«Donde dije digo, digo Diego». por José Muñoz Torres.

¿Quien no conoce este dicho? Gente mayor o expertos es seguro que la conocen pero gente de menor edad estas palabras no las han oído nunca, al menos la explicación del por qué se dicen. Esta locución, «donde dije digo, digo Diego«, se utilizaba para rectificar algo que hemos dicho o para desdecirse. A veces, la persona que habla, por muchas razones, se arrepiente de lo que ha dicho y lo corrige, dando por terminada la conversación negando lo anterior.También puede utilizarse para anunciar que se ha cambiado de opinión. Es importante destacar que su uso tiene una connotación negativa: la persona que rectifica su discurso no admite abiertamente su error o cambio de opinión… Bueno, todas estas expresiones, tales como la que encabeza nuestro poyete u otras con significados muy parecidos: andarse por las ramas, por un oído me entra y por otro me sale, irse por los cerros de Úbeda, andarse con remilgos o con melindres, rectificar es de sabios, para tí la «perra gorda», etc. son utilizadas todos los días en las tertulias, entre los políticos, no con palabras pero si con esa intención pero si con silencios y continuando a lo suyo y sino analicemos cualquiera de los repetitivos discursos de muchos políticos, las reacciones de muchos periodistas y otros muchos tertulianos o entrevistados y veremos que, si no en lo que quieren decir, en las formas de decirlo no se andan con remilgos o con melindres; mientras, -eso si- están deseando que termine la sesión, la entrevista o lo que sea para despacharse a gusto con los amigos de turno y entonces explicar claramente lo que querían decir. Un político «aficionado», -era mucho más que político-, José María Labordeta, no pudo aguantar más, en una de sus intervenciones en el Congreso de los diputados, y soltó, con honradez, pero con justicia, aquello de «Váyanse a la mierda». Pero es que todo esto viene a cuento de cómo se comportan, a veces, algunos historiadores que tienen como fin algo más que enseñarnos la historia o explicárnosla por escrito. Es evidente que no tienen posibilidad muchas veces para decirnos «Diego» donde hace tiempo que habían escrito «dijo«. En ese momento, el que escribe, tiene que rectificar totalmente la historia, sin tapujos, para ser creídos ya que si no lo hacen, hemos de pensar que cuando dijo otra cosa era por interés y ahora el interés que tiene es otro y debe cambiar.

En la historia de Villarta [Villaharta] de San Juan, sólo tenemos un caso para poder hablar de él y de los que de él escriben: El puente romano o «puente viejo» sobre el río Gigüela (Cigüela), Záncara o Guadiana que de todas esas formas ha sido llamado. Y lo más curioso es que nunca hubiésemos pensado que tanto hablarían de él, aunque muchas veces ha habido más interés personal que histórico. Este es un tema que hemos tratado en muchas ocasiones y que parece como si el famoso «Donde dije digo, digo Diego» es aplicable aunque sea a trancas y barrancas pues sobre todo en el caso de algunos historiadores no sabremos nunca cuando decían digo o cuando decía Diego.

Gráfico de Villarta de San Juan (Aguirre fecit) en 1769 (La silueta del puente de entonces y el de ahora no parfecen ser muy distintas.

