EL LARGO CAMINO HASTA LLEGAR A NUESTRAS «PACES», por José Muñoz Torres.

A lo largo de todo lo que hemos publicado sobre la festividad de la Virgen de la Paz, hemos dejado claro que esta festividad no fue muy tenida en cuenta durante muchos siglos por los responsables eclesiásticos del Gran Priorato, a pesar de que la dependencia del arzobispado de Toledo, sometiese a la Parroquia a Visitas pastorales. Solo en la primera mitad del siglo XIX, especialmente mientras duró la reconstrucción de la Iglesia de Santa María, arruinada por la guerra de la Independencia, la casa de la Virgen, es decir su ermita, es citada para acoger, las funciones de parroquia hasta el año 1819, siendo nuevamente silenciada en los escritos eclesiales y registros parroquiales posteriores. Por otro lado nos encontramos con la falta de documentos municipales anteriores a 1900, debido al incendio sufrido en la casa consistorial. Sólo algún documento personal nos dice, sin embargo, que el ayuntamiento colaboraba en la fiesta de la Virgen de la Paz sufragando parte de los gastos importantes. El siguiente estadillo así nos lo demuestra.

Costes de festejos del año 1904 Recopilado por el Alcalde D. Ceferino Jiménez ( Fuente: Archivo Personal)

En cualquier caso en el libro de actas de plenos de 7 de octubre de 1917 a 4 de mayo de 2019, son recogidos en el legado H51 del Archivo Municipal siendo alcalde Juan José Muñoz Jimenez, elegido el 1 de enero de 1918, fecha en que se constituye el nuevo Ayuntamiento [El ayuntamiento se constituye con los siguientes Concejales: Doroteo Isla Serrano, Antonio Rodriguez Pastor, Manuel Torres Sánchez, Juan Ligero Molina, Juan José Muñoz Jimenez, Macario Doral Jiménez, Eusebio Garrido Rincón y Adolfo Tabasco Patiño, este último no comparece].

Juan José Muñoz Jiménez, alcalde de Villarta de San Juan en 1918 [Fuente: Ayuntamiento de Villarta de San Juan )

En la segunda parte del pleno se constituye la mesa para realizar la votación siendo el presidente de la misma Doroteo Isla Serrano, por ser el miembro de mayor edad y mayor número de votos. Tras la votación secreta para elección de alcalde se produce el siguiente resultado: Juan José Muñoz Jiménez ( 6 votos) y Manuel Torres Sánchez (2 votos). El número de votos fue de 9 concejales al no haberse presentado Adolfo Tabasco Patiño. A la vista de ese resultado es elegido alcalde Juan José Muñoz Jiménez con 9 votos. La votación para tenientes de alcaldes dio el resultado siguiente: Primer Teniente de Alcalde Manuel Torres Sánchez con 7 votos y una papeleta en blanco; segundo teniente de alcalde Doroteo Isla Serrano con 6 votos y 2 papeletas en blanco; Antonio Rodriguez Pastor es nombrado Regidor Síndico con 7 votos y Eusebio Garrido Rincón, regidor síndico suplente con 7 votos. En el pleno siguiente del 13 de enero de 1918, se proclama la vacante de concejal por no incorporación de Adolfo Tabasco Patiño.

Presbitero D. Especioso Perucho Granero, de Campo de Criptana (Fuente: 446 mártires)

A dos días de iniciarse las Paces, en el pleno del 20 de enero de 1918, se acuerda designar a D. Especioso Perucho Granero, presbítero y vecino de Campo Criptana para que presida la función votiva de Ntra. Sra. de la Paz que tenía lugar ( como ahora) el día 24 de enero, acordándose se le pague la cantidad de 50 pesetas. Igualmente se acuerda el pago de 25 pesetas a D. Teodosio Cañizares Paz, cura párroco, por las funciones religiosas.

Andas de la Virgen de la Paz adquiridas mediante suscripción iniciada por Sebastian Solano Navas.

