Libros en los que «no se dice nada de Villarta de San Juan» por José Muñoz Torres.

Cualquiera que lea el título de esta entrada no dudo que pensará, con razón, que he perdido la cabeza porque parece deducirse del mismo que Villarta de San Juan debería aparecer en la mayoría de los libros escritos pero, evidentemente, lo que el título quiere poner en claro es el hecho de que algunas cosas referidas a Villarta de San Juan si deberían figurar en algún libro. Uno de los grupos de mis «poyetes», lleva el título genérico de «Libros en los que algo se dice de Villarta de San Juan» lo cual quiere decir que nuestra historia, aunque sea a grandes trazos, también figura en libros. Lo sorprendente es, que en algunos libros sin saber los motivos, se olvida deliberadamente el nombre de nuestro pueblo sin saber cual es el motivo, y de ello hemos hablado en muchas ocasiones, pero es que no podemos olvidar que las cosas reales se dicen como son o se callan. Nuestro pueblo, lo repetiré a poco que tenga ocasión, ha sido sobre todo desde el siglo pasado, «ese pueblo que está entre Puerto Lápice y Manzanares» y esta verdad es innegable aunque las familias de ambos pueblos han compartido parentescos e historias comunes. El problema es cuando a nivel científico se habla de estos pueblos y de pronto nos encontramos con comentarios, como el hecho por algún geógrafo, que hablando del río Gigüela dice, rotundamente, que «este río está cerca de Puerto Lápice», y claro está que al decir esto no se dice ninguna mentira pues es una obviedad el hecho de que 10 kilómetros de distancia es una cercanía pero si queremos ubicar dicho río, más claramente, habría que decir de él que el Gigüela es un río que pasa por Villarta de San Juan. En las Relaciones de Felipe II, se decía lo siguiente: «Al veintidos capítulo dixeron que el río que pasa por junto a dicho lugar se llama Xiguela que esta un tiro de ballesta de del dicho pueblo y que está del pueblo el dicho río a la parte del cierzo y no es caudaloso, que no corre ni en invierno»[CARMELO VIÑAS Y RAMÓN PAZ. Relaciones de los pueblos de España ordenadas por Felipe II. Ciudad Real.] Y mirando el significado tiro de ballesta, se dice que es una «medida de longitud indeterminada, superior a un tiro de piedra y equivalente a una distancia media que oscila entre los 50 y los 250 metros». [Diccionario de la Lengua Española. R. Academia Española] y esta es la distancia a la que en la actualidad se encuentra el río Gigüela de las primeras edificaciones de Villarta de San Juan. Desde luego el río Gigüela no ha tenido mucha suerte con el nombre por el que se le está siendo conocido, en la actualidad, pero esta es otra historia.

Por otro lado los pueblos pequeños que no disponen de algún monumento importante o algún personaje nacido en él, tienen mucha dificultad para conseguir que su verdadera historia se mantenga. Lo que ya no puede explicarse mejor es que cómo teniendo un monumento importante como el puente viejo, incluso un personaje histórico que hemos tenido que rescatarlo de la historia que le tocó vivir (como natural de Villaharta de la provincia de Cordoba, siendo natural de Villaharta de la Orden de San Juan. Me refiero a Don Cristobal Mesía Bocanegra). A este respecto, referido al citado Cristobal Mesia Bocanegra, decíamos:

«En la actualidad el nombre de Villarta se .aplica en España a varias poblaciones: Villarta de San Juan (Ciudad Real, 3061 hab.), Villarta (Cuenca, 935 hab.), Villarta de los Montes ( Badajoz, 592 hab.) y Villarta-Quintana (La Rioja, 144 hab.); a ellas ha y que añadir la población de Villaharta (Córdoba, 743 hab.) única de las primitivas Villaharta que conserva la antigua denominación. Esta denominación la ostentaron al mismo tiempo las actuales villas de: Villarta de San Juan, Villarta de los Montes y la citada Villaharta.La escasa importancia de estas poblaciones desde el punto de vista económico, social o histórico ha hecho que no se le haya prestado atención por parte de historiadores o documentalistas para proceder a la identificación correcta de la documentación que en los diversos archivos hacen referencia a la denominación Villaharta.»[JOSÉ MUÑOZ TORRES.Don Cristobal Mesia Bocanegra, un hidalgo de Villarta de San Juan e ilustre militar en la convulsa España del siglo XVII. Ediciones C&G. Biblioteca Oretania,2012].

