Unir los recuerdos y las esperanzas parece, a veces, una contradicción pero lo cierto es que los recuerdos siempre se refieren a momentos de nuestras vidas que ya hemos vivido y la esperanza es el conjunto de momentos que nos quedan por vivir. La única gran diferencia es que los recuerdos, siempre o casi siempre, hacen referencia a los momentos agradables o buenos que hemos disfrutado ( los malos los hemos recubierto con una losa de olvido que los oculta nuestra memoria) y la esperanza es el conjunto de todo aquello que nos parece bueno para nosotros aunque cada vez somos más conscientes de que nos quedan momentos buenos y momentos malos. Ese debería ser el fondo del estudio de la historia: recordar la historia y de analizarla, sabiendo que lo que se ha hecho mal no tienen rectificación posible pero la historia que nos viene si que podemos vivirla cada vez con menos errores, a veces solo intentando recordar la vida de nuestros pueblos, dejando que nuestra historia, nuestras vidas, queden al descubierto quitando la capa de olvido con que hemos recubierto la historia de nuestros pueblos. Hoy en el Diario El Pais, Ricardo de Querol dice: «.. Si el pasado pudo ser otro, es que podemos cambiar el futuro. No repitamos la coletilla: como no podía ser de otra manera. Todo puede ser de otra manera». Y digo yo, que lo tenemos que hacer es que esa otra manera, que puede ser, consigamos que sea la mejor posible para todos.
Durante estos días, de fiestas navideñas y preparativos, se nos olvida algo importante, para Villarta de San Juan, y es el hecho de que, a marchas forzadas, en alguna imprenta y con dolores de cabeza para la concejalía de Cultura y Festejos, se estará ultimando el programa de festejos de Paces para el año 2024 que es esperado con ilusión por todos los que buscamos nuestros recuerdos y nuestras esperanzas en una hojas sencillas, como las de tantos años atrás ya pasados, que habrá que ir dando a conocer, sobre todo pensando en aquellos que no leyeron programas de festejos anteriores o que ya no encuentran todos los que se han publicado hasta ahora (ya más de 83 programas de «Paces») Posiblemente, para unas fiestas con tantos años a cuestas y con tantas vivencias, sea muy recientes el hecho de escribir «programas de Paces» pero, al menos para leerlos, en la Biblioteca Municipal se encuentran todos los programas desde el año 1941 hasta la fecha. Desconozco si existe algún programa anterior, pero en caso de que así fuese, sería bueno que el poseedor pudiera hacer llegar una copia a nuestra Biblioteca. De no ser así y desde este «poyete» intentaremos haceros llegar cosas de los programas de «Paces», desde los más modernos a los más antiguos, de los de antes y de los de ahora.
A pesar de la antigüedad de la festividad de Nuestra Señora de la Paz, siempre ha sido el pueblo el motor principal de esta festividad, aunque sea asumida, al cabo de siglos, como fiesta principal del pueblo, tanto por los ayuntamientos como por la propia Iglesia. Es por ello, que las noticias sobre la participación de los sucesivos ayuntamientos en la festividad de la Virgen se refieran a cuestiones económicas y a la designación de uno de los concejales como miembro de la Comisión que se encarga de los festejos. Para ver esta evolución nada mejor que hacer un pequeño repaso por la no muy pródiga historia del culto de la Virgen de la Paz en nuestro pueblo. En primer lugar hay que citar las respuestas que dieron los alcaldes Benito Romero y Baltasar de Soria junto al resto de justicias y los «villateros» encargados de darle forma a la citada respuesta: Juan Diaz y Juan de Mayorga. Estas respuestas se referían al interrogatorio de 1575 con la Memoria de las cosas que se han de hacer y enviar las relaciones al rey Felipe II. Las dos preguntas a las que contestan la gente de Villarta de San Juan (por entonces Villaharta) fueron la 48 y la 52. La 48 se refería a «La Iglesia catedral, o colegial, que hubiese en el dicho pueblo, y las parroquias que hubiese, con alguna breve relación de las capillas y enteramientos y donaciones señaladas que en ellas haya y la vocación dellas»y la 52 que se refería a «las fiestas de guardar, y días de ayuno y de no comer carne que en el pueblo se guardasen por voto particular , demas de la de la Iglesia, y las causas y principios de ellas». La contestación que dan a la pregunta 48 es la siguiente: » Al cuarenta y ocho capitulo dixeron que hay una iglesia parroquial que se dice Santa María la Mayor y una caoilla y enterramietno en ella que es de alonso de Soria y que hay otra ermita fuera del pueblo que se dice Nuestra Señora de la Paz» y a la 52 se dice: «Al cincuenta y dos capítulos dixeron que San Gregorio Nacianceno se voto de holgar por la estinción de la langosta y aquel día se hace procesión y se bendicen los campos [como ya hemos indicado en otro «poyete», la realidad de este santo se refiriese a San Gregoria Ostiense, obispo de Ostia, cuyos restos se conservan en Piñaya(Navarra) . «[«Se puede leer el «poyete» «Los Santos Inocentes y «los Santos viejos», San Gregorio Ostiense y no San Gregorio Nacianceno» Josémuñozvillaharta.blog. de 31 de diciembre de 2021] y otros dos votos que es nuestra Señora de la Concepción Y Nuestra Señora de la Paz y la Concepción se votó por la salud del pueblo christiano y Nuestra Señora de la Paz ansimismo«.