A partir de esta fecha en el archivo municipal aparecen más datos y así en el pleno del 15-12-1918, se acuerda la aprobación de la cantidad de 50 pesetas para unirse a la suscripción de D. Sebastián Solano Navas con destino a la adquisición de unas andas para la imagen de Ntra. Sra. de la Paz y en el pleno de 12 de enero de 1919 con motivo de las fiestas patronales se acuerda la entrega al concejal de Gobernación, Doroteo Isla Serrano, la cantidad de 125 pesetas para que atienda gastos de la fiesta de la Patrona de Villarta de San Juan, en concreto la función votiva, de Ntra. Señora de la Paz. El 4 de abril 1920 es elegido alcalde Juan Ligero Molina hasta el 1 de abril de 1922 en que es proclamado alcalde Pedro Rincón Tabasco ( en el acto de votación entre Elicio Tabasco Patiño y Pedro Rincón Tabasco, ambos obtuvieron 4 votos cada uno por lo que en aplicación del art. 55, después de haberse repetido la votación con igual resultado, fue designado Pedro Rincón Tabasco por sorteo). El 2 de octubre de 1923 se constituyó el nuevo ayuntamiento en cumplimiento de las últimas disposiciones del Directorio Militar, siendo nombrado Alcalde J. David Serrano Muñoz. Durante esta época a la que nos estamos refiriendo los únicos datos relativos a la Virgen de la Paz y a la Hermandad constituida y aprobada el 12 de abril de 1921, son los donativos o subvenciones dadas por el ayuntamiento figurando en las actos de pleno el nombre de algunos de los presidentes de la Hermandad entre ellos Teodoro Rincón Tabasco o Francisco Roncero.En este sentido hemos de señalar que era costumbre, igual que en la actualidad, la puja de los brazos de las andas de la Virgen al llegar la procesión a la puerta del Ayuntamiento, aunque el importe de la citada «puja» pasase a disposición del ayuntamiento que era el encargado de administrarla. En el pleno del 1 de enero de 1922, estando ya aprobada y constituida la Hermandad de Nuestra Señora de la Paz y siendo alcalde Juan Ligero Molina, se pone a discusión la petición dirigida al Ayuntamientopor el presidente de la Hermandad, -sin que figure su nombre-, en la que se pide que «el importe que los donativos hechos a la misma y recogidos por el Ayuntamiento, para las fiestas próximas se pasen a dicha Hermandad. Los Señores concejales acuerdan que tan pronto como se recauden las 820 ptas. ( se supone que es el importe de la puja del año 1921) se hagan entrega por la alcaldía al Sr. Presidente de la Hermandad.

En el pleno celebrado el 7 de enero de 1923 se hace constar «la necesidad de tomar acuerdos con motivo de aproximarse las fiestas de Nuestra Excelsa Patrona la Virgen de la Paz. Toda vez que la cantidad consignada en presupuesto es pequeña comparada con los actos que se ocasionan para el pago de la música que ameniza la fiesta, función religiosa, etc. y estando constituida una hermandad por los devotos de este pueblo, después de una razonada discusión acuerdan por unanimidad que se le pague a Francisco Roncero, hermano mayor o presidente de la expresada hermandad las 200 pesetas por la que constan en presupuesto para tal fin y que se encargue de su distribución». Cuando se solicita la creación de la Cofradía es aún titular del Obispado-Priorato de las Órdenes Militares, Francisco Javier de Irastorza y Loinaz, aunque el receptor de la petición fué el Secretario de Cámara y Gobierno del Obispado, el Dr. Anastasio de Simón que figuraba en la relación general de episcopables enviada al Vaticano para el periodo 1921-1928 [CÁRCEL ORTÍ, VICENTE. Documentos del Pontificado de Pio XI sobre España, 1922-1939].