En el programa de «Paces» del año 2001[Toda la información que aparecen en los programas de «Paces» están redactados con fecha de diciembre del año anterior], se publicó un inusualmente largo escrito sobre el puente de Villarta de San Juan (Ciudad Real): «Informe sobre el estado de las nuevas investigaciones sobre el puente «romano» sobre el río Gigüela en Villarta de San Juan» (Diciembre de 2000). Decía, inusualmente largo, porque ocupaba once páginas del programa de festejos. No era mi intención decir en aquellos momentos, la última palabra sobre el puente pero si aclarar muchas de las que se habían estado diciendo con la esperanza que todo lo que se dijera después fuera para ir complementando todo lo que sabíamos. Pero parece como si siempre hubiese que rectificar algo para sustituir algo que se dijo y que parecía falso. De todas formas, a pesar de todas las rectificaciones y desconozco el motivo de ellas, a estas alturas, hay que darle las gracias a Luis Benítez de Lugo por dar a conocer nuestro puente aunque sea diciendo «digo donde debería decir Diego«. De todas formas hay que destacar que han tenido algunos historiadores para escribir sobre la historia de nuestro puente una gran imaginación para ir sorteando muchas de sus afirmaciones sin que esas continuamente desmentidas les haya mermado prestigio profesional como estudiosos de la viaria y puentes romanos. Gonzalo Arias, el gran mantenedor y conservador de la revista El Miliario Extravagante, fallecido en el 2008, dejó en uno de los números de la antedicha revista la siguiente entradilla: «Un puente engañoso. En alguna ocasión he visto citado como romano el puente de Villarta de San Juan (Ciudad Real) sobre el Gigüela, y confieso que yo tenía mis dudas. Estas se desvanecieron al leer el párrafo siguiente de Antonio Ponz (Viage de España, 1791, tomo XVI, 1, 55): Villarta, según me dixeron, no pasa de doscientos vecinos; antes de llegar hay que atravesar el río, o riachuelo Giguela, antiguamente peligroso en las estaciones del invierno; pero con motivo del nuevo camino se le ha construido un largo puente de un lado a otro de aquella pradera, que se inundaba en dichas estaciones. Ha quedado demasiado angosto, de modo que solo puede pasar por él un carro, y ni aún dexa lugar para una caballeria : verdad es que se descubren las gentes de un lado a otro del puente y pueden esperarse. (Esta entradilla figura la lado de un dibujo de nuestro puente indicando que es un dibujo sobre foto de G.A. Junio 1980). No parece muy creible que un experto como Gonzalo Arias y gran conocedor de la viaria hispánica, solo por el hecho de leer un párrafo de un gran divulgador, como fué Antonio Ponz, hiciera a Gonzalo Arias cambiar de opinión y quizás se dejase «vender la moto», por otro experto, más joven y con gran inquietudes, sobre todo en un zona donde el estudio de los itinerarios romanos y sus vias de comunidades y localidades, estaba despegando. De hecho son muchas las publicaciones de Luis Benitez de Lugo en el Miliario Extravagante y la mayoría de ellas teniendo como fondo de todas ellas el puente sobre el río Gigüela en Villarta de San Juan. Haciendo un breve recorrido por las obras de este autor sobre el puente de Villarta de San Juan vemos publicado o entregado al Ayuntamiento de Villarta de San Juan un trabajo titulado «Informe arqueológico previo a la restauración del Puente Romano de Villarta de San Juan», de fecha octubre de 2000. En el punto 2 del citado informe que el autor titula «La Historia del puente viejo de Villarta de San Juan» ( a pesar de que todas las páginas van encabezadas como Informe arqueológico. Puente romano de Villarta de San Juan), dice: «Cerca de Villarta, o incluso debajo mismo de la ciudad actual, ha de encontrarse la todavia ilocalizada mansión romana de Murum, situada por el Itinerario Antoninio entre Laminio y Consabro en la Via Item a Laminio Toletum. Este enclave tambien es citado por el Anónimo de Ravena con el nombre de Moroin. (…) La localización exacta de ese asentamiento es aún, ante la falta de estudios especificos, objeto de debate. La antigua via romana discurría por algún punto de esta zona, encontrándose con el obstáculo de un importante curso fluvial que había que cruzar. La existencia de un puente romano en el entorno es, por tanto, algo que puede darse como seguro…[LUIS BENITEZ DE LUGO Informe citado. pág. 2]

Puente romano de Talamanca ( Fuente: el Fotonazo)

Puente romano de Villarta de San Juan, tras la última obras (Archivo personal)