Decíamos anteriormente que el pueblo, su gente, siempre ha sido motor principal de esta festividad, tanto es así que si bien es cierto que no existen datos ni historias creibles sobre la ermita que se encontraba fuera del pueblo y que, al menos, ya en el año 1575 figuraba como ermita de la Virgen de la Paz. Doscientos siete años después, es decir, el 20 de mayo de 1782, el Cardenal Lorenzana (Arzobispo de Toledo) remitió un interrogatorio, «a cuyos puntos deben responder los Señores Vicarios Jueces Eclesiásticos y curas párrocos, cada uno en su distrito lo que comprehende». A la pregunta II «Si es cabeza de Vicaría, o Partido, Anexo y de que Parroquia; si tiene conventos, decir de que Orden; como también si dentro de la población, o extramuros hay algún Santuario , e imagen celebre, declarar su nombre, y distancia; asimismo la advocación de la parroquial», El Cura Prior, Frey Don Francisco Gregorio de Tejada, responde escuetamente: »Tiene una parroquial su advocación de San Juan Baptista y intramuros una hermita de nuestra Señora de la Paz, especial devoción del pueblo a quien tiene por patrona«. Se puede deducir de esta contestación que el Cura Prior de Villarta de San Juan, en aquellos momentos tenía bastante claro que no había motivos para explicar, más allá de la contestación, ninguna relación con la citada ermita.
Y es que el 6 de marzo de 1752, se reune la Junta del Cabildo, Alcaldes, Peritos a concurrencia del Señor Prior Cura Párroco Don Frey Andrés de Arias Ortiz, estando en las casas de la Posada (es decir en la posada o mesón donde se alojaba) del Señor D. Pedro Berriz de Aguirre y Ayala, Juez Comisionado para las prácticas de las diligencias conducentes al establecimiento de Única Contribución en esta villa y con aviso cortesano al Señor Prior Cura Párroco. En la respuesta a la pregunta 15 se habla del destino de los diezmos se indica como receptores al Infante Don Felipe, Gran Prior de San Juan en aquellos momentos, las dos terceras partes y la otra parte a la Dignidad Arzobispal y Cabildo de la Santa Iglesia de Toledo, haciendo constar expresamente que están exentas de estos diezmos lo que producen las tierras propias de imágenes que se veneran en la Iglesia Parroquial de esta villa y ermitas de término… A la pregunta 25 contestan que entre los gastos que tiene el ayuntamiento o cabildo son: Limosna a los Santos Lugares de Jerusalen 30 reales, Fiesta del Corpus 150 reales y las fiestas votivas [El Diccionario de la RAE las define como misas que no siendo propias del día -integradas en los misales correspondientes- se pueden decir en ciertos días por devoción] a nuestra Señora de la Vega hasta 150 reales, La Virgen era y es «especial devoción del pueblo», en cambio el Ayuntamiento solo celebra, y corre con los gastos, la misa a Nuestra Señora de la Vega y no a Nuestra Señora de la Paz [Los vecinos de Arenas de San Juan iban en procesión el día de Nuestra Señora de Marzo a la Ermita de Nuestra Señora de la Vega y se dice misa mayor en su ermita a media legua de la población y poco más o menos igual distancia de Villarta de San Juan ya que la citada ermita estaba en el cruce de los términos de Arenas y Villarta. No obstante, el escribano de Villarta de San Juan, D. Juan Mariano Tejera, certifica que entre «las cargas con que se halla agravada esta villa» figura por la fiesta votiva que en el día de la Ascensión se celebra a Ntra. Sra. de la Vega en cada un año 89 reales]. Además certifica el citado escribano que por las fiestas de Minerva que todos los terceros domingos de cada mes se celebra al Santísimo Sacramento se pagan 150 reales [La fiesta de Minerva era una misa y procesión dentro de la propias iglesias en honor del Santísimo Sacramento que se celebraba todos los terceros domingos de cada mes. La celebración de la misa se terminaba con la procesión del Santísimo Sacramento por el interior del tempo o lo que entonces se llamaba el «Corpus pequeño». La Misa de Minerva toma su nombre de la iglesia romana de Santa María sopra Minerva, un templo cristiano levantado sobre otro, pagano, dedicado a la diosa romana de la sabiduría. Entre sus normas tenía la exigencia a los cofrades de asistir, los terceros domingos de mes, a una misa con exposición del Santísimo.].