Pero el tema que traemos hoy a nuestro «poyete» es un libro en el que se debía hablar de Villarta de San Juan (Villaharta) pero que no se habla. El título es ZACARIAS GONZALEZ VELAZQUEZ (1763-1834) y es fruto tal y como se dice en la presentación del mismo «del trabajo realizado durante años por Doña Bertha Nuñez, que se presentó en su día como Memoria de Tesis Doctoral, aunque esta tesis Doctoral fue completado y revisado para presentar la actual edición. En resumen, pues no es otra nuestra intención, se trata de una completa historia del pintor Zacarias González Velázquez, en el cual no se habla de Villarta aunque si se habla de nuestro pueblo vecino de Herencia, al ser este gran pintor autor de la Inmaculada Concepción, en 1819 y que en la actualidad preside el altar mayor de la Iglesia parroquial de Herencia (Ciudad Real), realizado en el año 1819, siendo Prior de la Orden de San Juan de Jerusalen el Infante don Carlos María Isidro de Borbón, posteriormente a la muerte de Fernando VII pretendiente a la corona española que había heredado Isabel II y dando con ello inicio a las Guerras Carlistas. El encargo de este cuadro fue realizado por el Arquitecto Sebastian de Azcuaga que en aquellos momentos dirigía los trabajos de remodelación de la Iglesia parroquial de Herencia, en su condición de Director de Obras de las Encomiendas de los Infantes y del Gran Priorato de San Juan al cubrir la vacante ocasionada por la muerte de Don Juan de Villanueva. Leyendo este libro con el detenimiento necesario para encontrar el por qué de ciertas cosas, vemos al final que para nada aparece Villarta de San Juan, mejor dicho para nada aparece referencia alguna a los tres cuadros de Narciso González Velázquez que se citan en los expedientes recogidos en AGP recogidos en nuestros «poyetes» sobre la reconstrucción de la Iglesia Parroquial de Villarta de San Juan y otros cuadros anteriores [Villartadesanjuanhistoriaymemoria. wordpress.Los cuadros perdidos de la Iglesia de Villarta.21 de junio de 2017], concretamente «un cuadro grande del Santo Cristo, del Azebedo, otro de Josef Beraton con una imagen de San Juan para un pendón procesional, ambos aparentemente perdidos con motivo de la Guerra de la Independencia (este último valorada su compra en trescientos reales de vellón ): «… pague Vmd por cuenta del Gran Prior de San Juan trescientos reales de vellón [aproximadamente 1.900 € actuales] a Don Josef Beraton, por una pintura de San Juan y una cruz de Malta que ha puesto en un estandarte para la Iglesia Parroquial de Villaharta..» [ARCHIVO GENERAL DE PALACIO.IDG. Secretaria. Legajo 293].

Va a ser el secretario del Gran Prior, Don Antonio María Izquierdo el que se pone en contacto con el Arzobispo Cardenal de Toledo a quien en oficio de 14 de agosto de 1818 le dice:«Eminentisimo y Excelentisimo Señor: La villa de Villarta, perteneciente al Gran Priorato de San Juan ha sido una de las que mas han experimentado las calamidades de la guerra. Su localidad, en medio de la carretera para los cuatro reinos de Andalucía le atrajo la desdicha de ser invadida un sin número de veces por las tropas francesas y la valerosa resistencia que hizo el vecindario el año de 1809 a una porción de aquellas, muy superior en número, coadyudo, principalmente, a que las catástrofes fuesen mas terribles y las invasiones mas frecuentes; de suerte que abandonado el pueblo a la ferocidad del enemigo , se vio desamparado y casi desierto, arruinadas las fortunas de sus habitantes, robados sus intereses, saqueadas e incendiadas sus casas, juntamente con la iglesia parroquial y hecho un sitio de desolación; siendo una buena prueba de la verdad de estos hechos, verdaderamente heróicos, la de que habiendo sido elevados a noticias del soberano en el año 1814, le merecieron su Real aprecio y consideración y supo premiarlas por su Real Orden de 28 de julio del mismo año dirigida a la justicia y Ayuntamiento en que mandó la reedificación de la Iglesia por los participes en los diezmos [entre ellos el propio Arzobispo de Toledo] y concedió a la villa el honroso y significativo titulo de Leal, liberandola de contribuciones por diez años para que con este auxilio se restablecies con mas facilidad  la población. [ARCHIVO GENERAL DE PALACIO. IDG. Secretaría. Legajo 294]