La situación política en España a partir de 1923 se tensa y hace que la Iglesia disponga una serie de actuaciones. Estando vacante la sede episcopal y prioral de Ciudad Real, a la espera de la llegada del nuevo obispo-prior, Don Narciso de Estenaga y Echevarria, y con fecha 23 de marzo de 1923, la Vicaría General y Gobierno Eclesiástico del Obispado-Priorato de las órdenes Militares de la que era titula el Dr. Anastasio de Simón, incorporó al Estatuto de la Hermandad, las siguientes adiciones o modificaciones: Se hace saber al Sr. Cura de Villarta de San Juan que debe reunir a la Junta Directiva y cofrades de la Santísima Virgen de la Paz y hacerles saber que la autoridad aclesiástica Diocesana, que de buen grado aprobó en septiembre de 1921[la fecha real había sido el 15 de diciembre de 1921] esa Cofradía, con el mismo fin que todas las establecidas en la Iglesia Católica, esto es y para que en ella y por medio de ella santificaran sus almas, cumplieran como buenos cristianos, acrecentaran en la devoción a la Santísima Virgen y fuesen en todo hijos sumisos de la iglesia, desea al presente que se tengan en cuenta esos piadosos fines y en modo alguno pueda revestir la Cofradía otro carácter, debiendo ser la Junta Directiva y cofrades los primeros en reverenciar y no mermar en lo más mínimo la autoridad y atribuciones de su párroco, procurando la mejor armonía, dentro de lo que prescriban las leyes de la Iglesia. Que para mejor conseguir esto y a fin de evitar hasta todo pretexto de disgustos o quizá daños incalculables, conviene se aclare y de hecho se aclara el Reglamento de mencionada Cofradía con las adiciones o modificaciones siguientes:

1º Se recuerda y confirma el derecho de la autoridad Eclesiástica a presidir todas las juntas, estando delegado habitualmente el que es o fuere párroco para lo mismo o igualmente para confirmar o no en sus cargos a los de la Junta; asimismo, se confirma la obligación de la Cofradía de someter anualmente las cuentas a la aprobación del Obispo por conducto del Párroco.

2º El artículo 10 [El Artículo 10º del reglamento dice textualmente: El Sr. Tesorero está obligado a tener en su poder cuantos fondos adquiera la Hermandad y dar cuenta detallada de la inversión de los mismos, siempre que la junta lo estime procedente; igualmente queda obligado a conservar en su poder todo aquello que a la Hermandad y Santisima Virgen perteneciere.]ha de entenderse que el Tesorero, de la confianza del párroco, custodiará bajo la vigilancia de este los fondos de la Cofradía y las limosnas que se recaudan para el culto de la Santísima Virgen, pero en modo alguno ha de creerse, ni el tesorero, ni la junta Directiva, con derecho ni de propiedad, ni de administración de la Ermita de la Santísima Virgen, que deberá estar bajo la inmediata custodia y administración del Párroco, quien tendrá las llaves exclusivamente; pudiendo para mejor fomento de la devoción de la Cofradía y pueblo a la Santísima Virgen y estimular el que se le hagan más donativos, encargar, si lo cree el párroco conveniente, la custodia, limpieza y cuidados de los regalos a la santa imagen y alhajas de la misma, o bien al mismo tesorero u otras personas de reconocida piedad y confianza, bajo inventario  y en la forma debida. [Las atribuciones y normas que cita el Vicario General deduce del Articulo 10º no tenían nada que ver con las obligaciones que tenía el tesorero de la Hermandad y más bien se trata de una imposición de actuaciones que confiere al párroco, que había o pudiera haber, para que tuviera libre disposición para distribuir los bienes de la Hermandad. Tan sólo en el artículo 16 del reglamento se dice: Corresponde al Sr. Cura Párroco, por derecho propio a ser Presidente nato en todas las asociaciones culturales de su parroquia, siempre se le considerará como tal y nunca se podrá prescindir de él en todo aquello que afecte a la Hermandad de Nuestra Señora]

3º Para que los cofrades, hombres y mujeres, cumplan con sus primordiales deberes de cristianos, cual es el santo precepto de la confesión y Comunión Pascual y ofrezcan a la Ssma. Virgen el mejor obsequio, se añade la obligación que tienen todos ellos de cumplir con el precepto pascual, recomendándose a todos ofrezcan una Comunión a la Ssma. Virgen el día de su festividad, entendiéndose que la falta del cumplimiento pascual, después de amonestado paternalmente, puede ser motivo de separación de la Cofradía.

