A poco que escribas sobre Villarta de San Juan ( Villaharta de San Juan) te encuentras con el puente y el rio Gigüela, por José Muñoz Torres.

Ciertamente el enunciado de nuestro «poyete» de hoy, no es por decir algo fuerte sino por intentar hacer patente muchas de las realidades de nuestro pueblo: el río Gigüela ( la invención del nombre de Cigüela me gustaría que me la explicase alguien pues no lo veo nada claro) y los numerosos puentes que a lo largo de su historia ha habido y existen, aunque uno de ello -del que si sabemos quienes fueron sus autores- se conserven solo sus cimientos y parte de la estructuras de sus arcos ( la calzada que continuaba siguiendo recta desde el puente hacía Puerto Lápice, se mantuvo hasta el momento en que las necesidades, por la construcción de la autovía del sur, hizo imposible su mantenimiento. Lo que quería decir con el título es que, quizás nuestra obsesión con la historia del puente viejo nos lleva a dejar el fondo del texto que hemos encontrado para profundizar sobre los datos del puente viejo que últimamente habían o son relativamente manipulados para escribir otra historia del puente romano o como intenten llamar al puente sobre el Gigüela en Villarta de San Juan. Así que vamos a ir profundizando sobre otras historias del rio Gigüela y del puente sobre el citado río.

La búsqueda de datos por internet facilita el acceso a muchos datos sobre los que se investiga pero puede causar mas sorpresas de las que nos gustaría. Y este es un buen ejemplo. Hace ya algún tiempo las obras del puente y calzadas y calzadas que se estaban construyendo en la carretera general de Andalucía. Automáticamente salta el siguiente resultado: «José Agustín de Larramendi. Informe sobre la necesidad de desaguar las lagunas de la Mancha, en beneficio de la pública salud y de la agricultura y sobre la influencia que pueden tener las zanjas que con este objeto se abran, para los canales más interesantes a todas las provincias meridionales de España y Madrid. Editado en Madrid en el año 1858.».

En la primera página de este informe, el autor ( el citado Larramendi) decía: En Agosto de 1805 fui de orden del Inspector general de Caminos a Villaharta para examinar la calzada y puente que se están construyendo junto a aquella villa, en la carretera general de Andalucía, y reconocer la naturaleza y circunstancias locales, con la idea de reducir al menor coste posible la ejecución de dicha obra.«[JOSE AGUSTÍN DE LARRAMENDI. Obra citada. Pág. 6].

A veces se tienen las ideas tan claras que olvidamos leer todo lo demás que pueda decir el autor que estamos estudiando. La verdad es que Larramendi dice claramente que fue de orden del inspector general de Caminos para examinar la calzada y puente que se están construyendo junto a aquella villa, en la carretera general de Andalucía y simplemente este dato tan sencillo servía para demostrar la inexactitud de lo escrito por Antonio Ponz, autor tan reconocido por algunos autores actuales, entre ellos el que más ha escrito sobre el puente de Villarta, Luis Benitez de Lugo y no viene a ratificar que Antonio Ponz, escribía de memoria, sacando conclusiones de lo que debía ser y no de lo que entonces era el puente:

(Pág.29) 55 Villarta, según allí me dixeron, no pasa de doscientos vecinos: antes de llegar hay que atravesar el río, o reiachuelo Giguela, antiguamente peligroso en las estaciones de invierno; pero con motivo del nuevo camino se le ha construido un largo puente de un lado a otro de aquella pradera, que se inundaba en dichas estaciones. Ha quedado demasiado angosto, de modo que solo puede pasar por él un carro, y ni aún dexa lugar para una caballería: verdad es que se descubren las gentes de un lado a otro del puente, y pueden esperarse. [ANTONIO PONZ. Viage de España. Tomo XVI. Trata de Andalucia. Madrid, 1791].

Efectivamente tanto Antonio Ponz, como los que han interpretado alguna de sus obras y así sacar argumentos suficientes para anular las versiones antiguas y algunas de ahora del Puente romano de Villarta de San Juan, hablan del nuevo camino o carretera de Andalucía y hablan del puente que se ha construido ¡en el año 1791! cuando la verdad es que ese puente cuyas obras estaban realizándose en 1806 bajo la dirección de Francisco Stoppani, del cual sólo hemos encontrado los datos de su defunción en el Registro de la Parroquia de Villarta de San Juan:

En la villa de Villarta a quince de junio de mil ochocientos y seis se enterró en el Campo Santo de esta Parroquial en la tercera sepultura del tramo quince a Don Francisco Stoppani, marido que fue de Dª María Antonia Mir, residente en esta villa. Recibio los santos sacramentos de la Penitencia, Viático y Extrema Unción; fue ayudante de la Inspección Gral. de Caminos del Reino, natural del de Italia y de Moronito obispado de Como hijo de Don Lorenzo y de Dª Maria Antonia Bianqui; su edad de quarenta y dos años y para que conste lo firmé= La viudad de naturaleza de Barcelona = Fr. Don Blas Olmedilla. [ARCHIVO DIOCESANO DE CIUDAD REAL. Parroquia de San Juan Bautista de Villarta de San Juan. Libro 2º de defunciones. Folio 209 vto.]