En uno de los informes realizados por el arquitecto Azcuaga, arquitecto encargado de las obras del Gran Priorato, y hablando este de la pintura que debe dársele a la iglesia dice» El tabernáculo sera imitado a mármoles del mejor gusto, siendo dorados los capiteles, vasa, molduras, ojas, clavos romanos y interior del sagrario. Los dos altares coraterales serán tambien imitados a mármoles con sus molduras doradas. El púlpito con su columna tornavoz y varanda sera tambien imitado a mármoles..» Y continua diciendo  que «.. por el importe de las tres pinturas de San Juan, San Francisco de Asis y San Carlos Borromeo para los tres altares egecutados por Don Zacarías Velazquez, pintor de Cámara de S.M. hechura y dorado de sus marcos, 11.000 reales de vellón [aproximadamente 70.000 € actuales]. Si teníamos duda del hecho concreto de que estos tres cuadros fuesen finalmente realizados dejan de tener fundamento a pesar de que la propia autora de esta tesis, Bertha Nuñez diga lo siguiente: «estoy convencida de que muchas obras de su mano todavia permanecen ocultas para los especialistas, conservadas en el seno de las familias que las herederan , y que cuanto más datos se difundan sobre el artista mas oportunidades habrá de identificarlas, lo que pude comprobar gracias a una experiencia gratificante, a medida que avanzaba la investigación y por haber identificado a varios personajes en magníficos retratos familiares , publiqué algunos artículos en los que también me referí a dos lienzos religiosos inéditos, el Jesús crucificado de la Academia y la bellisima Inmaculada Concepción de la Parroquia de Herencia, en Ciudad Real..«[ BERTHA NUÑEZ, Obra citada].

En el año 1819, fecha en que se terminaron la obras de reconstrucción llevadas a efecto por el arquitecto Sebastian de Azcuaga, se abrió de nuevo al culto la Parroquia de San Juan Bautista de Villarta de San Juan que había sido instalada provisionalmente en la Ermita de Nuestra Señora de la Paz, patrona de Villarta de San Juan, con este motivo tuvo lugar el traslado del Santísimo desde la citada Ermita a la sede paroquial con ese motivo al final de la citada traslación tuvo lugar el SERMÓN EUCHARISTICO, que en el día 20 de febrero de el año 1819 Dixo el R.P. Fr. Juan Antonio Corleon, misionero Apostolico de la Sagrada Congregación Propaganda fide, y Comendador del Real Combento de Mercenarios descalzos en la villa de Herencia con motivo de la solemne traslación y colocación del SSmo. Sacramento en el Templo Parroquial de la villa de Villarta, Priorato de San Juan, reedificado, hermoseado y adornado, por la religiosísima Piedad del Serenisimo Señor Infante Dn Carlos Maria de Borbon Gran Prior de la Sagrada y Militar Orden de San Juan de Jerusalen. [AGP. IDG. Secretaría . Legajo 294. Sermón Eucaristico ]

Inicio del Sermón Eucarístico [Fuente: Archivo Citado]

En la terminación del Sermón Eucaristico el R.P. Fr. Juan Antonio Corleon, decía:

Pero vecinos de Villarta ¿y no tendre para vosotros una bendición que daros? Si: El Dios de la Paz que desde oi habita corporalmente en este templo habite también por su gracia en vuestras casas, y en vuestros corazones. La bendición del eterno Padre se derrame sobre todos vosotros, sobre mi, y sobre quantos han tenido parte en esta obra. La bendición santa que ayer hizo vajarel fuego del cielo sobre este templo material, abrase y purifique el templo de vuestros corazones. Arded como ardía el corazón de un franco de Asis, que embriagado con aquel divino manjar se arrebataba por los aires; arded como ardía el corazón de un Carlos Borromeo, que no hallaba La bendición santa que ayer hizo vajar el fuego del cielo sobre este templo material, abrase y purifique el templo de vuestros corazones. Divino Precursor  que desde esa elevación donde presides nos señalas al cordero de Dios que quita los pecados del mundo, francisco de Asis, Carlos Borromeo que vais a ser los centinelas perpetuos del lecho del mejor Salomon, interced con el para que asegure a este pueblo las eternas y temporales bendiciones, y alexe de el para siempre las amenazas. Divino Precursos,[19] Juan Bautista, vos que soi titular, el Protector de esta informe imagen o figura de Jerusalen, sedlo mas eficazmente para introducirnos en aquella santa, en aquella nueva, en aquella eterna y feliz que esta preparada para los justos , que es la Gloria. Amem. O.S.C.S.R.C. Fray Juan Antonio Corleon.[Fuente: AGP. IDG Secretaría Leg. 294]

Parte final del Sermón Eucarístico [Fuente: AGP. IDG. Secretaria. Leg. 294]

Publicado este Libro en el año 2000 es de aquellos en los que no aparece Villarta, aunque en este caso no porque hubiese duda acerca de que la autora pasase de nuestro pueblo sino porque de la existencia de los cuadros de Zacarías González Velázquez no se tenía conocimiento alguno a pesar de la coincidencia en la elección por parte del arquitecto Sebastian de Azcuaga del pintor que habría que hacerlo para las dos parroquias, tan cercanas y dentro del Gran Priorato de San Juan: La Inmaculada Concepción en la Parroquia de Herencia y los de San Juan Bautista, San Francisco de Asis y San Carlos Borromeo para la Parroquia de San Juan Bautista, de Villarta de San Juan. El motivo de que fuesen estos santos los elegidos pueden tener una posible explicación. El de San Juan Bautista por el motivo de ser el títular de la Parroquia de Villarta, el de San Carlos Borromeo, quizás por dar pruebas de afecto y agrado hacia el Gran Prior de San Juan, el Serenísimo Infante d. Carlos María Isidro de Borbón y finalmente el de San Francisco de Asís, que sería elegido directamente por el pintor, por ser un santo de referencia en los cuadros religiosos de Zacarías González Velázquez.

