interés turístico Regional. UNA HISTORIA, UN PUEBLO: VILLARTA DE SAN JUAN. Págs. 169 a 196. publicada en 2002; NUESTRA SEÑORA DE LA PAZ, Una advocación venerada en todo el mundo. publicada en 2010, y sobre todo esa poesías sencillas escritas desde dentro del alma y en las que tanto se diecen… Ayer leyendo un periodico en una de sus páginas venía la relación de todos los muertos en Valencia, hace un año. Y vi de pronto su nombre: Francisco Rincón Carranza y en ese instante le recordé con su mono de la peña la Tradición. A buen seguro que en los últimos minutos de vida, pasaron toda su familia por su imaginación, mientras intentaba, salir del horror y del desastre; no pudo salir pero estoy seguro que, al final, vio una mano que le agarró y que le llevo con Ella: Su Virgen de la Paz.
JOSE MUÑOZ TORRES, CRONISTA OFICIAL.