Que fiados en los sentimientos religiosos y devoción a la Ssma. Virgen de la Paz de la Junta Directiva y cofrades, no duda la Autoridad Eclesiástica que serán recogidas con veneración y puestas en práctica con docilidad las observaciones y prescripciones que preceden y que lejos de tener que llamar la atención o tomar otras providencias, prosperará en vitalidad y esplendor la Cofradía, aumentará el número de cofrades y se elevará el espíritu de piedad y devoción de todos a su excelsa titular.Ciudad Real. 23 de marzo de 1923.Dr. Anastasio de Simón.

Parece como si la «explicación» no tuviera un interés especial en los fines definidos en el articulado de fines y actuaciones de la Hermandad, sino reconducir la autoridad y atribuciones del párroco que aparenta mas que una búsqueda de armonía y evitar -en palabras del Vicario General-, «todo pretexto de disgustos o quizá de daños incalculables»; afortunadamente no parece que estas advertencias modificase la situación y la relación de la Hermandad con la vida parroquial, a pesar de los duros años que se vivieron en esa época. En cualquier caso para concluir este aspecto de la relación entre autoridades civiles y eclesiásticas, señalamos otros momentos importantes.

D. José María Mayor Macías, Párroco de Villarta de San Juan (1928-1933)

Uno de ellos se refiere a la mala situación de la ermita que dio lugar a un comunicado al ayuntamiento por varios vecinos y por el cura párroco D. José María Mayor Macias siendo alcalde Don Gerardo Gómez Calcerrada y que se trató en el pleno celebrado el 7 de diciembre de 1930. En el acta de dicho pleno se recogía lo siguiente: «Seguidamente y por la presidencia se manifestó a los señores concurrentes que según manifestación verbal hecha por varios vecinos ante esta alcaldía, juntamente con el Sr. Cura Párroco, Don José María Mayor, el edificio destinado al culto de Nuestra Excelsa Patrona la Santísima Virgen de la Paz, se hallaba en estado ruinoso, al extremo de haber tenido que desalojar el mentado edificio de cuantas imágenes había, por cuya razón se pedía la colaboración de este ayuntamiento para poder proceder a la reparación de tal edificio. Enterados los señores asistentes de lo manifestado por la alcaldía y de lo que ya tenían conocimiento por ser público y previa discusión y teniendo en cuenta las atribuciones que concede a las Corporaciones Municipales el artículo 150 del vigente estatuto , por unanimidad se acuerda subvencionar con 1000 pesetasque serán satisfechas por mitad con cargo al capítulo 18 en el presupuesto corriente y en el del próximo de 1931. (Asisten al citado pleno: Gerardo Gómez-Calcerrada, Benjamín Archidona, Jesús Isla, Antonio Sánchez, Julio Isla, José Mascaraque, Juan Ligero y el secretario J. Costa).

El 31 de enero de 1935 en pleno celebrado con carácter ordinario se acuerda el calendario de fiestas locales de Villarta de San Juan que se celebrarán el 23, 24 y 25 de enero a cuyo fin se considerarán feriados los mismos y se designa para que intervenga en la Comisión de Festejos que tradicionalmente se celebran al concejal Don Manuel Yepes Moraleda, librándose a favor de la Comisión citada la cantidad de 200 pesetas. En el pleno del 15 de enero de 1936 se aprueba la celebración de las fiestas locales los mismos días citados anteriormente.