Finalmente desconocemos si estos cuadros de la parroquia de Villarta de San Juan, fueron destruidos durante el inicio de la Guerra Civil. Dice un historiador que de los 98 municipios con que contaba la provincia de Ciudad Real en los años 30, se carece de información sobre las acciones destructoras e iconoclastas en cuatro de ellos, de lo que cabría deducir que no se registraron, pero tal extremo no se puede afirmar con rotundidad. Esos pueblos fueron Albaladejo, Arroba de los Montes, Fuente el Fresno y Villarta de San Juan. Pero hablar de esta cuestión lleva, en primer lugar , a la necesidad de averiguar si los cuadros que estamos estudiando permanecían en la Iglesia Parroquial de Villarta en el mes de julio de 1936 y, en cualquier caso, no hemos encontrado un inventario de bienes de la Parroquia. Solo sabemos, con certeza que el Archivo Parroquial permaneció intacto, según declaración del Cura Párroco encargado de la parroquia de Villarta de San Juan quien dice en su declaración: «Yo el infraescrito Cura encargado de esta parroquia Informo: que este registro parroquial sufrió poco daño durante la dominación marxista. Dios guarde muchos años a V. Rogelio García= Al Sr. Juez de Paz de Villarta de San Juan [CAUSA GENERAL. VILLARTA DE SAN JUAN. Archivos Estatales. Ministerio de Cultura]. Por otro lado en contestación al Sr. Fiscal Superior de la Causa General de Ciudad Real, sobre datos solicitados referidos al Tesoro Artístico y Cultura Roja, el Alcalde de Villarta de San Juan, D. Vidal Molina, dice: «Contestando a su comunicación de fecha de 14 de los corrientes , participo a V.S. que en esta localidad por no existir patrimonio Artístico, las turbas durante la dominación marxista no destruyeron nada con ello relacionado. Únicamente destruyeron la imagen de la Patrona de la localidad y por lo tanto no se pudo recuperar. Lo que traslado a V.S. para su conocimiento y efectos. Dios guarde a V.S. muchos años. Villarta de San Juan, 26 de febrero de 1942. = El alcalde, Vidal Molina. ( Sellado con el sello municipal y una estampilla correspondiente al registro municipal donde se registra la salida del citado escrito con el número 173 y fecha 20 de febrero de 1942) [ AHN. Pieza undécima de Ciudad Real. Tesoro artístico y cultura roja. ES.28079.AHN//FC-CAUSA_GENERAL, 1033.Exp.4] En cualquier caso en el Expediente por localidades de de la CAUSA GENERAL. VILLARTA DE SAN JUAN, se recogen en el Estado 3 se recogen dos denuncias. En la primera de ella «se denuncia la destrucción por el fuego de una imagen de San Pedro» y en otra denuncia se dice: «Una imagen que no se menciona en la denuncia fue colocada junto al surtidor de la gasolina junto al domicilio del denunciante a cuya imagen fue incendiada con sarmientos sacados del corral del que denuncia» (las dos denuncias se refieren a la misma imagen, aunque por aquellas fechas no hay indicación que confirme la existencia de esta imagen). Creemos que van surgiendo nuevos datos sobre lo que pasó en Villarta en aquellos días en los que tantos, los de un lado como los de otro, se cegaron pensando en que así se arreglarían todas las cosas. Me hubiera gustado que este libro que cito fuese uno en los que se dice algo de Villarta de San Juan, pero el tema es tan concreto que es muy dificil introducir algo que hablando de un pintor pueda salir a relucir nuestro pueblo. Pero tambien es cierto que el acceso a la información está mas abierto y que cada vez es mas fácil investigar y podremos saber algo más. Y es casi seguro que será así, a pesar de que hablemos de la historia de un pueblo que se atraganta a muchos historiadores. Seguir la historia de estos tres cuadros nos ha sido fácil, al menos, hasta el momento en que se instalan en la iglesia reinagurada el 20 de febrero de 1819. ( En ese mismo año se coloca el cuadro de la Inmaculada Concepción en la Iglesia de Herencia ) y hasta aquí con certeza podemos seguir hablando. Pero queda mucho por descubrir. Lo que si parece cierto es que en el año 1942, tres años después de terminar la guerra, el cura que había en Villarta de San Juan, no emite opinión sobre lo que vivió y vio en Villarta, porque durante toda la guerra permaneció en él, sabedores todo el mundo de que estaba allí… Por las noches calurosas salía a tomar el fresco. Me contaba gente de aquellos momentos que cuando estaban «tomando el fresco» en la puerta de la calle, pasaron en una ocasión unos forasteros que iban diciendo «pues me han dicho que el cura sigue viviendo aquí» y al pobre Don Rogelio un color se le iba y otro le venía… pero aguantó allí y después de la guerra siguió siendo el párroco de Villarta de San Juan. Pues bien ese humilde cura, cuando se le pide información sobre lo qué pasó en Villarta de San Juan, se limita a decir «que el registro parroquial sufrió pocos daños». Es cierto que tampoco el ayuntamiento, ni ningún otro vecino, dijeron poco más que la destrucción de la imagen de la Virgen de la Paz y otro vecino indica la destrucción de una imagen de San Pedro. Seguiremos con el tema conforme vayamos teniendo información escrito sobre el tema que algo irá apareciendo. De momento nos ha llegado un nuevo libro en el que si se habla, al menos un poco, del Villarta de San Juan de hace 88 años. Su auto, Juan Francisco Prado Sánchez-Cambronero nos puede dar una señal de por donde seguir para saber de aquellos cuadros de Zacarías González Velazquez que en aquellas épocas turbulentas de 1936 desaparecieron de la Iglesia de Villarta de San Juan, esperando que alguien los rescató y quizás guarden silencio. El autor conoce un cuadro de este pintor que preside el altar mayor de la Iglesia Parroquial y de la misma época son los tres de los que en este poyete estamos hablando.

José Muñoz Torres, Cronista Oficial


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