CONSECUENCIA DE UNA GUERRA, AÑO 1814. por José Muñoz Torres

Más allá del resultado de una guerra o de una batalla, victoria o derrota, hay otras muchas cuestiones que se pueden plantear y que sin embargo siempre quedan sin conocerse si ese es el interés del vencedor. Sólo al cabo del tiempo, muchas veces siglos, van apareciendo documentos, notas, declaraciones, etc.  que poco  a poco van poniendo las cosas en su sitio. Durante el año 2008 se celebró ( personalmente me hubiese gustado más el termino recordó) el segundo centenario de la Guerra de la Independencia y nuevamente se ha hablado más de las grandes gestas, que las hubo,  que de las grandes afrentas o desgracias que también existieron y fueron mas numerosas.

Villarta, antes de la guerra de la Independencia, era un pueblo que, por primera vez, parecía despegar, que empezaba a dejar atrás siglos y siglos de miseria. Villarta, antes de la guerra, se llenaba de trabajadores que construían progreso en un nuevo camino (“Los malecones”) hacia Andalucía [Hay ya suficiente documentación para identificar este puente en construcción con nuestro antiguo puente viejo en contra de las afirmaciones del viajero Antonio Ponz y de algún que otro investigador actual que toma tal afirmaciones como muy posibles en un afán incompresible de limitar la antigüedad del puente romano o viejo.] con presencia de importantes Ingenieros en su construcción: Stoppani [D. Francisco Stoppani, marido de Dª Mª Antonia Mir. Ayudante de la Inspección General de Caminos del Reino. Natural de Moronito, Obispado de Como (Italia), de 42 años de edad. Falleció el 15 de junio de 1806 y fue enterrado en el cementerio parroquial en la tumba III del tramo 15]. Larramendi [José Agustín de Larramendi (1765-1840). En 1769 fue nombrado Ingeniero de Caminos de la recien creada Inspeccion de Caminos. En 1805 fue enviado por la citada Inspeccion General de Caminos a Villarta de San Juan “para estudiar el mas adecuado emplazamiento de un puente sobre el que había de trazarse la carretera de Madrid a Cádiz, mejorando el antiguo Camino Real…” (MARTINEZ VAL, JOSÉ MARIA.- Estudio Geoeconómico del Alto y Medio Guadiana. Instituto de Estudios Manchegos) ], Subercase [Juan Subercase Krets (1783-1856). Formó parte de la tercera promoción de la Escuela de Ingenieros de Caminos (1804). “..Había nacido en Valencia y como primer destino fue adscrito al sector de la carretera de Andalucia en calidad de Ayudante Tercero con el encargo de continuar el puente de Villarta de San Juan (1807), misión que no pudo culminar al producirse la invasión francesa..” (RAMON TEJELO, JAVIER. El Real Conservatorio de Artes 1824-1850: Origenes y gestación de la ingeniería industrial moderna. Universidad Autónoma de Barcelona).¡ Villarta abría sus puertas al futuro!..


De pronto, sin que el pueblo supiese el cómo ni  por qué, por el puente viejo, el de siempre,  empezaron a circular, precipitadamente, importantes y numerosos carruajes  repletos de familias enteras de altos funcionarios y personajes de la alta sociedad que buscaban desesperados el distanciarse lo más rápidamente posible de la Corte y de Aranjuez y Madrid. Todos sabemos, mejor o peor, lo que pasó; lo cierto es que, en poco tiempo, los responsables de la construcción del puente fueron abandonando Villarta (El último en abandonar fue Subercase) buscando la seguridad de Cádiz o alguna otra ciudad de Andalucia.. Los obreros y peones, sin dirección y sin dinero volvieron a sus pueblos y junto al nuevo puente en construcción quedaron montones de argamasa sin utilizar que aún hoy día pueden contemplarse, hechos roca,  junto a la cantina y junto al pequeño estanque de los patos.  Y el pueblo de Villarta, se puso de nuevo a esperar y  volvió a su vida reciente de siglos pasados, a sus campos, a sus no muchas olivas y a sus, aún menos, viñas. Volvió nuevamente al río como fuente de vida y sobre todo bajaba, expectante,  a la parada de postas, a enterarse de las últimas noticias de la corte. Y estas fueron llegando, trágicas y rápidas: derrocamiento de Carlos IV, caida de Godoy, proclamación de Fernando VII,  levantamiento en Madrid contra los franceses, fusilamientos, proclamas llamando al pueblo a la lucha,…  y al final de todo,  las tropas. Miles de soldados iban y venían a través de ese puente que se quiso arrinconar por estrecho y antiguo…….  Durante  seis años,  España,  fue campo abierto para que sobre él campasen la venganza, el odio, el miedo, el hambre, el rencor, …  y durante ese tiempo  españoles y franceses, rivalizaron para mostrar los peores instintos del ser humano. La desesperanza se aposentó en  los pequeños pueblos y alguno de ellos, como Villarta, fue, poco a poco, destruido por ejércitos ebrios de victorias o por ejércitos abatidos y desesperados por las derrotas.