Coincidimos con Luis Benitez de Lugo en que desgraciadamente, no contamos con fuentes escritas que nos hablen de dicho puente en época romana, por la que la Arqueología constituye el único medio para abordar esa cuestión.» (Ciertamente los constructores romanos no tuvieron la precaución de dejar alguna señal en la obras menos importantes de que había sido construido en el año de ….) .[Informe citado. Pág. 3]. En este sentido, a lo largo de las siguientes páginas hace un recorrido con citas de autores en que a partir del año 1343 aparece un puente en Villaharta, Villa Harta, Villaarta y Villarta de San Juan (Para no hacer mas enrevesado nuestro «poyete», a partir de este momento, salvo imperativo de que la información imponga cualquiera de los otros nombre que citamos, optaremos por el de Villarta de San Juan). Pero antes hemos de señalar, -y no es algo corriente en informes de este tipo-, se hace referencia a G. Arias (uno de los investigadores con más trayectoria y que mejor conoce las infraestructuras viarias en la Hispania romana, en afirmación de otro autor), que ha expresado sus dudas acerca de la romanidad del puente y si cita al «famoso» Inocente Hervás y Buendía que en su localmente famoso Diccionario de la Provincia de Ciudad Real y- poniendo completa la frase-, dice hablando de Villarta. «Da a su puente sobre el Jigüela origen romano. Creemos esta disquisición más ingeniosa que sólida; el intento de hallar la razón y origen de nuestros pueblos toca en lo imposible, porque siendo sus nombres completamente arbitrarios, cuantas teorias se planteen, resultarán siempre ideales y en más de una ocasión absurdas». Hervás y Buendía nos dice al principio de su referencia sobre Villarta lo siguiente: Bastra, según el Sr. Fernández Guerra, del obispado de Mentesa y limita al Sur del de Ergávica en la Hitación de Wamba. Principió otra vez a repoblarse este antiguo pueblo romano en el siglo XIV ( El subrayado es mio) pero despojándose de su nombre primitivo y tomando el de Villaharta y Villarta.[INOCENTE HERVÁS Y BUENDIA. Diccionario Histórico, Geográfico, Biográfico y Bibliográfico de la Provincia de Ciudad Real].

Hervás y Buendía se apoya para decir lo anterior en el Diccionario Geográfico-Histórico de la España Antigua, de Miguel Cortés y López, quien dice: Es indicio indubitable de que la calzada, desde Laminio a Consuegra, iba por Villarta, el puente Romano que hoy mismo se pasa en esta villa sobre el Guadiana. El río Gigüela ha sido llamado aparte de su nombre árabe, como Jigüela, Záncara y Guadiana y ahora también como Cigüela. De este último no sabemos el por qué. Sin embargo la cita de Cortés y López es mas larga y quizás más clara pues asigna todo su escrito a hablar de la mansión de Murus. Dice: MURUS. En el camino que detalla el itinerario romano desde Laminio a Toledo, la primera mansión puesta en acusativo regido de la preposición tácita Ad, es Murum (Se cita en el itinerario de la via 30 como Ad Murum), cuyo caso recto debe ser Murus, nombre latino, que significa la pared exterior de una ciudad, que la aprieta, la ciñe, y la coarta a cierto y determinado terreno fuera del cual no tiene defensa ni refugio…. y termina diciendo » pues tanto los antiguos españoles como los cartagineses y romanos procuraron edificar puentes sobre los ríos caudalosos, por donde iban los caminos, para el más expedito tránsito de las tropas. Entre esta villa y la venta de Quesada hay un despoblado en que se conservan indicios de población que sería algún pago o aldea de la ciudad de Murus» [ MIGUEL CORTÉS Y LÓPEZ. Diccionario Geográfico-Histórico de la España Antigua]