Favian Matías Alvarez Ribera, Párroco de Villarta de San Juan (1933-1936)

En el año 1933 fué designado cura Párroco de Villarta de San Juan, Favian Matias Álvarez Ribera que permaneció en Villarta de San Juan hasta el 25 de julio de 1936 fecha en que marchó a Daimiel con motivo de la persecución religiosa, por ser su pueblo natal, siendo asesinado el 22 de agosto de 1936. El postulador de la causa de beatificación dice de él que «alentó que la construcción de una nueva ermita a la Patrona de Villarta de San Juan, Nuestra Señora de la Paz cuya terminación por el interior estaba terminada y lista para la bendición solemne por el Sr. Obispo» (Parte del informe del Postulador Jorge López Tentón)

Habría que esperar al año 1939 para comenzar una nueva época en la historia de todo lo relacionado con Ntra. Sra. de la Paz, no con el amor, el sentimiento o la devoción hacia esa advocación de María, que creo ha sido inalterable para todos los villarteros, sin distinción, sino en relación a los silencios que, en torno a su historia, se han producido. ¿Cuántas veces se ha producido la desaparición de la imagen? ¿Cuántas veces ha habido que empezar de nuevo? ¿Quienes se encargaban de mantener o reiniciar su culto? ¿Quien reedificó su ermita? Son tantas y tantas las preguntas que hacerse que ante la duda la única postura común de todos nosotros ha sido el silencio: «Dar la callada por respuesta«. Hemos visto a lo largo de este «poyete» que solo en contadas ocasiones, e incluso en esas escasas ocasiones, se ha hecho por necesidad: Hace falta un lugar que sirva para el culto mientras se arregla la iglesia de Santa María pues se echa mano de la ermita ( eso ocurrió pasada la guerra de la Independencia), que hace falta un lugar de culto mayor que la vieja iglesia pues se cierra la iglesia vieja(que ha estado a punto de hundirse sino hubiese por la decisión de un cura joven y decidido que consiguió, junto a un grupo de villarteros, de todas las clases, restaurarla. Siempre que venga a cuento lo repetiré, Juan Carlos Pérez Troya) y se piensa si no sería un lugar ideal el que ocupaba la ermita para hacer una iglesia nueva y se decide derribar la ermita, algunas veces reformada…. aunque se tuvo en cuenta a Ntra. Señora de la Paz que la preside mirando a todo el que entra en esa iglesia que afortunadamente se encuentra en la plaza de la Ermita ( a pesar de todo). Incluso a los sacerdotes que por aquí han pasado les ha costado participar junto a la Virgen de la Paz y junto a sus fieles, de los momentos de alegría y de tristeza. Siempre al inicio de su estancia en Villarta de San Juan, pensaban que el culto a la Virgen de la Paz era algo complementario y no merecía darle una importancia excesiva y para ellos, al principio, era María o la Virgen María, hasta que, unos antes que otros pero todos al final, caían en la cuenta de que por qué no llamarla y hablar de Ella como sus hijos de la Villarta: «¡Madre Mía, luz y guía, Virgen Santa de la Paz..! y al final, después de su estancia en Villarta, una mirada de cariño era ese estar junto a Ella y junto a su pueblo en el momento de irse a otro lugar que no de despedida. En cualquier caso como ya hemos dicho en otras ocasiones las distintas publicaciones que tratan de la historia del periodo de guerra en Ciudad Real, no hacen referencia alguna a la situación de Villarta en lo relativo a destrucción de imágenes. Solo tenemos como noticia el informe de la Causa General, en donde incluso el párroco Don Rogelio García Villanueva, en su declaración no hace declaración de daños en imágenes. Pero si he releido el para mí cada vez más interesante libro de Alfonso Rincón Serrano: Flores de Guerra. En la contraportada del mismo se dice: «Flores de Guerra es una novela que relata momentos de la vida y los avatares de los habitantes de un pueblo de La Mancha durante los tres años que duró la guerra, pues, si bien por el pueblo no pasó el frente con sus soldados, sus trincheras, sus cañonazos y bombardeos, si llegaron las noticias exageradas y el ambiente se cargo de tensión y miedo, y vivió las purgas irreversibles que se llevaron a cabo… la novela utiliza como hilo conductor un orden cronológico de fechas y momentos señalados que sirven para empujar la historia e hilvanar los recuerdos locales que le contaron al autor(En la contraportada se olvidó indicar que el pueblo de la Mancha es nuestro Villarta, como es lógico y por él discurren nombres y situaciones que nos son perfectamente conocidas en un esfuerzo de documentación ímprobo por parte del autor) [RINCÓN SERRANO, ALFONSO. Flores de Guerra. Ecobbok. Editorial del Economista, 2010].