Pero la especial devoción del pueblo de Villarta si se manifestaba en organización y actividades ajenas al mandato de la propia Iglesia. De tal forma que en el Cuaderno 2º del número de relaciones presentadas al establecimiento de única contribución en esta villa de Villarta, figuran las tierras propiedad de la imagen de Nuestra Señora de la Paz que se «venera en la Población de esta villa en su ermita o capilla». La relación de fincas y otros bienes son las siguientes:
Tierra de primera calidad:
Un quiñón cañamar de una fanega medida para trigo de primera calidad a quinientos pasos de la ribera izquierda del rio (en la parte baja del calcario viejo) Arrendada a José González y a Alfonso Muñoz Menor por sesenta reales todos los años.
Otro quiñón de dos fanegas para trigo de secano lindante por el levante con el camino de Lugarnuevo y por poniente con el camino Real de Manzanares. Dista como doscientos pasos de la villa y está arrendada al tercio de lo que se sembrase a José Sanchez Menor.
Otro quiñon de cuatro fanegas para trigo de primera calidad y linda al sur con el camino de Lugarnuevo, a trescientos pasos de la villa. Arrendada al tercio de lo que se cogiera a José Sánchez menor.
Tierras de tercera calidad:
Una tierra de cuarenta fanegas para trigo de tercera calidad en el sitio llamado de los Madriles. No está arrendada.
Dos ovejas de vientre en el ganado de Don Pedro Perea. Media Arroba de aceite que paga Jose Mayorga.
Tiene los siguientes gastos:
Cebar la lámpara (de adorno para la imagen).
Repasar la ermita.
Lucir su altar con adornos y otros gastos que ocurren para el adorno de dicha Santa Imágen. El control de los bienes de la Virgen de la Paz son fiscalizados por Manuel Alonso Romero, Fiel de fechos.[El Fiel de fechos era la persona habilitada para suplir al escribano público, al contable y al alguacil. Era, pues, principalmente, un fedatario o testigo de los hechos inscritos en los documentos legales. El oficio aparece en la administración borbónica española del XVIII para impedir abusos en las aldeas; quien lo detentara debía poseer cierta instrucción y por lo menos saber leer y escribir y las cuatro operaciones. Lo nombraba el Ayuntamiento y el nombrado no podía rechazar el cargo sino a costa de una cuantiosa multa. Debía asistir a las sesiones del mismo y era un cargo anual que, en teoría, no debía repetirse en los tres años posteriores al mandato, aunque esta disposición se quebrantaba con frecuencia por la dificultad de conseguir candidatos adecuados. Entre sus misiones figuraban también revisar las cuentas de la aldea, anotar cantidades pagadas por cada uno de sus vecinos, ejercer como escribano y notario de la aldea y ser alguacil si hubiera que prender vecinos, custodiarlos, practicar diligencias preliminares de causas criminales (por ejemplo, reconocer cadáveres), o hacer el sorteo de quintas del ejército. En compensación percibían una retribución por las diligencias en las que actuaban: dos tercios de lo que cobraban los escribanos].
En Villarta de San Juan, este fiel de fechos era administrador además de los bienes siguientes:
Tierras y otros bienes propiedad de la Iglesia Parroquial de Villarta de San Juan (los gastos ordinarios que tiene son: Tres misas rezadas y y oficios (18 reales), Sueldo del sacristán 448 reales y tiene este que poner el vino. Se le tiene que entregar al citado sacristán 6 arrobas de aceite para mantener la lámpara del Santísimo encendida., cera para las velas 24 libras que cuestan entre 9 y 10 reales la libra. El total de todos ellos puede suponer la cantidad de 1.100 reales y algunos gastos de ornamentos.