Las primeras referencia escritas que se utilizan para hablar de nuestro puente nos hablan del año 1343 lo que quiere decir es que en ese año existía el puente de Villarta de San Juan y puesto que estas obras no se producirían por generación espontánea habría que decir que el puente debía existir con fecha anterior… Pero esa es misión difícil de averiguar y siempre habrá autores que de una forma u otra intentarán hablar y afirmar que el puente es romano o que no lo es. A veces las Historias o sus consecuencias empiezan cuando menos te lo esperas. Hacia prácticamente un año que , concretamente el 30 de noviembre de 1983 se aprobó un Real Decreto por el cual se declaraba Monumento Histórico-Artístico de carácter nacional al puente sobre el río Gigüela, pues un año después, concretamente en el mes de noviembre la Revista Mancha (nº 84. págs 74-75) publicaba un artículo de Jose Luis Loarce, con el título de «El Puente de Villarta (Siglo XVI), Monumento Nacional, sumergido en una cloaca». La precipitación del autor citando a Hernan González, como autor del mismo y publicando un grabado del puente con la indicación «Proyecto del arquitecto toledano Hernán González de Lara para el puente de Villarta. Año 1572. En nuestro programa de 2002 ( escrito, por tanto en diciembre de 2001. Era alcalde Julio Isla ) en el que decía: «…El que esta obra fuese atribuida al arquitecto del Renacimiento, Hernán González, forzó de alguna forma la presencia de profesores de la Universidad de Castilla-La Mancha, que, sobre el terreno, querían apreciar en nuestro puente tendencias arquitectónicas del Renacimiento, mas en concreto de Vandelvira o de algún discípulo suyo, todo ello basándose en trabajos de F. Marías, Verardo García Rey y otros autores como Blazquez Mateos.

Son el mismo puente pero uno cuando anduvo en apuros y otro, ya, vestido «de domingo»

Fotos del puente romano de Villarta de San Juan, antes de la última reconstrucción. Los postes de la linea telefónica tuvieron «buen asiento» en el puente

» Y lo mismo que decimos de presuntos caminos romanos, vale para » presuntos puentes romanos» como sucedió en el muy noble lugar de Villarta de San Juan en Ciudad Real, donde un muy noble puente de época moderna, muy bien estudiado por el arqueólogo Luis Benitez de Lugo, le ha valido al «sufrido arqueólogo» la damnatio memoriae (es una expresión latina que venia a definir como una condena al olvido a una persona determiada) no sabemos si local, provincial o regional por haber tenido la desfachatez de negar a la misma concejala de cultura la ‘romanidad del puente’, que por supuesto tiene un hermoso folleto en la Oficina Municipal titulado ‘Puente Romano de Villarta’, asi como un no pequeño cartel con el logotipo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en el que se informa de la inversión realizada para el arreglo del ‘Puente Romano’. Afortunadamente el mejor investigador de puentes romanos de España, el ingeniero Manuel Durán, no solo no lo ha recogido entre los 36 puentes fetén sino que en su reciente intervención en el Congrego de Ciudad Real lo fechó en época moderna. Por supuesto el puente es espléndido y merece una visita… aunque sea moderno» [NUEVO MILIARIO Nº 3 Año 2006. Pág. 107. Aparece firmado por ‘Don Quixote y Sancho’ y añade una breve nota en la que dice Los ‘Hernández y Fernández’ de la fraternidad detectivesca miliaria, a la que usted pueda enviar cualquier queja…] (No parece este método, la provocación pura y dura, el mejor camino para emprender una discusión sobre un tema histórico o artístico. Por cierto si es simplemente por usar el humor malo para ofender no creo que fuese conocido por muchas personas de nuestro entorno. Lo mas desagradable es que una revista, de su prestigio, -al menos hubo un tiempo en que lo tuvo-, se preste a ese juego. El poner esos calificativos tan rotundos a un investigador como D. Manuel Duran («el mejor investigador de puentes romanos en España») me parece una pasada aunque por otro lado estos personajes de Nuevo Miliario dicen que no lo ha recogido entre los 36 mejores. Me gustaría saber cual es el puesto. Finalmente no creo que un sencillo concejal de un sencillo pueblo tenga poder suficiente como para condenar a nadie al olvido y además, se supone, que con efectividad).