Villarta fue el único de los  pueblos de la Mancha, al menos de los  situados en una vía de comunicación tan importante como el camino de Andalucía, que fue totalmente destruido.  Desde un principio, y en todos los estudios de la época, se citaba el paso por Villarta como sumamente peligroso debido al largo y estrecho puente sobre el Gigüela. Durante el primer año de guerra fueron frecuentes los ataques aislados a las  fuerzas francesas y es destacable, en cualquier caso, la masacre realizada sobre un convoy de heridos y su escolta, hecho vergonzante visto ahora, pero posiblemente normal en aquella época de desastres. Al contrario de lo que pueda suponerse, este hecho no tuvo graves represalias por parte de los ejércitos franceses, al menos no figura ninguna defunción violenta en el registro parroquial. Si parece como muy posible que durante todo el año de 1808 gran parte de la población joven abandonara el lugar para incorporarse al ejercito o alguna de las partidas que se formaban por los alrededores [ No parece muy posible la incorporación de gente de Villarta a la partida de Francisquete (a) El Tio Camuñas. También es seguro de que dicha partida actua casi exclusivamente en el entorno Camuñas-Madridejos-Puerto Lápice, sin que los responsables de la misma indiquen en su escrito de actividades ninguna que tuviera lugar en Villarta. El análisis de este documento y otro previo sobre la disolución de la citada partida en plena Guerra de la Independencia, debería hacernos rectificar la opinión que aún se tiene de dichos guerrilleros. La del pueblo de Camuñas remitida con fecha 11 de febrero de 1819 no parece dejar duda alguna ya que la misma está firmada por el alcalde Cirilo Díaz que fue componente de dicha guerrilla. AHN. Depósito de la Guerra. Diversas Colecciones, 74,N, 42 Informes sobre la organización y acciones de los cuerpos francos o guerrillas que operaron en Castilla la Mancha, enviadas por el pueblo de Camuñas] Mientras tanto y según las secuencias de la guerra, los ejercitos franceses o españoles ocupaban y abandonaban Villarta, hundiéndola poco a poco en la miseria. Sin embargo el hecho más trágico y desafortunado para Villarta,  fue la batalla de Uclés el 13 de enero de 1809.  Las tropas del mariscal Victor, después de aniquilar al Ejército de Centro y Andalucía en esa pequeña población conquense, avanzaron incontenibles hacia Andalucía, arrollando todo cuanto se le ponía al paso. Villarta, una vez más, de forma temeraria, opuso resistencia al avance de los dragones franceses y esta vez el ejército francés aniquiló la pequeña resistencia matando a muchos habitantes y saqueando e incendiando el pueblo hasta reducirlo a cenizas. Aunque sin fecha exacta, hemos de fijar la fecha del 20 ó 21 de enero de 1809 como la más probable de este acontecimiento. Los supervivientes de esta brutal represalia hemos de pensar que buscaron cobijo en las quinterías apartadas de las poblaciones llevando consigo los escasos bienes que las circunstancias les permitieran y entre ellos los libros de los registros parroquiales donde terminan de inscribirse datos el 19 de enero de 1809 [ARCHIVO DIOCESANO DE CIUDAD REAL.- Parroquia de Villarta de San Juan. El 19 de enero de 1809 se registra la defunción de Facunda Raserón en la sepultura LII del tramo 16] y no aparecen nuevos registros hasta 1813. Esta destrucción de nuestro pueblo está recogida en muchos de los libros escritos por autores extranjeros y sólo accidentalmente es citada por Madoz en su diccionario.         