Pero volviendo al día a día hay muchas cosas relativas a nuestras «Paces» que hay que dar a conocer porque si parece que hasta el año 1941 no hubo programa de festejos, esos librillos que poquito antes de las «novenas» (también habrá que hablar en otro «poyete» del significado y evolución de este ritual o ceremonia que nos prepara para celebrar las fiestas) esperábamos todos los villarteros para ver que iba a haber en las fiestas. El primer programa del que tenemos constancia es del año 1941 y aunque va firmado por el Presidente de la Comisión de Festejos (Miguel Garrigós) y por el Secretario Contador (José María García) en ningún sitio figura como programa oficial. Lo que si es casi seguro es que la elaboración del citado programa fuese de Pérez ( José Pérez Archidona).

La portada de este primer programa, del que tenemos constancia fué editado por la Imprenta Pacheco, de Manzanares y estuvo sufragado por los anunciantes en el mismo. La estructura del citado programa difiere de los que aparecieron a partir del 1946, en los que se evidencia que están elaborados por el Ayuntamiento, marcando el hecho de que se trata del programa Oficial de festejos.

Portada y contraportada del programa de festejos del año 1941

Anuncio del Banco Popular de los Previsores del Porvenir con detalle de todas sus sucursales, entre ellas la de Villarta de San Juan.

Durante mucho tiempo la contraportada del programa de «Paces» la cubría la entidad bancaria Banco Popular de los Previsores del Porvenir. Emilio González-Llana y Fagoaga fue uno de los fundadores del Banco Popular de los Previsores del Porvenir. [González-Llana era un Ingeniero de Minas, que fue Senador electo por la provincia de Ciudad Real en la legislatura iniciada en junio de 1923, que tuvo bien poca duración, pero antes había sido diputado por el distrito de Almadén, de la circunscripción de Ciudad Real, siendo elegido el 8 de marzo de 1914 y causando baja como diputado el 16 de marzo de 1916. Pertenecía a las filas de Partido Conservador. Volvió a ser elegido por Almadén el primero de junio de 1919, aunque causó baja el 2 de octubre de 1920. La entidad [Banco Popular de los Previsores del Porvenir] había sido escriturada en Madrid ante el notario Josep Toral i Sagristà el 14 de julio de 1926 y de ella formó parte como accionista Don Juan De Borbón. [En el año 1948 fué comprado por el Banco Popular Español. Curiosamente en el programa de 1941 figuraba como domicilio, en Villarta, la Plaza del Caudillo y después pasó a la Calle Cervantes, 9 donde actualmente se encuentra la pasteleria Ceca].

Este primer programa de 6 páginas incluye en su página central el Programa de festejos. en el que podemos apreciar las variaciones que se han producido hasta la fecha, aunque algunos festejos de los que se indican hayan desaparecido. El día 23, festividad de San Ildefonso, se indica, a las once y media de la mañana, «tendrá efecto en el Ayuntamiento, el REPARTO DE MERIENDA A LOS POBRES DE LA LOCALIDAD». Lo que en aquellas fechas («años del hambre») podía tener sentido se prolongó durante varios años como una incongruencia con el que lavar las caras de alguna forma a tantos como lo estaban pasando mal en aquellos momentos. En aquellos años, y durante muchos años más, al no tener banda de música en Villarta de San Juan, se traía de pueblos próximos en el caso de este año que estamos viendo la banda era la de Valdepeñas, dirigida por el Maestro Ibañez (Durante mucho tiempo la coral Maestro Ibañez de Valdepeñas es la encargada de cantar la función religiosa del día 24, festividad de la Virgen de la Paz). Curiosamente los horarios de las dos procesiones tenían lugar a una hora más temprana y la duración de las mismas era más corta ( El día 23 no había acto de pregón y por tanto la procesión de traslado a la Iglesia ). La del día 24 comenzaba antes y a las tres haabría terminado. Ese año hubo también, en el baile del día 26 elección de «Mis Villarta 1941», supongo que habrá todavía alguien que se acuerde del nombre de quien saliese elegida, aunque estamos hablando de hace ¡83 años !.