la identificación de muchos puentes antiguos como romanos entraña serias dificultades que impiden dar con rotundidad la onomástica de romano a algunos de ellos. Nos parece posible que en los territorios de la antigua Hispania aparezcan más puentes romanos, quizá de tamaño pequeño o medio, pues el tamaño de la red viaria romana era grande así como densa la red fluvial sobre todo de algunas zonas del oeste y norte peninsular. De momento sólo treinta y seis puentes (36) tienen, según nuestra opinión, confirmada su romanidad, por lo que para incrementar este número habrá que estudiar los puentes conservados analizando con rigor sus fábricas, realizando nuevos estudios estilísticos de la construcción romana, campañas arqueológicas en las propias obras y en su entorno, así como estudios históricos y territoriales de la red viaria romana, con criterios más amplios que afortunadamente ya comienzan a realizarse en algunas vías de Hispania, donde los trazados ingenieriles, cartográficos y topográficos deben tener un amplio peso a la hora de restituir los ejes viarios antiguos. Solamente así se podrán superar las limitaciones que actualmente se tiene para identificar los puentes romanos y no digamos para datarlos en una tramo temporal más concreto.[ MANUEL DURAN. Identificación de puentes romanos. Traianus, 2002]

El poner en duda las afirmaciones de otros historiadores y arqueólogos sin mas razones que la de no estar de acuerdo con sus conclusiones no parecen razonamientos lógicos para un estudios pero ya hemos visto, como algunos por muy lejos que esté la lumbre, son capaces de llevar las sardinas a ellas. ( Casi con toda seguridad se le habrán puesto malas antes de asarlas… pero allá cada cual). El caso es que en una de las varias publicaciones sobre nuestro puente, aunque en el fondo no varían mucho unas de otras. El caso es que en el número 77 de El Miliario Extravagante, de junio de 2001, saca a relucir la corta referencia que Antonio Ponz hace de nuestro puente en su obra de «Viaje por España» y que citábamos al principio citado por Gonzalo Arias. Si este daba una breve razón personalísima para creer que el puente no era romano («… siempre había tenido mis dudas sobre ello pero la lectura de ese párrafo le hizo que se desvaneciese», decía simplemente Gonzalo Arias). Pues bien, para Luis Benitez de Lugo, estas pocas palabras, han significado el ver las cosas totalmente claras. Dice a este respecto: «Este documento es importante por varios motivos. En primer lugar, habla de «un largo puente» levantado poco antes de 1791, con motivo de la construcción del nuevo trazado del Camino Real de Andalucia. Si el puente del que habla Ponz es el que ahora estudiamos, podemos concluir que fue edificado en el siglo XVIII. No obstante , no podemos pasar por alto un dato ya comentado: veintidos años antes de la visita de Ponz, Domingo AGUIRRE, había dibujado el puente tal y como lo vemos hoy. En opinión de algunos autores, la solución a esta cuestión se encuentra en Los Malecones. Los Malecones son las ruinas de la obra inconclusa correspondiente al proyecto de una gran infraestructura pública situada al este del puente viejo de Villarta de San Juan ejecutada en el siglo XVIII. Ponz habría visto visto estas obras a su comienzo y las habría dado, erróneamente, como finalizadas cuando escribió su obra Viage por España. Según esta hipótesis PONZ habría hablado del puente sin haberlo visto. ( a pie de página indica Vid. MUÑOZ, J. 2001. Programa de Paces del año 2001).» [LUIS BENITEZ DE LUGO. Datos sobre el engañoso puente de Villarta de San Juan (Ciudad Real). El Miliario Extravagante nº 77, junio de 2001. Pgs. 2 a 6] .

Y termino porque la imaginación de Luis Benitez de Lugo en este tema sobre el puente de Villarta de San Juan es interminable. Lo que PONZ vio fueron obras habituales de arreglos en el puente comenzadas en el año 1752 y que así figuran en el Catastro del Marqués de la Ensenada:

«En ejecución y cumplimiento de lo mandado en el auto de esta otra parte, yo Juan Manuel Guzman, escribano de número en todos los reinos y Señorios, público del número de esta villa de Consuegra por nombramiento de S.A.R. el Serenisimo Señor Infante D. Felipe, mi señor y de la Orden pra la obra y reparos de los puentes grande y chico extramuros de la Villa de Villaharta. Certifico y doy fe que a nueve de febrero del año pasado de mil setecientos cincuenta y uno, los Señores del Real Consejo de Castilla se libró provisión a D. Alfonso Aguilar, Alcalde Mayor que a la sazón era de este partido por la que se le mandó sacar al pregón por término de quince días primeros siguientes así en esta Villa como en los demas pueblos que tuviese por conveniente las obras y reparos del puente grande extramuros de dicha villa sobre el rio Guadiana y el chico inmediato del bao. Por reconocimiento, declaración y tasa hecha de uno y de otro por Juan de Arenas Abad, maestro de obras admitiendo en este término, las posturas, mejoras y bajas que se hiciesen y que si la misma forma sacase al pregón por el propio tiempo los pastos de la dehesa y sitio que llaman de La Peñuela en la forma que había expuesto en su informe, remitiendo al Consejo los autos que hiciciese para cada aprobación y habiendolo ejecutado de carta …. por mano del Exmª Marqués de Lara, de la Cámara de Castilla, de los que resulto ciertas condiciones y posturas y en los gastos por diez años con la de haber de aprontar veinte y dos mil reales el día del remate y no habiendo suficiente cantidad para el todo de la obra se hacía preciso que dicha dehesa se arrendase y cerrase por más tiempo que el de diez años. Con otras cosas: y en su consecuencia por dichos Señores a los veinte y ocho de junio del año pasado/ y por anterior D. Joseph Antonio de Zarza, escribano de Cámara/ de mil setecientos cincuenta y uno se mandó librar provisión para que dicho Alcalde Mayor por el término de treinta días volviese a sacar el pregón en esta villa y en otros ocho pueblos más próximos y de mayor población, las obras y reparos de dichos dos puentes y los pastos de la dehesa, haciendo saber por vereda la subasta de unos y otros a todos los pueblos Comuneros , con orden a las Justicias de que en cada uno fijasen edicto para que llegase a noticia de sus habitantes, cuya subasta por lo respectivo a los puentes se hiciese…. el pie de la planta. Condiciones y tasación hecha por el dicho Arenas, con admisión de pujas y mejoras rematasen dichas obras en el mejor postor con las solemnes prevenidas por día y fianzas regulares dando cuenta dando cuenta al Consejo para su aprobación y en cuanto a la subasta de pastos lo ejecutase por aquel y los dos años siguientes y después de dos en dos sin la calidad de anticipación alguna y con la expresión de que no se habia de dar derecho de tanteo sino es a Comuneros respecto de los extraños del suelo del común y que de este arbitrio se había de…. para todo el tiempo y años que fuesen necesarios a cubrir el importe de los reparos de dichos puentes sobre cuyo presupuesto respecto de los que se exigia el que estos se ejecutasen con la mayor prontitud, se concedía facultad a dicho juez para que buscase de Censo la cantidad en que se rematasen y la que considerase para los gastos que fueran indispensables con réditos que no excediesen de los cuales se había de ir pagando del producto anual de dicho arbitrio y su residuo/ después de pagar a la villa de Villaharta cien ducados que en cada un año se perciba por el agostadero de dicha dehesa para sus urgencias/ se hubiese de depositar con toda seguridad para la redención de dicho Censo de cuyas diligencias que practicase a este fin y del remate de pastos que hiciese con el mayor postor tambien diese cuenta al Consejo para su aprobación solicitando en todo la mayor brevedad, ahorro y economía en los gastos cuya fecha de autos fue a los veinticinco de febrero del año pasado de mil setecientos cincuenta y uno y para su ejecución se libro se libró Provisión en primero de febrero con inserción de las posturas hechas así en los pastos como en las obra y en su consecuencia por D. Francisco de Soto en quien se subdelegó por dicho Aguilar de orden del referido Ilmo. Señor Marqués de Lara. Se practicaron cuantas diligencias se prevenían así en cuanto a los remates de obras y pastos como de la imposición de sesenta y seis mil reales que se tomaron a Censo redimible e importaba la liquidación que se hizo cuyas dehesas y sus pastos a los que de abril se remató en D. Juan Alfonso de Figueroa , vecino de la Villa de Herencia el tiempo y el espacio de tres años que cumplirán el día del Señor San Miguel del año que viene de mil setecientos y tres, el primero en cantidad de cuatro mil reales y cada un año de los dos siguientes en seis mil ; cuyas diligencias originales se remitieron a dicho Real Consejo por mano de dicho Ilmo. Sr. Marqués de Lara para su aprobación que se ejecutó según y en la forma que resulta del testimonio de dicha aprobación . Dado por Andrés de Vera López, escribano de Su Majestad, vecino de Madrid ante quien parece que se otorgó la escritura de imposición que para en los autos de dicha obra de los puentes: Como todo lo relacionado lo más extensamente consta y parece de los referidos autos de obras y reparos y testimonios puestos en ellos a que me remito que por ahora quedan en mi poder y oficio y para que conste donde convenga y obre los efectos que haya lugar doy el presente que signo y firmo en la villa de Consuegra y mayo diez de mil setecientos cincuenta y dos años. = Juan Manuel Guzman [CATASTRO DEL MARQUES DE LA ENSENADA. Archivo Provincial de Ciudad Real. Legajo 766].