Villarta fue destruida “con motivo de la resistencia que hizo a la caballería enemiga que cargo sobre ella después de la batalla de Uclés, de cuyas consecuencias murieron muchos vecinos y fue reducida a cenizas la población..”[A.H.N. DEPOSITO DE LA GUERRA. Legajo 1623.- MINISTERIO DE GRACIA Y JUSTICIA. Real Orden de 28 de julio de 1814].Hasta el momento de analizar este documento siempre habíamos pensado, y así lo hemos manifestado en varios escritos, que algunos de los edificios importantes quedarían en pie, incluso la iglesia parroquial fue saqueada y destruida. Terminada la guerra y cuando el rey Fernando VII vuelve a ocupar el trono de España, el Ayuntamiento , cura párroco  y demás autoridades dirigen un escrito al rey con fecha 31 de mayo de 1814 solicitando su apoyo.

A esta petición de apoyo, el rey Fernando VII, a través de su Ministerio de Gracia y Justicia  y según testimonio del Ministro Francisco Tadeo Calomarde de el 24 de julio de 1825, publicó la siguiente Real Orden: “ Excmo. Sr. [Con fecha de 28 de julio de 1814, se comunicó por este ministerio de G. y J. de mi cargo al Ayuntamiento y cura párroco de la villa de Villaharta de S. Juan la Real Orden siguiente]:

“He dado cuenta al Rey N.S. de la representación .. de 31 de mayo último en que después de felicitar a S.M. y ofrecerle el más sincero reconocimiento y homenaje exponen lo mucho que desde el principio de la Guerra ha contribuido esa villa y las perdidas que por ello ha sufrido principalmente en el año de 1809 con motivo de la resistencia que hizo a la caballeria enemiga que cargo sobre ella después d ela batalla de Uclés, de cuyas consecuencias murieron muchos vecinos y fue reducida a cenizas la población, y proponen… en consecuencia los medios que consideran convenientes para conciliar los intereses y aliviar la suerte de los vecinos que van reuniendose y componiendo la población misma. S. M. enterado de todo y accediendo a la solicitud de  …. Se ha servido resolver que se construya en esa villa la parroquia bajo plan arreglado hecho por arquitecto aprobado  y presentado para su aprobación por todos los que reciben diezmos concediendoles al mismo tiempo la exención de toda clase de contribuciones por diez años, excepto la carga de alojamiento, y el perdón de toda clase de contribuciones que adeuden los primeros contribuyentes desde el año 1806 inclusive para cuyo efecto paso con esta fecha la orden conveniente al ministerio de Hacienda y también concede S.M. a esa villa la gracia de que pueda usar desde ahora el titulo de Leal reservando para más adelante la resolución de los puntos 4º y 5º relativos a la extinción del pósito municipal ya que los pocos terrenos que en este termino y jurisdicción pertenecen a la corona se agreguen a los caudales de propios y se apliquen por estos a los vecinos labradores. Todo lo que de Real Orden participo a ustedes para su inteligencia y satisfacción.[ARCHIVO HISTORICO NACIONAL. Legajo 1623.- Expediente formado en virtud de Real Orden remitiendo a consulta del Consejo una exposición del Ayuntamiento, cura párroco y comandante de voluntarios realistas de Villarta sobre que se prorrogue a dicha villa la gracia que se la concedió de exención de tributos personales y pecuniarios por otros diez años. Año 1825].

Aún desconociendo el contenido del escrito del ayuntamiento de Villarta, antes aludido, en el cual parece que se indicaban los daños habidos en la población y las peticiones concretas, ya que en la Real Orden se hace referencia a dos puntos, el 4º y el 5º, que deja el Ministro pendiente de resolver, es evidente que de la citada orden quedan claras las razones del abandono de Villarta, algunas de sus consecuencias y las medidas adoptadas, una vez terminada la guerra para volver el pueblo a una vida normal. Estos aspectos son los siguientes:

2º “… S. M. enterado de todo y accediendo a la solicitud .. se ha servido resolver que se construya en esa villa la parroquia bajo un plan arreglado hecho por arquitecto..”  1º.- “..las perdidas que por ello ha sufrido principalmente en el año de 1809 con motivo de la resistencia que hizo a la caballeria enemiga que cargo sobre ella después de la batalla de Uclés, de cuyas consecuencias murieron muchos vecinos…”  La batalla de Uclés tuvo lugar el 13 de enero de 1809 y durante los días siguientes las tropas francesas del mariscal Victor, emprendieron una represión masiva contra las poblaciones civiles que encontraban a su pasoLa resistencia de alguna parte del ejército español en retirada a los dragones del Mariscal Victor, se debió producir entre  los días 20 y 29 de enero, más próxima a esta última fecha que a la primera. En efecto, el día 19 de ese mes el registro parroquial, en su libro de defunciones, anota el fallecimiento de Facunda Raserón, no apareciendo más registros hasta una vez terminada la guerra de la Independencia, el 20 de marzo de 1813. El abandono de Villarta, con la puesta a salvo de los registros parroquiales, tuvo que producirse en las vísperas de la festividad de Nuestra Señora de la Paz, no existiendo datos que nos permitan asegurar que la imagen no fuese también puesta a salvo en la retirada. El 29 de ese mes los franceses han superada ya la resistencia de Villarta y ocupan la población ocasionando numerosas victimas, posiblemente gran parte de ellas entre la población civil, de igual forma que ya habían realizado en Uclés después de la batalla [Curiosamente este dato, así como otros muchos que ocurrieron en Villarta en esta época no han sido recogidos en la historiografía nacional. Incluso en la gran exposición itinerante realizada por La Junta de Comunidades, a través de la empresa IV Centenario del Quijote, no hace mención alguna a nuestra población, y si recoge referencias insignificantes referidas a otras localidades. Ejemplos de estas son las siguientes: “ Almagro. Aquí tuvo su cuartel general el Mariscal Victor; Daimiel: Aquí estuvo acuartelado un cuerpo del primer ejercito francés; Puertollano: En octubre de 1811 se reunió en esta localidad la partida guerrillera de Francisco Abad; … etc.].

2º “… S. M. enterado de todo y accediendo a la solicitud .. se ha servido resolver que se construya en esa villa la parroquia bajo un plan arreglado hecho por arquitecto..”  

Hasta ahora, siempre habíamos afirmado que la destrucción de Villarta había dejado en pie algunos edificios como podía ser la iglesia parroquial, la torre del reloj y alguna otra casa importante. Sin embargo del contenido de la Real Orden parece deducirse claramente que eso no fue así y que la iglesia parroquial hubo que reconstruirla finalizada la guerra. Hay un testimonio gráfico que puede demostrar la veracidad de esta información. En efecto, en el grabado de Pier Maria Baldi de 1669, se observa una traza de la torres de la iglesia totalmente distinta a la actualidad, tal y como vemos en los grabados siguientes:

Iglesia Parroquial de Villarta de San Juan. Situación previa a la última restauración

 

A la vista de los tres grabados parece que existen indicios suficientes para afirmar que la iglesia parroquial de Villarta ha sufrido profundas variaciones desde el año 1669, fecha del primer grabado. Las tres imágenes están tomadas desde la fachada posterior donde aparentemente se encontraba una puerta (actualmente cegada) en frente de la puerta principal. Pues bien, en los dos primeros grabados, antes de 1814, aparecen cinco contrafuertes, tres al lado izquierdo de la puerta y dos al lado derecho ( hacia la torre), mientras que en la actualidad hay uno más a cada lado: cuatro a la izquierda y tres a la derecho. A simple vista la estructura actual aparenta más longitud que en los otros dos grabados. Sin embargo la estructura de la torre parece ser que haya sufrido una amplia reforma antes de 1769, ya que en esta fecha (grabado de Domingo Aguirre) presenta los mismos cuatro cuerpos que en la actualidad y la diferencia con el grabado de Pier María Baldi es evidente, sin que podamos poner en duda la realidad dibujada por el pintor italiano.             Por otro lado existen algunos datos sobre obras en los alrededores de la iglesia, al menos así parece desprenderse del comentario de Madoz, en su diccionario: “.. en el intermedio de esta igl.  a la v. un paseo regular con algunos alamos..»

