El 4 de junio de 2020 en un «poyete» titulado «Algo sobre Sancho Panza y anécdota de un gran músico, Paul Mac Cartney, a su paso por Villarta» en el que, entre otras cosas se decía: Debía ser la calle Cervantes, que discurría por el antiguo trazado de la N-IV, un poco antes del cruce con la CM-3105, de Argamasilla a Arenas de San Juan; a la altura de las dos manzanas de la izquierda donde se iniciaba la calle General Moscardó frente al “Cine de Adolfito”, según el Cronista Oficial de la localidad, José Muñoz, quien nos lo confirmaría. En la esquina sur se instaló, antes de la guerra civil, la conocida como fábrica de la Luz (Sociedad Eléctrica Centro España) –apunta José-, razón por la que se ha vuelto a llamar Calle de la Luz (su primitivo nombre), recuperado ahora por cuestiones de memoria histórica. Mi amigo se acordaba de los Pekeniques, teloneros de The Beatles, actuando durante su apogeo en lo que era el cine de verano del susodicho cine. Posteriormente, el cine, se transformó en una sala de conciertos frecuentada por grupos de rock y rhythm and blues, entre otros, Mermelada, en el que Juan Carlos Camacho, villartero, formaba parte como bajo y voz solista. Estos antecesores de la movida madrileña grabarían allí un álbum en directo titulado «9 bajo 0», en honor al nombre de aquel popular espacio villartero”… y Paul McCartney sin saberlo.[ ENRIQUE SANCHEZ//JOSE ANGEL MARTIN. Por un penique de fresas (La semilla española del disco que cambió a los Beatles). Texto sujeto a Copyright. Su reproducción necesita la autorización expresa de los autores].

Fotograma de Villarta de San Juan tomada durante el viajes a Sevilla de Paul Mac Cartney en 1966 ( Fuente: Enrique Sánchez, músico fundador de Los Escarabajos)
Hace unos días, Miguel Rios recordaba una canción suya del año 1979 titulada «Los viejos rockeros nunca mueren» y hace también pocos días, en un tanatorio de Madrid, se pudo oír , de forma muy suave, como un grupo de amigos, sin voz, solo con lágrimas, acompañaban una antigua canción de Mermelada con la voz de Juan Carlos; nunca un transistor ocupará un tan alto honor como en esa ocasión. Pero, ahora pasados aquellos momentos, que serán muy difíciles de olvidar para muchos, hay tanto que decir, tanto que recordar, que habría que recordarle a Miguel Rios que se quedó corto porque morirse si se muere, es algo esencial en la vida, e invitable para ser recordado siempre porque a las buenas personas es muy difícil olvidarlas, con mejor o peor suerte que hayan tenido en su vida. Decía, hace tiempo, un cura de Villarta (de esos curas que tanta faltan hacen) que si hay algo después de esta vida o alguien, -añadía para que no quedase nadie excluido en creencias o deseos-, se habrán abierto, de par en par esas puertas y, al fondo de ellas, habrá sonado rotundo un rock and roll, con multitud de amigos y familiares que le esperaban para acompañarle ya para siempre. Había «cogió el tren» con tranquilidad, ligero de equipaje, pero bien arropado con el cariño y amor de todos los que habían llegado a tiempo para despedirlo ( y es que ese tren, el único que siempre, a pesar de todo, llega y sale puntual de una estación siempre distinta en la que solo hay tiempo para que el que sube a él, abra la mano y se despide con un tranquilizante hasta luego).
En un pueblo pequeño como el nuestro, sales a la calle y siempre te encuentras con alguien que nos va a recordar algo, pero hoy este «poyete» que se va llenando, poco a poco, de ausencias recordadas hemos encontrado una foto de un disco de Mermelada en el que de alguna forma aparece Villarta de San Juan, como breve escenario de la famosa «movida» madrileña. En un recuadro de la misma se dice: «Grabado durante la gira 92 en Villarta de San Juan (Ciudad Real) en la sala 9 bajo 0. Antonio Melgar: Batería. Javier Teixidor: Guitarra y voz. Juan Calos Camacho: Voz solista y guitarra. Daniel «Jack Daniels» Montemayor: Bajo y acordeón. Colaboración especial: Ñako «Doctor Blues». armónica y Ciro «Dedos rotos»: piano y órgano. Gracias especiales ( entre otros) a: Julio Moya, Angel Mela, Vicente Romero, Pedro, Rosi, Conchi, Esther,….
Carátula del Disco de Mermelada grabado en la sala «9 BAJO 0», de Villarta de San Juan

Juan Carlos, por aquí a pesar de que las cosas cambian muy deprisa, entre libros y papeles no es raro encontrar, a menudo, cosillas tuyas que ahora con mayor motivo son rescatadas y guardadas con mas cuidado del que estaban pero que sobre todo hacen reaparecen recuerdos que, ahora, nos devuelven parte de nuestras vidas que se van amontonando, de esos momentos que creímos haber olvidado hasta que un inesperado zarpazo nos empieza a recordar a todas aquellas personas que han sido parte de nuestra vidas.
José Muñoz Torres, cronista oficial de Villarta de San Juan.