Así que ese puente del que habla PONZ que no pudo ver por mucho que digan algunos, creyendo «a pies juntillas» lo que dijo el «Abate» ( que así era conocido), ¡¡»…pero con motivo del nuevo camino se le ha construido un largo puente de un lado a otro de aquella pradera»!! porque no habían empezado las obras. Lo que si vería sería la obra de reparación que se había comenzado en el año 1751 o 1752, tal y como consta en la certificación que hemos incorporado del auto que figura en el Catastro del Marqués de la Ensenada. Lo que quiso ver Antonio Ponz fue el puente romano o puente viejo sobre el río Guadiana, Gigüela o Záncara que por los tres nombres fue conocido y que ya en el año 1769 había dibujado para su libro «El Gran Priorato de San Juan de Jerusalen, en Consuegra y que ya en varios «poyetes» hemos incorporado.

Es cierto que por esas fechas de finales del siglo XVIII se había decidido ya la construcción del nuevo camino Real de Andalucia pero ese tema no pudo llegar a conocerlo Ponz. En un anterior «poyete» sobre el puente de Villarta, incluíamos el siguiente texto de Jose Agustín de Larramendi: «En agosto de 1806 fui de orden del Inspector General de Caminos a Villaharta para examinar la calzada y puente que se están construyendo junto a aquella villa, en la carretera general de Andalucía y reconocer la naturaleza y circunstancias locales, con la idea de reducir al menor coste posible de dicha obra.» Este «poyete» fue publicado el 13 de febrero de 2020 y tras la cita que hemos transcrito decíamos «(la lectura de este proyecto de Larramendi, deja en evidencia la falsedad de algunas noticias aceptadas como verdaderas, en parte debido a la fama del autor Antonio Ponz. Cuando Larramendi, emprende este viaje “En Agosto de 1805 fui de orden del Inspector general de Caminos a Villaharta para examinar la calzada y puente que se están construyendo junto a aquella villa, en la carretera general de Andalucia, y reconocer la naturaleza y circunstancias locales, con la idea de reducir al menor coste posible la ejecución de dicha obra(…)Los prácticos del país me decían que deshaciendo una presa de molino que había una legua mas debajo de Villaharta, y ensanchando el paso en los puentes de Arenas y Villarrubia, que más bien son malecones o presas que puentes, se conseguiría el deseado curso de las aguas, y por consiguiente el desecamiento de los terrenos… [JOSE AGUSTÍN DE LARRAMENDI. Informe sobre la necesidad de desaguar las lagunas de la Mancha, en beneficio de la pública salud y de la agricultura. Imprenta de D. José C. de la Peña, c/ Atocha, 10 Madrid, 1858].