“.. … concediéndoles al mismo tiempo la exención de toda clase de contribuciones por diez años…” Este punto que afecta a la economía no ya de Villarta, sino también a la de la gobernación del territorio del antiguo Priorato, es el que dará lugar a una nueva petición que es la que origina el expediente que estamos analizando. En efecto, el carácter absolutista del gobierno de Fernando VII origina un gran malestar en la progresía del momento que termina con el alzamiento de Riego y la aceptación de la Constitución de 1812 por Fernando VII, el 9 de marzo de 1820 dando inicio al llamado trienio liberal el cual pone en duda la validez de la Real Orden de 28 de julio de tal forma que “.. interrumpidas estas por la pasada ominosa Revolución y nuevo padecimiento causados por el abominable y pretendido Gobierno llamado Constitucional, que oponiéndose a la Real voluntad y previas disposiciones de V.M. , obligó al pueblo a pagar contribuciones, suponiendo era incomprensible con la tal Constitución, de que resulta que sólo ha disfrutado de siete años la Real gracia de V.M. …” [Carta del 8 de julio de 1825 dirigida al rey Fernando VII por el Ayuntamiento Real, cura párroco y comandante del Cuerpo de Voluntarios Realistas de la Leal Villa de Villaarta de San Juan].

Han pasado por tanto algo más de dos años desde que el rey ha retomado el poder absoluto, cuando el pueblo de Villarta remite este nuevo escrito porque, aparentemente, la interrupción de la Real Orden no ha permitido la recuperación del pueblo. En este sentido con motivo del viaje del rey a Andalucía en marzo de 1823, se publican en la prensa los siguientes escritos:

“Madrid 25. El Conde del Abisval, comandante general del primer distrito militar y gefe político de esta provincia = Hago saber que por el señor secretario del despacho de la gobernación de la Peninsula se me ha comunicado lo siguiente: Excmo. Señor SS.MM. y AA. continúan su viaje con toda felicidad, y sin novedad en su importante salud; y habiendo determinado S.M. que la estancia que debía hacerse en Villarta se traslade se traslade a este pueblo, por la mayor comodidad que ofrece para alojamiento, se verificó la morada en él en la tarde de este día. Lo que comunico a V.E. de real orden para los efectos convenientes. Dios guarde a V.E. muchos años. Villarrubia de los ojos de Guadiana, 23 de marzo de 1823= Gasco. Lo que hago saber a los habitantes de esta capital para su inteligencia y satisfacción = Madrid 24 de marzo de 1823= El conde del Abismal.” [EL ESPECTADOR.- Página 345, Nº 711 del miércoles 26 de marzo de 1823. Madrid (Copia digitalizada de la Biblioteca Nacional de España).]

Página de El Espectador del nº 711 de 26 de marzo de 1823 (Fuente Hemeroteca Digital BNE)

Este parte oficial del viaje del rey nos da pocas razones en lo que se refiere a Villarta, sin embargo, en el mismo número del citado periódico, como información de alguno de sus corresponsales que cubría la información del viaje, se dice lo siguiente:

“ Continua nuestro amigo  dándonos cuenta de las particularidades del viage de S.M. en la carta siguiente:Villarrubia de los ojos de Guadiana 23 de marzo: Amigos mios: salimos a la una de Madridejos, y hemos entrado en esta villa a las cinco y media de la tarde sin ninguna novedad desagradable. El Rey dispuso anoche que la jornada que debía hacerse a Villarta se cambiase por esta de Villarrubia, respecto a que en aquel pueblo que fue destruido y quemado por los franceses en la última guerra, solo hai unas cincuenta casas, y estas muy miserables; todo lo demás es ruinas todavía y un recuerdo perenne de los bienes que traen a los infelices pueblos los ejércitos estrangeros, y por lo tanto no había proporción de alojamiento para SS.MM. y demas real familia, y todo el resto de la comitiva habria tenido que dormir al vivac, y a fe que las noches no están para eso. [EL ESPECTADOR. Cita anterior]

4º “… y también concede S.M. a esa villa la gracia de que pueda usar desde ahora del titulo de Leal”.  No son muchas las villas que, a lo largo de su historia, han visto reconocido su valor o su fidelidad con un titulo honorífico para toda la población. Este titulo honorífico es automáticamente aceptado por la población y así en el escrito del ayuntamiento al rey que estamos comentando el encabezamiento es claro:  “…El Ayuntamiento Real, cura párroco y comandante del Cuerpo de Voluntarios Realistas de la Leal Villa de Villaarta de San Juan..”  .y se sigue utilizando durante algún tiempo, al menos hay constancia de su uso en el año de 1833

José Muñoz Torres, cronista oficial.


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