Administrador de los bienes de Nuestra Señora del Rosario con cuyos frutos se pagan las 16 procesiones que se hacen con la imagen (importe total de 88 reales), la ofrenda del día de las Candelas (50 reales) y otros gastos como cera, cintas, alfileres y tocas.
Administrador de los bienes de la imagen del Glorioso Santiago Apostol ( Un quiñón de 1’5 fanega para trigo de secano en el camino de Lugar nuevo arrendada a Juan Bravo de Aceña por treinta reales de vellón. Tiene de gastos 21 reales por una misa y oficios cantados que se pagan al Sr. Prior y al Sacristán.)
Administrador de dos Memorias que fundaron una Alonso Rodriguez Mayordomo ( 12 fanegas de tierra en el Camino de las Carretas a una legua de la población y tiene de arrendamiento dos celemines de trigo y está arrendada al propio admistrador. Tiene de gastos una misa rezada y oficios todos los años. La otra Memoria fue fundada Pedro Garcia del Castelar de cuarenta y una fanegas y una cargo de una misa cantada y oficios el día de la expectación de nuestra Señora.
Todos los datos anteriores vienen a confirmar que ni por parte de la Iglesia, ni por parte del Concejo haya noticias sobre el culto a la Virgen y lo único que se puede deducir es el cuidado de la Virgen y de la ermita y solo se puede deducir la celebración de oficios de difuntos que figura en el libro de Colecturía de la Parroquia, ordenados en testamento a celebrar en el altar de la Virgen de la Paz en su Ermita. Tras la guerra de la independencia, en el año 1819, fue reconstruida la iglesia y abierta nuevamente al culto. Mientras duraron las obras el culto se celebraba en la pequeña ermita de la Virgen de la Paz y aunque la citada ermita no fuese destruida por la guerra si puede ser seguro de que la misma fuese expoliada desapareciendo cuantos objeto de culto hubiese en ella ni hay noticia de que la imagen de la Virgen se hubiese salvado o el propio Prior Don Blas de Olmedilla se la llevase con él. El caso es que en esa época se amplió la pequeña ermita pero no hay noticia, curiosamente, de que nadie nos hablase de la Virgen de la Paz. Para no ser reiterativo podemos acudir al «poyete» titulado. La primitiva ermita de la Virgen de la Paz, publicado el 10 de noviembre de 2017 y que puede verse en el blog. josemuñoz.villaharta. El 6 de julio de 1887, aparece la única noticia de nuestra Virgen de la Paz, aparecida en el Diario La Unión de Madrid, con motivo de haber sanado de una gravísima enfermedad la hija mayor del ayudante de Obras públicas, natural de Manzanares Don Vicente Criado y Muñoz. En el «poyete» que publicamos en este blog el 16 de febrero de 2017, se transcribe el citado artículo del periódico La Unión en el que se da noticia sobre la procesión celebrada desde la ermita de la Virgen hasta la iglesia parroquial. (Toda esta información aparece completa en el «poyete»: 1887:Un fausto suceso… ¿Una curación por intercesión de la Virgen de la Paz publicado el 16 de febrero de 2017.
El caso es, por no ser reiterativo en nuestra historia, que las fiestas antiguas y tradicionales de los pequeños pueblos, como es el caso del nuestro, suelen estar sujetas a sucesivas modificaciones que las van haciendo cada vez mas participativas y actuales sin perder la esencia de su origen. Con todo lo que hemos ido hablando de ellas podemos hacernos una idea de su evolución, salpicadas por acontecimientos que las interrumpieron algunos años para volver con más entusiasmo e interés. Los nuevos tiempos, sobre todo a partir del siglo XIX, hacen que se establezcan jerarquias tanto civiles como religiosas encargadas de su organización. Sin embargo los nuevos tiempos, ya en el primer tercio del siglo XX, supusieron muchas dificultades para nuestras fiestas. Con las desamortizaciones del siglo XIX los bienes que le servían de mantenimiento para el mantenimiento del culto habían desaparecido y sólo se tiene conocimiento de ayudas puntuales o de las subvenciones de los respectivos ayuntamientos para la celebración de los actos de los días principales. La situación política de España en esa época tampoco favorece mucho el mantenimiento del culto a la Virgen de la Paz hasta tal punto de que el cura párroco de Villarta de San Juan y algunos feligreses se ven en la necesidad de legalizar de alguna