Así se quedó el puente de Subercase y ahí sigue tal y como lo dejaron ( Archivo personal)

Cuando Larramendi, emprende este viaje, hacía dos meses que había fallecido Francisaco Stoppani, ayudante de 3ª de la Inspección General de Caminos, con residencia en Villarta de San Juan y anteriormente en Manzanares, que estaba al frente de la parte de carretera que le correspondía hasta el 15 de junio de 1806, fecha en que falleció. Tras la muerte de Stoppani, no hay constancia de que su vacante fuese cubierta inmediatamente, hasta que en 1807, es nombrado Don Juan Subercase para dirigir las obras. «Subercase, discípulo predilecto de Betancourt, fue propuesto, al salir de la Escuela de Caminos en 1807, para dirigir una de la sobras mas importantes en vias de ejecución en aquellos momentos: el puente y la calzada de Villarta en la Carretera de Andalucia; pero no le fue dado demostrar sus relevantes condciones como ingeniero, porque hubo de abandonar aquellos trabajos apenas comenzados, al sobrevenir la invasión de los ejércitos franceses. [CARLOS DE ORDUÑA.- Memorias de la Escuela de Caminos III nº 2389 de 15 de septiembre de 1923] En cualquier caso este no fue el primer destino de Juan Subercase ya que se encontraba en su condición de ayudante 3º en Villafranca del Bierzo con un sueldo de 12.000 reales, según recoge la Revista de Obras Públicas nº 3436.

Trabajos topográficos. Provincia de Ciudad Real. Región de Alcázar de San Juan. Término Municipal de Villarta de San Juan. En él en diversos colores se aprecian todas las variaciones topográficas hasta 1965, por el Instituto Geográfico y Estadísitico. En negrita, se observa el camino viejo de Puerto Lápice, desde el cual ( a la altura de la casa de litri) arranca en linea recta hasta la población de Villarta el Camino del Puente Nuevo. Se aprecia, igualmente, en negrita, el puente viejo o romano y de punta a punta del mismo, en rojo se señaliza el trazado de la nueva carretera realizado ( el diseño) en 1923 por  el topógrafo Luis Fernández.

Fotografía aéreas del vuelo americano de 1956. De izquierda a derecha: Puente de la N-IV, puente romano y resto del puente sin terminar de Subercase. De este último ha desaparecido la calzada de tierra, tras las obras de la Autovia A-4 y se mantienen los arcos del puente tal y como quedaron, sin terminar, en 1808. (Fuente IGN)

Foto aérea correspondiente al vuelo americano de 1946. (Fuente IGN)

Pido disculpas por ser tan reiterativo en algunos temas, como este del puente de Villarta. En cualquier caso se puede acudir a los poyetes sobre EL PUENTE SOBRE EL GIGÜELA. Origen y símbolo de Villarta. Las obras del nuevo puente en Villarta de San Juan iniciadas en 1805 (II) publicado el 13 de febrero de 2020. A pesar de los datos creo que algunos seguirán empeñados en seguir manteniendo que el puente viejo no reunía condiciones pero solo hay que recordarles a todos ellos que ese puente fue el único paso posible en el camino para Andalucia hasta el año 1927 cuando se construyó el puente de la carretera N-IV. Por cierto, en 1983, aproximadamente, llegaron a circulara incluso tractores por el «puente romano», al menos durante vendimias para evitar el tráfico por la carretera. Ante esa situación se prohibió la circulación impidiéndola con grande piedras en ambos extremos del puente. Quien esto escribe recuerda haber recibido llamadas teléfonicas advirtiendo del riesgo, si les pasaba algo, por no poder pasar por el puente viejo o romano. !!Como PONZ decía en 1791 y Luis BENITEZ DE LUGO cuando hablan y hablaban de la estrechez del puente viejo y decían que no cabía ni un carro por el puente en el año 1791…! ¡ En el año 1983 yo y muchos villarteros vimos circular tractores por el puente romano! . Como se ha dicho tantas veces: que hablen de ti ( en este caso del puente) aunque a veces no sea verdad lo que dicen. Así que un fuerte abrazo Luis Benitez de Lugo y, a pesar de todo, muchas gracias.

JOSÉ MUÑOZ TORRES, Cronista Oficial


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