A la muerte de Stoppani fue nombrado director de las obras Juan Subercase Krets, graduado como ingeniero de caminos de la tercera promoción «siendo nombrado como ayudante tercero de la Inspección de Caminos y destinado a la Carretera de Andalucia, en la que quedó al cuidado del tramo comprendido entre Puerto Lápice y la Venta de Cárdenas, con residencia en Villarta de San Juan. Allí se ocupó de la construcción de un puente sobre el río Guadiana (En realidad se trata del río Gigüela, al que se le suponía ya integrado por el Gigüela, el Záncara y el canal viejo del Guadiana), obra que quedó inconclusa por la invasión francesa de 1808 [MANUEL LUCENA GIRALDO. Diccionario Biográfico de la Real Academia de la Historia]

Situación del puente de 1806 tal como quedó cuando se paralizaron las obras en 1808 (Fuente: Archivo Personal)

Posteriormente, ya después de la Guerra de la Independencia, se continuó hablando de su continuación hasta que en el periodo de 1923-1928, dentro del programa de se construyó en puente de la N-IV que con algunas reformas no fundamentales sigue utilizándose.

En cualquier caso el ver documentada mi opinión sobre el puente llamado de los malecones como el puente en el que intervinieron Larramendi, Stoppani y Subercase, no me dejó ver la idea fundamental del informe de Larramendi que en realidad era mucho más importante de lo que podría parecer en un momento, aunque la obra expuesta en él no llegase a realizarse.

Portada del Informe de José Agustín de Larramendi

Es muy posible que el verdadero motivo de la presencia de Larramendi en Villarta de San Juan, no fuese solo la de examinar la calzada y el puente que se estaban construyendo, sino la de ver la posibilidad de construir un canal hacia el Mediterráneo. Dice, Larramendi al inicio de su informe:

«Luego que llegué eché la vista en el parage en que debía construirse el puente, y reparando la grande estensión de terreno que ocupaban las aguas, el poco movimiento que tenían y la inmensidad de eneas, espadañas y broza que obstruían su libre curso, empecé a meditar sobre si había algún medio de recogerlas a una madre reducida e inalterable por las grandes ventajas que resultarían para la fundación del puente de esta previa operación. Con esta mira reconocí la vega hacia arriba y hacia abajo en algunas leguas de distancia, tomé varios informes o las noticias que pude de los naturales sobre el origen, incremento y desagüe o salida de todas las aguas, y combinando lo que me dijeron con lo que yo había visto y observado se presentaron a mi imaginación una porción de cosas que cada una de ellas me parecía debía ocupar mi atención esclusivamente» [LARRAMENDI, JOSE AGUSTÍN DE, Obra citada. Pág6].

Y aquí encontramos un primer momento de la idea repetitiva desde hacía tiempo y proseguida hasta pasada la primera mitad del siglo XX, de reconvertir una inmensidad de terrenos, los más preciosos de toda la Mancha en terrenos utilizables agrícolamente y eliminar esas «lagunas pestíferas que asolan a los infelices habitantes de sus inmediaciones» . Larramendi, eso parece deducirse de su informe, buscaba la posibilidad que al mismo tiempo que se facilitaba la construcción del puente, se dejase asi «enjutos y en estado de cultivo los terrenos, a lo menos en toda la linea en que se abriese la zanja de desagüe». Evidentemente estamos hablando de tiempos en los que las ideas saltaban prácticamente sin pensar o con motivos de alguna petición de un superior, aunque el objetivo no estuviese bien definido. En el caso al que nos estamos refiriendo, es Agustín de Betancourt y Molina, siendo Inspector General de Caminos de España el que dispone la visita a Larramendi a Villarta. El objetivo no aparecía bien definido, pues se trataba de definir claramente el lugar donde se iba a construir el puente y al mismo tiempo el entorno. Como veíamos antes el objetivo de Larramendi fue modificándose poco a poco al tiempo que iba conociendo el terreno, aunque fueron dos los objetivos que se marcó; primero el desecamiento de los terrenos de lo que después sería conocido, aunque no muy difundido, como las Tablas de Villarta-Arenas y el otro objetivo fue la construcción de lo que después sería conocido como el Canal de la Mancha (Esta idea fue explicada como un futuro canal. El propio Larramendi en el informe al que estamos refiriéndonos:

«Desde este momento me entusiasme de tal modo, que mi descubrimiento me parecía un objeto de la mas alta importancia: comparaba este gran proyecto de la comunicación del Océano con el Mediteráneo con otros de la misma especie de que tanto se ha hablado y escrito en España, y creía que ninguno reunía tantas y tan grandes ventajas, ya por la incomparable mayor facilidad y menos coste de su construcción, ya por la naturaleza, situación y estensión de las provincias que atravesaba, y ya por la relación que podría tener con la capital de la Monarquía, con uno de los Reales sitios de S.M (Aranjuez) y con todas las provincias meridionales de España…. tenía los mas vehementes deseos de ver por mi mismo las dificultades que habría que vencer para unir el Guadiana con el Júcar por medio del Záncara, y por qué puntos podría salir un ramal para comunicar este canal con el Tajo y después con Aranjuez y Madrid, y otro para buscar el Gudalquivir. Hubiera intentado desde luego verificar estos reconocimientos; pero como mi comisión se limitaba entonces solo al puente, quise volver primero a Madrid para consultar mis pensamientos con la dirección general…» [LARRAMENDI, JOSE AGUSTIN DE. Obra citada] .

En un primer momento de sus recorridos por nuestra vega, Larramendi, buscó la compañía y los consejos de gente de Villarta de San Juan:

«Los prácticos del pais me decían que deshaciendo una presa de molino (casi con toda seguridad se referiría al Molino de Angulo en las proximidades de Arenas) que había una legua más abajo de Villaharta, y ensanchando el paso en los puentes de Arenas y Villarrubia, que mas bien son malecones o presas que puentes, se conseguiría el deseado curso de las aguas, y por consiguiente el desecamiento de los terrenos… Reconocí estos puntos, y aunque efectivamente veía que por el medio insinuado se lograría en parte lo que se deseaba, me persuadí de que la cosa quedaría imperfecta, que para hacer algo de provecho era indispensable romper y desembarazar los obstáculos desde el punto en que el Guadiana tiene bastante corriente; y formar una zanja capaz de recibir sucesivamente todas las aguas que se acumulasen en la vega, sin que se desbordasen y causasen mas inundaciones. Considerando las indispensables dimensiones en su profundidad y anchura y el desnivel insensible de la vega, se me ocurrió que semejante zanja venía a ser un verdadero canal de navegación o si se quiere un río navegable. [LARRAMENDI, JOSE AGUSTIN DE. Obra citada] .

El informe de José Agustín Larramendi no pasó de ser una simple idea a tener en cuenta en aquellos momentos en que la Obras Públicas habían experimentado un gran auge en cuanto a realización de canales y sobre todo con el proyecto de Bernardo Ward( fallecido en 1776), economista y político al servicio del Rey Fernando VI

Proyecto Económico en que se proponen varias providencias, dirigidas a promover los intereses de España,… por BERNARDO WARD. Imprenta de Joachim Ibarra. Madrid 1732

Segundo Tramo Carretera General de Andalucia, de Madridejos a Manzanares. (Plano no definitivo. Fue modificado ya que el tramo entre el Puerto Lápice y Villarta cruzaba el arroyo Valdehierro por dos lugares con lo que haber que realizar dos puentes. Se aprecia que el río Gigüela presentaba al este de Villarta una zona seca que era denominada La Isla y se accedía a ella por un camino que en la actualidad es la calle de la Isla.

Obra de apertura de una zanja para desecamiento del rio Gigüela en la época de los setenta u ochenta del siglo pasado. (Archivo Personal).

Es evidente que el proyecto de Canal de la Mancha que se dirigiría hacia el Mediterráneo no llegó a construirse. El conocimiento del río en aquella época no era lo suficientemente profundo para conocer la existencias de numerosas emanaciones del acuífero a través de numerosos «baos» por tanto en el verano había una gran parte de la vega que era aprovechada para el cultivo («los bajeros») de estas «pozas» ya secas y cegadas: Todavía queda alguien que nos puede hablar «largo y tendido» de su río….

Tenía mala fama el río, «los vapores fétidos » que emanaba en algunos lugares en el verano y que decían que provocaban las tercianas…. En aquellos tiempos en que se estaba construyendo el puente que no se terminó pero que habría que hacer el esfuerzo por conservarlo. ¡ Que bastantes cosas nos vamos dejando hasta que se olvidan y desparecen..! En cualquier caso si alguien quiere saber algo mas de las famosas «tercianas» podéis buscar en internet:

«Josémuñoz.villarta. En invierno las tercianas hacen doblar las campanas..»

https//Jose Muñoz.Villaharta.blog. En invierno las tercianas hacen doblar las camapanas» 11de noviembre de 2017.

JOSE MUÑOZ TORRES. CRONISTA OFICIAL


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