forma la organización del culto de la Virgen de la Paz. Y así el 15 de diciembre de 1921 se hace pública la siguiente nota de la Secretaría de Cámara y Gobierno del Obispado Priorato de Ciudad Real: «Ciudad Real 15 de diciembre de 1921, habiendo acudido a Nos el Rdo. Sr. Cura de la Parroquia de Villarta de San Juan [ en aquellos momentos lo era D. Juan José García Escribano] en unión de algunos feligreses de dicha villa en suplica de que erijamos una Cofradía con el de Nuestra Señora la Santísima Virgen de la Paz, con el piadoso fin de promover la devoción y culto a tan venerable imagen Nos en virtud de nuestrea jurisdicción ordinaria acordamos los siguiente: 1ºerigimos una Cofradía con el título de Nuestra Señora de la Paz, en la iglesia parroquial de mencionada Villa, la cual Cofradía tendrá en la iglesia la personalidad jurídica que el Código reconoce a las de la misma especie. 2º Aprobamos el Reglamento por el cual ha de regirse dicha Cofradía uno de cuyos ejemplares quedará unido al expediente y el otro sellado en todos sus folios servirá para el régimen de los cofrades. 3º Delegamos habitualmente nuestra representación en el que es o fuere párroco de repetida villa , a fin de que asista a las juntas ordinarias y extraordinarias y confirme en sus cargos si lo merecen, a los que fueren elegidos con arreglo al Reglamento al tenor del Canón 715 ; desempeñando tambien las funciones de Director y Capellán, cuando no lo haya especialmente nombrado. 4º La cuentas que la cofradía ha de someter anualmente a nuestra aprobación según el canón 691, serán previamente revisadas e informadas por dicho párroco y por su conducto remitidas a nuestra curia. 6º Esta Cofradía empezarñá a funcionar desde el instante en que haya veinte cofrades admitidos por el párroco nuestro delegado. Dése traslado de este decreto uniéndolo al Reglamento sellado de referencia a sus efectos. Dr. Anastasio de Simón, Gob. Eclesiástico S.P. Por mandato de Su Señoría Florencio F. De Yepes. Canciller Secretario.= Lo que en cumplimiento de lo mandado en el decreto preinserto, tengo el gusto de trasladar a V. y demás Sres. Firmantes de la instancia a que antes se alude, para su conocimiento y efectos consiguientes=Dios guarde a V. muchos años= Ciudad Real 15 de diciembre de 1921= Dr. Don F. de Yepes, Canciller Secretario= Rubricado= Rdo, Sr. Cura de Villarta de San Juan.
Sin profundizar en el tema el Reglamento de la primera hermandad autorizada por el Obispado Priorato de Ciudad Real, se componía de 19 Artículos. Desde la creación de la festividad de la Virgen de la Paz fué necesario esperar el paso de 551 años para que la iglesia reconociese de alguna forma la devoción, la historia y el culto que Villarta había sentido por su Virgen de la Paz. Es más tuvo que ser una iniciativa del pueblo, suponemos que al frente del mismo, su párroco (curiosamente natural del pueblo vecino de Herencia) los que se reunen para constituir una cofradía que » a fin de que sirva ella para mas obligar a los hijos de este pueblo a la devoción por tan venerable imagen…» No podemos dejar pasar el hecho de que entre los artículos figura el nº 2 que dice: «Artículo 2º Esta Hermandad se compondrá de hombre y mujeres sin limitación de número» hecho ya curioso en el época pero que quizás lo mas notable sea que en ningún lugar de dicho Reglamento se haga constar la imposibilidad de que una mujer pueda ser Presidenta o Hermana Mayor o ejercer algunas de las vocalías de Gobierno. La petición estaba firmada por el Cura Párroco Juan José García Escribano, el Alcalde Juan Ligero, los concejales Francisco Muñoz, Igancio Muñoz, Felix Muñoz, Macario Doral, JUan José Muñoz, Vicente Doral. Otras representaciones: Santos Marchante, Patrocinio Marchante, Elicio Moreno, Aurliano Recuero, Exuperio Muñoz, Francisco Rodriguez, Antonio Dotor, Tomás Serrano, Angel Lara.
Aunque en el próximo «poyete» vamos a seguir tratando de este temas hemos de señalar que este primer reglamento fue modificado por parte del obispado, marcando más la supeditación de la Cofradía al Obispado dos años después y que por su interés transcribiremos. Posteriormente se elaboraron otros reglamentos: el 24 de diciembre de 1945, el 24 de noviembre de 1987 y el actual.
José Muñoz Torres, cronista oficial