Cartel de la pelicula Morena Clara en la versión de Imperio Argentina (La versión de Lola Flores es posterior)

Es reseñable la indicación de proyección en el Teatro Rincón ( «El cine de Dolores») de las películas: Carmen la de Triana, Morena Clara, La Verbena de la Paloma y la Reina Mora.

El otro aspecto importante de los programas eran, aparte de los escritos del alcalde y el cura ( que en este programa no figuran), las poesías y los anuncios. En este primer programa solo hay una poesía, firmada con el pseudónimo de CUALQUIERA, aunque hemos creemos que en aquella época el autor fuese José Pérez Archidona. El texto señala la esperanza de dos dos personas que ausentes de Villarta, no se indica el por qué ni es fácil deducir, vuelven al pueblo con el deseo de volver a ver a su patrona, a la Virgen de sus amores. En esas «Paces» del año 1941, la Virgen luce en su Ermita ya arreglada y de los gastos adjuntamos el importe.

ANUNCIANTES:

Este primer programa, como decíamos, estaba sufragado totalmente por los que en él se anunciaban. Estos fueron:

BLAS GARCIA-FILOSO. Coloniales. Calle Cervantes

ROMUALDO GARRIDO. Zapatería. Calle Dr. Díaz Pavón.

FIDEL CALVILLO BUITRAGO. Carniceria. Calle Cervantes.

JOAQUÍN CECA MUÑOZ. Confiteria. Pasteleria. Repostería. Calle Dr. Díaz Pavón

JOSE PRADO GARCÍA. Tejidos de todas clases.Calzados de lujo y económicos. Calle Calvo Sotelo

FRANCISCO ISLA. Vinos. Calle Postas, 2

JOSE MENCHÉN. Panadería. Calle García Morato

EUGENIO TABASCO. Transportes. Fábrica de aceite. Calle Cervantes

MANUEL RODRIGUEZ. Coloniales. Calle Cervantes.

JESÚS GONZÁLEZ. Coloniales. Calle Cervantes

LOPE MUÑOZ. Vinos. Plaza de los Mártires.

COSME GARCÍA-FILOSO. Panadería. Calle Cervantes.

PURA LABRADOR. Panadería. Calle del Monte.

ONOFRE ISLA. Comestibles finos y de todas clases. Calle Cervantes.

CÁNDIDO ZAMORA. Panadería. Calle del Monte

CASIMIRO SERRANO. Tejidos. Plaza del Caudillo.

FERNANDO RONCERO. Casa especializada en coloniales. Variadisimos surtidos. Calle Calvo Sotelo

SANTOS LABRADOR. Comestibles. Calle Cervantes.

JUAN JOSÉ MUÑOZ. Comestibles. Conservas. General Mola,2

BAR PICHI (JOSE MARIA ROJO).Bebidas de todas clases. Aperitivos. Calle Cervantes

GERARDO ISLA RINCÓN. Tejidos. Pañería. Calle Cervantes.

ALEJANDRO MUÑOZ MUÑOZ. Carniceria. Calle Cervantes.

ELICIO MORENO. Coloniales. Plaza de José Antonio.

FRANCISCO MUÑOZ MUÑOZ. Carreteria. Calle Tercia.

Seguiremos con los programas ( Sobre todo los escritos) ¡que en 83 años se ha escrito mucho!.

José Muñoz Torres. Cronista Oficial


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